San Pedro Sula – El director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Pedro Barquero, aseveró que más de 100 grandes empresas a nivel nacional está estudiando la posibilidad de cerrar operaciones debido a las altas cargas tributarias impuestas por la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI).
Barquero indicó que las ventas en el comercio están muy deprimidas porque la venta de productos se están moviendo mucho menos, por lo que es imperante tomar medidas para mitigar la economía en todos los sectores, no solo aquellos tres donde está concentrado el crecimiento económico del país.
Añadió que las cargas tributarias impuestas por la DEI, lo que han ocasionado a las empresas son pérdidas y en ese sentido, el año pasado más de 100 grandes empresas pagaron cuatro veces más de lo que tenían que haber pagado en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), debido al cobro del 1.5 por ciento sobre los ingresos netos.
“Eso ha puesto a varias empresas en una situación financiera crítica, han tenido que sacar financiamiento en los bancos para hacerle frente a esas obligaciones de impuestos y muchas empresas están en una situación que ya no pueden continuar, aguantaron el primer año, algunas no van a poder aguantar un segundo año y es por eso que estamos haciendo las gestiones con el gobierno de la República para que nos ayude a cambiar este tema”, arguyó Barquero.
Detalló que las grandes empresas afectadas son más de 100 las que se desenvuelven en los rubros de la industria, agroindustria, ferreterías, supermercados y de todos los sectores, las que eventualmente podrían llegar a una situación crítica.
Indicó que aunque hay anuncios de la llegada de inversión extranjera, es muy poca, la que no llega en mayor volumen porque no hay una simplificación administrativa que permita los trámites sean agiles y expeditos para abrir operaciones en el país.
En segundo lugar, debido a que el país cuenta con un sistema tributario que no es competitivo y para el caso, la carga impositiva en Guatemala con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), es de 11 por ciento, mientras que en Honduras alcanza el 18 por ciento, y uno de los factores que analiza un inversionista son los impuestos que va a tener que pagar.
En ese sentido, entre más impuestos paga, menos utilidades tiene para poder ampliar sus operaciones y generar empleo, por lo que se requiere hacer cambios en el sistema tributario para asegurarse tener un país más competitivo y atraer más inversión extranjera y que la empresa privada nacional también se sienta más estimulada.