Los festejos culturales, cívicos y artísticos se han iniciado desde tempranas horas de esta mañana y se estima concluirán hasta el amanecer del domingo.
Los bailes garífunas, el desfile de carrozas, las reinas de belleza, los cuadros de danzas folklóricas, sumados al entusiasmo de vecinos y turistas dan al atlántico puerto un ambiente festivo que este año contará además, con la visita del presidente hondureño Manuel Zalaya.
La expectativa, ante la anunciada visita de Zelaya Rosales, es un atractivo mayor en el marco de la feria anual ya que generalmente en estas citas, él pone un toque particularmente folklórico a las celebraciones.
En las ferias locales el gobernante puede verse montando un corcel pura sangre, paseando en moto Harley Davidson o en cualquier actividad poco convencional. Los ceibeños le han preparado una carroza de las que típicamente son utilizadas para exhibir la belleza de las mujeres de la región.
El carnaval de La Ceiba se celebra desde mediados de 1970, en el marco de la feria patronal de la ciudad.
En las fuiestas también puede apreciarse el arte de orquestas, conjuntos musicales, solistas nacionales y extranjeros ponen la alegría al carnaval a lo largo de la Avenida San Isidro, la arteria vial más popular de La Ceiba, una ciudad que, por la hospitalidad de su gente y su belleza, también se le conoce como «La novia de Honduras» y «Ceibita, la bella».
Durante dos semanas, sus habitantes disfrutan de exposiciones de pintura, artesanías de grupos autóctonos, foros, degustación de comida garífuna elaborada por la comunidad negra y otras actividades como los «carnavalitos», que se celebran en los barrios más significativos de la ciudad durante la última semana de la feria.
La Ceiba depende mucho del turismo, la industria, el comercio y la actividad bananera y otros cultivos como piña y cítricos.
Situada unos 400 kilómetros al norte de Tegucigalpa, La Ceiba figura entre las primeras cinco ciudades más importantes de Honduras.
Su población supera los 130.000 habitantes y en su entorno el visitante dispone de playas, ríos, parques ecológicos y otros atractivos como hoteles de montaña.