Tegucigalpa – La Red de Periodistas de Centroamérica advirtió sobre el clima de hostilidad y criminalización que enfrentan los periodistas en la región, marcado por campañas de desprestigio, discursos de odio, estigmatización, persecuciones judiciales y hasta asesinatos.
-Periodistas alertan sobre hostilidad, desinformación y falta de garantías en Honduras y la región.
La situación se vuelve aún más compleja en contextos electorales, como el actual en Honduras, donde prevalecen la incertidumbre, la polarización y, sobre todo, la desinformación, identificada como uno de los problemas más graves a nivel mundial y que no es la excepción en el país.
El tema fue abordado este sábado durante el conversatorio “Prensa, libertad de expresión, riesgos y elecciones”, realizado en Honduras, en el que periodistas, académicos y defensores de derechos humanos coincidieron en que la democracia se debilita cuando se persigue al periodismo y se permiten entornos donde la mentira circula más rápido que la verdad.
Desinformación y elecciones: dos caras de un mismo riesgo
El director de investigaciones del IUDPAS, abogado Lester Ramírez, analizó el contexto electoral hondureño y explicó que la desinformación tiene dos caras: Falta de información, que abre espacio a rumores y confusión y el exceso de información, que satura y dificulta distinguir lo verdadero de lo falso.
Ambos extremos, advirtió, afectan la toma de decisiones ciudadanas y la percepción pública de los hechos. Ramírez señaló que, de cara al proceso electoral y poselectoral, se explotarán temas sensibles como las relaciones con Venezuela, el narcotráfico, la corrupción, la familia y las élites tradicionales.

También advirtió que combatir la desinformación no significa censurar: “Las opiniones legítimas deben circular, pero la desinformación organizada y con fines de manipulación sí requiere intervención”.
El académico recordó que, según datos recientes, YouTube dejó sin controlar el 75 % de la desinformación electoral en 2024, lo que refuerza la urgencia de un periodismo profesional capaz de actuar como primera línea de defensa frente al engaño.
RCP alerta sobre el mayor retroceso democrático y de libertad de prensa desde los años 80
La coordinadora de la Red Centroamericana de Periodistas, Angélica Cárcamo, advirtió que la región atraviesa el mayor deterioro democrático y de respeto a los derechos humanos desde la década de 1980, lo que ha puesto en riesgo directo el ejercicio periodístico y el derecho de la ciudadanía a estar informada.
“Estamos viendo una serie de retrocesos que nos preocupan porque en la historia reciente de Centroamérica no habíamos vivido un deterioro tan acelerado en materia democrática, libertad de prensa, expresión y acceso a la información”, afirmó Cárcamo.
La dirigente señaló que el periodismo en la región está siendo criminalizado mediante el uso abusivo de aparatos estatales y la manipulación de tecnologías digitales que sirven para intimidar, desinformar y desacreditar a la prensa. “No somos oposición, no somos enemigos, nuestro trabajo es informar a la ciudadanía, y eso no es un delito”, enfatizó.
Situación por país
Honduras: Cárcamo calificó al país como el más hostil de Centroamérica para ejercer la profesión. “En Honduras matan a periodistas”, dijo, recordando el reciente asesinato del periodista Javier Antonio Hércules Salinas, en Santa Rosa de Copán, quien pese a tener medidas del Mecanismo de Protección fue ultimado sin que hasta ahora se investigue el crimen. Además, criticó que el Mecanismo de Protección, en la práctica no cumple su función.
Situación similar se da en los países de la región, Guatemala sigue bajo el control del denominado pacto de corruptos, donde confluyen estructuras políticas, militares, empresariales y del crimen organizado. Recordó el caso del periodista José Rubén Zamora, como un ejemplo emblemático de persecución para “matar al mensajero”.
El Salvador, de donde ella es originaria vive una “transición de un gobierno autocrático hacia una dictadura”. Según la Asociación de Periodistas de El Salvador, al menos 51 periodistas han tenido que salir del país para evitar ser encarcelados. Cárcamo se incluye en ese grupo y remarcó que no se fueron “por vacaciones, sino por persecución”.
Nicaragua: Catalogado como una dictadura bajo Daniel Ortega, registra más de 250 periodistas exiliados, principalmente en Costa Rica, debido a la censura y criminalización del ejercicio periodístico.
Costa Rica: Aunque mantiene estándares democráticos, presenta discursos de odio crecientes contra periodistas y carece de mecanismos de financiamiento para apoyar a quienes llegan exiliados desde otros países.
La coordinadora de La Red Centroamericana de Periodistas subrayó que “es fundamental recordar que el periodismo no es un delito, y que sin prensa libre no hay democracia”.
Honduras: país sin regulación contra la desinformación
El periodista Carlos Girón, especialista en el tema, advirtió que en Honduras la desinformación es impune porque no existen regulaciones ni leyes efectivas. Señaló que TikTok fue en 2024 la red más contaminada por desinformación en el país, concentrando el 51 % de los engaños, mientras que los principales difusores de noticias falsas se encuentran en esa plataforma y en X (Twitter).
“Los temas políticos son la carnada perfecta para persuadir a la población”, explicó, citando además el informe de Riesgos Globales 2025 del Foro Económico Mundial, que ubica a la desinformación como el principal problema a nivel mundial.
Un mecanismo de protección ineficaz
Uno de los puntos centrales del conversatorio fue la preocupación por la ineficacia del Mecanismo de Protección a Periodistas en Honduras, que en la práctica no logra cumplir su objetivo.



