
Los gobernantes de un país, como el nuestro, deben apuntarle a lo que las mayorías, que son las desposeídas necesitan para salir de la postración y dilatado estado de pobreza y miseria en la que viven 8 de cada 10 hondureños. El tema de la incongruencia mental apunta a ser conscientes de buscar que haya riqueza y distribuirla de manera equitativa a efecto de crear condiciones de vida digna. Mientras se invierta masivamente sin norte, y sin ensayar los mejores modelos, bien copiados y no malas copias viciadas, que al implantarlos, sale más cara la medicina que la enfermedad. A la verdad hay otras realidades y respetables, pero si lo las experiencias y buenas prácticas de ellos son exitosas y son funcionales en contextos como el nuestro, es válido su implementación.
No hablamos de repartir pisto, sin educar a la población, darle a los ciudadanos el dinero que se nos presta de manera bilateral o multilateral. No es generar bonos para palear la pobreza, que son programas a corto plazo, pues a largo plazo, el resultado es tener más pobres , indigentes, gente siempre con la mano extendida como esa masa humana que conforma la mendicidad institucionalizada, en nuestros días, con esto, otros males de la sociedad hondureña que cada vez nos van dejando y heredando una generación condenada a la incompetencia, inoperancia y totalmente abandonada y carente de todo.
Mientras que en el Foro Económico Mundial (enero, 2026) , se hablará de temáticas que son punta de lanza como ser: Economía Cuántica, Economía Supervisada, Inteligencia Artificial Inclusiva, Prosperidad Sostenible, Economía Resiliente, Innovación Tecnológica Ética, Inversión Humana. Además, se impulsará el “espíritu de diálogo” para fomentar la colaboración pública-privada, de cara a la fragmentación mundial. ¿Hacia dónde debe dirigirse las políticas sociales, económicas e internacionales del nuevo gobierno que tendrá Honduras a partir del 27 de enero del 2026?. Debe dar pasos muy seguros y tomar decisiones muy acertadas que apunten a mejorar las condiciones de vida de la población en forma equitativa. El concurso de hombres y mujeres comprometidos con el país, y más que el compromiso, la preparación y capacidad de negociación, anticipación e implementación de las políticas públicas que vengan a desarrollar y cambiar la mentalidad desde abajo hacia arriba y viceversa. Honduras debería hacer un trabajo de espionaje intelectual el cual consiste en enviar a profesionales educados en las diferentes disciplinas científicas a los países desarrollados, a efecto de conocer modelos de desarrollo exitosos, a fin de fomentar e instalar para que los hondureños podamos soñar y mejorar las condiciones de precariedad y calamidad socioeconómica, rezago y etiqueta cierta de un país en el que muchos no quieren vivir, por las escasas oportunidades de movilidad social que existen .
El famoso futurólogo neoyorquino, Alvin Toffler, a principios de los 70, escribió el libro “El Shock del Futuro”, en donde estable la ruta de vida para sacar a una sociedad de la pobreza. Entre otras cosas que remarca Toffler, dice que: No es posible estar pensando en sistemas políticos que no generen riqueza, plantea aspectos torales, que marcan la línea correcta para dejar de estar en el grupo de los países considerados “del Sur” es a saber: Invertir de manera bonancible en infraestructura. Crear condiciones de primer mundo para la educación. Estar a la vanguardia de las telecomunicaciones. La velocidad vertiginosa del cambio. La transitoriedad de los modelos, es decir, que lo que no funciona, hay que cambiarlo. El buen manejo de la información a efecto de orientarla correctamente. Nos parece inmejorable el planteamiento de Toffler, a pesar de haber escrito hace ya más de cinco décadas sobre lo que el avizoraba en el futuro para el, tiempo presente para nosotros.
Estamos de acuerdo que gran parte de los éxitos o fracasos de un país se debe a las buenas o malas decisiones que sus estadistas toman, pero, hay algo fundamental, en lo que debe trabajarse desde la edad parvularia, niñez, juventud y edades maduras, nos referimos a la actitud de cómo afrontamos los problemas, retos y desafíos los hondureños. Estamos de acuerdo que Honduras es un país inmensamente rico, por su ubicación geográfica, paisaje y riqueza natural, capital humano y cultural, herencia de tradiciones y costumbres significativas. ¿Qué nos hace falta? ¿Cambiar nuestra manera de pensar? ¿Mejorar la autoestima? ¿Darle paso a la meritocracia? ¿Establecer una política de anticorrupción? ¿Respetar la institucionalidad y su legislación? ¿Establecer los procesos correctos y reducir la burocracia? ¿Establecer alianzas públicas-privadas encaminadas a realizar verdaderos proyectos de beneficio colectivo? ¿Apostar por un Sistema Educativo que compita al menos con los países latinoamericanos? ¿Revisar la Educación del Nivel Superior o Universitaria? ¿Revisión de la política monetaria? ¿ Cambiar la mentalidad a la población y trabajar por volver a creer en nosotros mismos, que somos capaces de transformar el país y volverlo competitivo? ¿Apostar por una infraestructura bonancible que permita atender a miles de turistas que podrían visitar Honduras por los mares, islas y riqueza cultural con que cuenta el territorio nacional? ¿Administración correcta de los recursos, impuestos y tributos que paga la población? ¿Volver al país un lugar seguro en donde no haya el temor de ser asaltado o extorsionado? ¿Crear las condiciones para que venga la inversión extranjera sin que esta, tenga que ser sometida a tanta restricción? ¿Brindar servicios de salud pública acorde a las necesidades de la población? ¿Crear escuelas y centros dedicados al impulso de las artes y los deportes y no tan solo una Secretaría? ¿Canalizar las aguas lluvias para hacerle frente a las sequías y escasez de agua en los ríos que son de origen tropical y no nival cómo es el caso de Norteamérica? ¿Impulso a la industria en sus diferentes rubros? ¿Fortalecer los institutos de previsión y jubilaciones de los empleados públicos?Debemos ser congruentes con lo que pensamos, decimos y hacemos, para evitar la INCONGRUENCIA MENTAL.






