«Lo sorprendente de este estudio de CIS es que ellos quieren hacerse ver como los campeones defensores de los trabajadores, cuando en realidad -como lo pueden confirmar los sindicatos- ellos no son campeones de nada, excepto del ataque contra los inmigrantes«, dijo a Efe Jorge-Mario Cabrera, director de educación en CHIRLA.
Esta coalición de ONGs cuestionó el reporte al señalar que, además, no reconoce los aportes de los inmigrantes al país y busca por encima de todo «menos inmigración en general y menos inmigración autorizada».
«Los argumentos de CIS están impregnados de cifras muy poco confiables e ideas que barren con toda objetividad», aseguró en un comunicado Cynthia Buiza, directora de política en CHIRLA.
El CIS es un grupo de estudios y cabildeo con sede en Washington que promueve una política restrictiva de la inmigración,
Refiriéndose al informe que afirma que entre los hispanos nacidos en Estados Unidos el desempleo es de 16,2 por ciento, cerca del doble de la tasa nacional, Cabrera argumentó que culpar a los inmigrantes es «quizás la parte más errónea en su análisis».
«Si nos ponemos a pensar por qué hay tanto joven que sale de la escuela o está desempleado, llegaremos a temas más de fondo como el apoyo que se brinda a los estudiantes adolescentes para que no dejen la preparatoria, y factores como las drogas, el embarazo juvenil y otro tipo de problemas sociales que no tienen que ver directamente con la inmigración», añadió.
Los activistas criticaron que el estudio no menciona «el por qué muchos de los desempleados o subempleados en Estados Unidos no encuentran trabajo, incluido la falta de servicios de apoyo y de capacitación para trabajadores de bajo salario».
El reporte también afirma que entre 6 y 7 millones de inmigrantes indocumentados están trabajando actualmente en el país.