El director del Observatorio Nacional de Derechos Humanos del CONADEH, Daniel Cáceres, señaló que informar sobre temas de Estado, corrupción o narcotráfico coloca a los periodistas en una situación crítica: “La violencia recurrente genera autocensura y, en muchos casos, desplazamiento forzado”, lamentó.
La periodista Yolany Pérez, de Radio Progreso, coincidió en que el mecanismo ha fracasado: “En nuestro medio hay 17 personas con medidas de protección, pero hemos tenido que sacar periodistas del país con nuestros propios recursos”.

Por su parte, la reconocida periodista Sandra Maribel Sánchez denunció que la autocensura se ha vuelto parte de la rutina diaria. “Lo más crítico que le puede pasar a un periodista es sentarse frente a un micrófono y pensar hasta cinco veces lo que voy a decir”, señaló, denunciando además el uso de medios estatales para campañas políticas.
Los periodistas Robert Marín y Fernando Silva destacaron la necesidad de priorizar la seguridad física y psicoemocional de los comunicadores, subrayando que muchas veces son los propios medios quienes deben asumir esa responsabilidad a falta de acciones de la institucionalidad como el Mecanismo de Protección. Marín reflexionó que el periodismo debe mantenerse apegado a la verdad, la ética y la objetividad, aún en tiempos de opresión y “hasta de tiranía”.
Una libertad de prensa cada vez más amenazada
Las voces coincidieron en que el deterioro de la libertad de prensa en Honduras y la región es un fenómeno alarmante. La falta de garantías, la violencia, la desinformación y la manipulación política crean un escenario donde el derecho de la ciudadanía a estar informada se encuentra bajo amenaza.

La directora de Proceso Digital Marlen Perdomo subrayó que la fractura institucional viene a contribuir a que este ambiente de riesgo se vuelva cada vez más peligroso y que contribuye en el aumento de la autocensura dentro de la prensa centroamericana y particularmente la hondureña.
Por su parte, la periodista Thelma Mejía, destacó que los periodistas no portan chalecos antibalas si no micrófonos con los que se busca la verdad para llevarle a la población la información que sea lo más seria y más responsable posible.

Y en medio de un contexto electoral de inseguridad y polarización los periodistas deben saber cómo disminuir esos riesgos para no salir afectados y que la ciudadanía tenga una información que realmente le permita orientar sus decisiones electorales y de país.
El periodismo no es enemigo de la democracia; sin periodismo libre y protegido, no hay ciudadanía informada ni elecciones transparentes, fue una de las principales conclusiones del evento.
En el conversatorio participaron periodistas destacados de distintos medios de comunicación con basta experiencia, así como nuevas generaciones, los paneles fueron moderados por Lourdes Ramírez, miembro de la RCP, Thelma Mejía, miembro de RCP y Marlen Perdomo directora de Proceso Digital y miembro de RCP.LB