Tegucigalpa– Los cuerpos de 20 reclusas que murieron incineradas en la matanza de la cárcel de Támara, siguen en proceso de identificación y la agonía de los familiares se prolonga más tiempo para darles cristiana sepultura.
A los cuerpos se les ha practicado pruebas de ADN y odontogramas para poder identificar las mismas.
La portavoz de Medicina Forense, Issa Alvarado indicó que los 20 cuerpos permanecen en los frízeres de la institución.
Aseguró que el proceso tarda varios días por lo que pidió a los familiares paciencia para terminar de entregar los cuerpos de sus parientes.
“Se está trabajando en el proceso de identificación, no es fácil, los cuerpos están calcinados y se debe de buscar otros métodos para identificar cada uno de los cuerpos y ya las pruebas se realizaron solo se está a la espera de los resultados”, apuntó.
De las 46 reclusas asesinadas se han entregado 26 cuerpos a sus familiares. IR