Tegucigalpa / Caracas – En Venezuela el presidente Nicolás Maduro cree ser una especie de “todopoderoso”. Al menos eso deja ver su decisión de decretar la felicidad en un apartado especial, regida por el viceministerio para la Suprema Felicidad del Pueblo.
 

El anuncio oficial ha sido tomado con sorpresa por todos. Partidarios y opositores se preguntan cómo lograr ese estado por disposición oficial y aunque las posiciones son encontradas, todos están perplejos.

La instancia se parece al tradicional y esquemático final de los cuentos de hadas: … “y todos vivieron felices por siempre”.

Para el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, citado por BBC mundo, la instancia «No tiene nada que ver con las familias que tienen que llorar a sus muertos». Venezuela es el país de América del sur con mayores índices de violencia.

Y es que en ese país la rampante ola criminal es un problema creciente y poco atendido.

En medio de este y otros temas nacionales por tener en cuenta, el viceministerio, creado por Maduro, hace unos cuantos días, no figura en el proyecto de ley de presupuesto 2014.

Maduro proyecta cubrir bajo el novedoso paraguas burocrático, programas sociales de bienestar, muchos de ellos de la mano de su mujer, Cilia Flores.

El vasto proyecto que permitirá a los venezolanos, según el gobernante Maduro, estar contentos y sonrientes permanentemente, incluye todos los programas sociales creados a lo largo de los últimos 14 años.

Nicolás Maduro no ha aclarado si busca acercarse a Bután, el pequeño país enclavado en el Himalaya, donde el balance entre lo espiritual y lo material se mide a través de la Felicidad Nacional Bruta.

Pero en medio de esta alegoría, en el pequeño país, el desempleo sube, especialmente entre los jóvenes, la deuda externa se eleva y la pobreza afecta a grandes sectores. Su primer ministro Tshering Tobgay, habla ahora de asumir la realidad.

Pero Maduro quien dice que suele hablar con su difunto antecesor y patriarca Hugo Chávez, de quien dice recibir mensajes a través de un pajarito y cuyas visiones paranormales le hacen afirmar tener contactos mediante apariciones y ahora en un túnel del Metro, hoy encamina su gobierno a lo etéreo, lo que hace a sus críticos calificarle de “desconectado de la realidad” y envuelto en propuestas “irónicas” tal y como lo ha dicho el diputado y secretario general del Partido Socialcristiano Copei, Enrique Mendoza.

“La creación de este viceministerio no deja de ser una ironía propia de un cínico o de alguien desprendido de la realidad”, ha dicho el opositor a periodistas.

Otros países del primer mundo también miden su estado de bienestar.

Las Naciones Unidas a través del World Happiness Report también hacen su clasificación.

Pero Venezuela ahora tendrá su propia medidora; según cálculos de los críticos todo con el fin de centralizar las llamadas misiones o programas sociales.

Pero la nueva oficina, aun sin presupuesto, deberá empezar por ser feliz a lo interno y luego trasladar el esquema al pueblo venezolano que deberá, a través del decreto, aprender a ser feliz y reír en medio de la carestía de alimentose insumos básicos; de controladas remesas y divisas; de una ola de violencia sin precedentes; un desempleo creciente y una pobreza extendida.