Washington – El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asistió a la suntuosa fiesta de Nochevieja celebrada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en su residencia privada en el estado de Florida, lo que subraya los intensos lazos entre los Gobiernos de ambos países.
Imágenes publicadas en redes sociales mostraron a Netanyahu y a su mujer, Sara, entre los invitados al evento organizado para despedir el año en Mar-a-Lago.
La oficina del primer ministro israelí ha informado que Netanyahu, que vistió traje y corbata negra, y su esposa asistieron al evento por invitación de Trump, vestido con esmoquin, y su esposa Melania, que lució un elegante vestido de tonos plateados.
Netanyahu fue el único líder extranjero invitado al evento y el único que ha asistido al baile presidencial, según asegura su oficina.
El propio Trump ya aseguró el pasado lunes, día en el que mantuvo una cumbre con Netanyahu en Mar-a-Lago, que el jefe de Gobierno israelí podría estar entre los invitados a su fiesta de Nochevieja.
El encuentro, el segundo entre ambos desde que se anunció el alto el fuego en Gaza en octubre y el sexto en total en todo 2025, se saldó con alabanzas mutuas pese a que no se mencionó el contenido concreto de sus conversaciones, aparentemente centradas en avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego.
Trump subrayó además que apoyaría un nuevo ataque israelí -como el del pasado junio- sobre Irán si el régimen Ayatolá decide volver a impulsar su programa de armas de destrucción masiva.
A la fiesta de Nochevieja del presidente estadounidense asistieron también, entre otros, sus hijos Donald, Eric y Barron, además del exalcalde de Nueva York y exabogado de Trump Rudy Giuliani o la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Durante el evento Trump pronunció un breve discurso alabando su imposición de aranceles y subastó además un retrato de Jesús pintado in situ durante la fiesta por una artista. JS








