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ONG de mujeres rechaza que se instaure una «dictadura dinástica» en Nicaragua

Managua.- Un organismo defensor de los derechos de las mujeres de Nicaragua expresó hoy su rechazo a las pretensiones del presidente y candidato a la reelección, Daniel Ortega, de «perpetuarse» en el poder y querer instaurar una «dictadura dinástica» en este país.

«El Movimiento Autónomo de Mujeres rechaza tajantemente la pretensión del régimen de Daniel Ortega de perpetuarse en el poder e instaurar una dictadura de carácter dinástico», señaló esa ONG, crítica con el Ejecutivo, en un pronunciamiento público.

Para ese organismo, el proceso electoral de 2016, «antecedido por fraudes en los procesos anteriores, está viciado de raíz, no tiene garantías de ningún tipo ni da posibilidades de elección, convocando a votar por la casilla de la familia Ortega».

«Llama de hecho a votar por la entronización de una pareja regente en Nicaragua, convirtiendo a los ciudadanos de la República, en súbditos de un reino absolutista y estrafalario», anotó esa ONG, en alusión a que la esposa de Ortega, Rosario Murillo, que aspira a la Vicepresidencia por los sandinistas en los comicios de noviembre.

Ortega, quien retornó al poder en enero de 2007 y a quien distintos sectores acusan de querer instaurar un régimen de partido único, con modelo dinástico y autoritario, junto a su esposa, es favorito para ganar los comicios de noviembre, según los sondeos.

La principal coalición opositora decidió no participar en esas elecciones, afectada por una serie de fallos judiciales que la dejó sin su principal partido, al que recientemente el Poder Electoral y la directiva parlamentaria, controlada por el oficialismo, destituyó a la mayoría de sus diputados.

«La inconstitucional Presidencia de Ortega y el nepótico e ilícito nombramiento de su pareja, Rosario Murillo, a la Vicepresidencia y como sucesora en el poder representan el establecimiento de una dictadura dinástica y un continuismo inadmisible», continuó ese organismo.

«Para las mujeres, tanto Ortega como Murillo, quien ha ejercido un poder de facto desde hace una década, han significado la violencia de género como política oficial, demoliendo sistemáticamente derechos establecidos e irrenunciables, como el derecho a la propia vida, con la eliminación del aborto en cualquier circunstancia, el derecho a la justicia y a vivir sin violencia», agregó.

Según el Movimiento, el incremento de violaciones, «feminicidios» e impunidad de los atacantes y el escaso acceso a la justicia «son las marcas de un régimen presidido por un violador y una pareja cómplice del abuso, para vergüenza infinita de Nicaragua».

Esa ONG hacía alusión al apoyo que dio Murillo a Ortega cuando Zoilamérica Narváez, hija de la primera dama e hijastra del mandatario, acusó al líder sandinista en marzo de 1998 ante un tribunal de Managua de someterla a abusos sexuales y diversas agresiones físicas y psicológicas desde 1979, un caso que fue archivado por la Justicia.

«En esta pareja se entreveran la violencia estructural, la violencia política y la violencia sexual, como fundamentos de su dictadura», prosiguió esa ONG, que rechazó «por falsa, ofensiva y manipuladora» la candidatura de Murillo a la Vicepresidencia.

Tanto por «razones éticas como por principios democráticos, llamamos a todas las mujeres a repudiar el falso proceso electoral, pues es nulo e ilegítimo y por tanto, a abstenerse de manera activa en las votaciones amañadas del 6 de noviembre», instaron.

El mandatario sandinista disputará la Presidencia el 6 de noviembre próximo frente a cinco candidatos de pequeños partidos de la oposición.

Nicaragua elegirá ese día a un nuevo presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano. 

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