«Creemos firmemente que la Guerra Fría ha acabado», señaló la presidenta chilena, quien afirmó que la actual es, por tanto, una época para la «inclusión» por encima de las diferencias.
En su opinión, los países americanos deben ser «coherentes» con esta idea y avanzar hacia una mayor integración.
En el caso concreto de Cuba, Bachelet destacó que se han producido avances, como las palabras del presidente del país, Raúl Castro, reconociendo la necesidad de reformas y los pasos dados por el Gobierno de Estados Unidos.
Para la presidenta chilena, la nueva Administración de Barack Obama ha traído un «gran momento» a las relaciones entre EEUU y Latinoamérica.
A su juicio, tanto Obama como el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, tienen la «voluntad política» de hacer avanzar la relación con el resto del continente americano.
Indicó que ahora llega el momento, con la próxima cumbre de la OEA que se celebrará en junio en Honduras, de convertir esa voluntad en «acciones concretas» y advirtió de que «las lunas de miel no duran eternamente».
La presidenta de Chile abogó en su intervención en la Universidad de Leiden, a la que asistieron la reina Beatriz de Holanda y la princesa Máxima Zorreguieta, por una mayor integración de los países de América Latina como una de las fórmulas para hacer avanzar al continente.
En este sentido, Bachelet defendió todo lo logrado en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), pero aseguró que eso es compatible con otras fórmulas, como el fortalecimiento del Grupo de Río.