Tegucigalpa – La falta de eficacia de la Justicia y la poca investigación son las principales causas para que la impunidad impere en los asesinatos de mujeres en Honduras, donde más de 400 fallecieron en 2017, situación que propicia su repetición, aseguraron activistas consultadas por Efe.
La impunidad de los autores de asesinatos contra mujeres en Honduras es del «95 %», indicó la directora del no gubernamental Centro de Derechos de la Mujer (CDM), Suyapa Martínez.
Dijo que le preocupa el nivel de impunidad en las agresiones y muertes de mujeres en Honduras, donde 409 mujeres fallecieron de forma violenta en 2017.
Martínez señaló que «es grave» que Honduras tenga la «tasa más alta» de asesinatos de mujeres en Centroamérica, con 10 casos por cada 100.000 mujeres, cifra que a nivel internacional se considera una epidemia.
El 80 % de las mujeres en Honduras son asesinadas con arma de fuego, y los departamentos de Cortés (norte) y Francisco Morazán (centro) son las regiones que registran los índices más altos de estos crímenes, según un informe del CDM.
Neesa Medina, también del CDM, señaló que la falta de eficacia del sistema de justicia fomenta «altos índices de impunidad» en los crímenes de mujeres, los cuales a su vez propician «su repetición», sumiendo a las víctimas y a sus familias en la indefensión.
Según Medina, coordinadora del observatorio de derechos humanos del CDM, existen además problemas en la investigación de estos crímenes.
«Que la investigación sea tan ineficaz que más del 90 % de los delitos contra las mujeres queden sin juzgar a los culpables» demuestra que las denuncias de las mujeres «no importan» a los operadores de justicia y traslada el mensaje de que los agresores «pueden seguir con la violencia», subrayó.
Medina señaló que una de cada seis mujeres que sufren algún tipo de violencia en Honduras tiene «nula posibilidad de tener justicia», por lo que la impunidad en esos casos es de «más del 95 %».
Enfatizó que la poca investigación «fomenta la impunidad» y supone el «mayor cuello de botella» en el esclarecimiento de estos crímenes, pues es en esa etapa donde «los casos van a morir».
La activista señaló que el Ministerio Público y la Policía Nacional «no muestran ser lo suficientemente eficaces y mantienen la mayoría de (los) crímenes de mujeres en las tinieblas» a pesar del aumento en sus presupuestos.
Cifras de organizaciones feministas dan cuentan que cada 18 horas hay un asesinato de una mujer en Honduras, un país que registra una media de diez homicidios a diario.
La seguridad de las mujeres en Honduras «es una leyenda urbana, es ficticio», porque la violencia machista que les afecta «no se puede medir».
Las hondureñas «ven restringidas sus vidas todos los días» por su género, señaló Medina, quien instó a reflexionar sobre la violencia que se vive en perjuicio de mujeres, que en lo que va de enero ha dejado unas ocho fallecidas.
«La seguridad para las mujeres sigue siendo una mentira» en Honduras, donde «cada año 300 mujeres desaparecen y nadie da cuenta de ellas», dijo Medina, quien planteó la necesidad de trabajar en las áreas de prevención, educación y atención a las víctimas.
Lamentó, además, que la violencia que afecta a Honduras «no solo mata mujeres», sino que también «las obliga» a abandonar su país para evitar más agresiones.
Las activistas solicitan al Gobierno asignar recursos en el presupuesto nacional en favor de la igualdad de género y la investigación de la muerte violenta de mujeres.
Por su parte, Wendy Cruz, de la organización Vía Campesina, dijo que en Honduras existen leyes a favor de las mujeres pero estas no cuentan con recursos para su implementación.
Los recursos, unos 70 millones de lempiras (1,6 millones de dólares), según activistas, permitirían fortalecer la unidad especializada de investigación de muertes violentas de mujeres del Ministerio Público y poner en marcha un programa de crédito solidario para la zona rural, señaló.
Las mujeres representan el 52 % de los 8,7 millones de habitantes del país centroamericano.