Tegucigalpa – A partir de la próxima temporada de cruceros, que inicia en octubre entrante, los pasajeros de los barcos que lleguen a la paradisiaca isla de Roatán, Islas de la Bahía, Caribe de Honduras, podrán conocer otros atractivos turísticos en el interior del país, gracias a las gestiones que ha hecho el gobierno de la República, a través del Instituto Hondureño de Turismo (IHT), realizó con los empresarios de las líneas de cruceros en Miami, Estados Unidos.
-Se espera que la temporada próxima genere unos 40 millones de dólares en divisas con el arribo de al menos 250 cruceros a muelles hondureños.
-Norwegian Cruise Line, suspendió por 40 días la llegada de sus barcos a Trujillo, arguyendo mala atención, pésima infraestructura y abusos en los cobros.
En ese sentido, el director del IHT, Emilio Silvestri, aseguró que el acuerdo al que se llegó con los administradores internacionales, es que los barcos zarparán del puerto de Roatán a las 10:00 de la noche y no a las 4:00 de la tarde, para que los cruceristas tengan el tiempo suficiente para desplazarse vía aérea a otros puntos de interés en el interior de la República.
Triangulación de destinos
El funcionario refirió que “uno de los mandatos del presidente Hernández era lograr la triangulación de destinos para facilitar la llegada de los cruceristas”, al tiempo que relacionó que el proyecto de construcción de los aeródromos en ciudades como Gracias en Lempira y en Río Amarillo en Copán, era necesario para alcanzar ese ansiado objetivo.
Añadió que otros proyectos de ampliación, habilitación y/o construcción de pistas de aterrizaje estarían por comenzar en los próximos meses en Catacamas, Útila, Trujillo y Choluteca para que el beneficio de recibir cruceristas se generalice en casi todo el país.
Perspectivas de crecimiento
Según la Asociación de Cruceros de Florida y El Caribe, un crucerista gasta en promedio 62.20 dólares durante su estadía promedio de 4.5 horas en tierra, ya sea en compra de suvenires, transporte terrestre, propinas y otros servicios, los cuales significarían un importante ingreso económico en las diferentes ciudades visitadas por los pasajeros de los barcos.
Se espera que la temporada de cruceros que inicia en octubre de 2015 y culmina en abril 2016, genere alrededor de 40 millones de dólares en divisas, y que ingresen a los puertos hondureños del norte de Honduras, al menos 250 embarcaciones con miles de cruceristas.
En la temporada comprendida entre octubre de 2014 y abril de 2015, se contabilizó el arribo de 292 cruceros de lujo que trajeron al país unos 672 mil 713 pasajeros, lo que representó un crecimiento del 41.7 por ciento, según cifras de la unidad de análisis económicos del ITH.
Como era de esperarse, la mayor llegada de barcos ocurrió en el muelle para cruceros Mahogany Bay de Roatán, Islas de la Bahía, inaugurado en abril de 2010, en donde atracaron 152 cruceros con 430 mil 343 pasajeros, seguido del puerto de Roatán, donde arribaron 110 cruceros con 189 mil 545 turistas y el tercer lugar lo ocupó el muelle Banana Coast de Trujillo, hasta donde llegaron 30 embarcaciones con 52 mil 825 pasajeros.
Silvestri detalló que el crecimiento positivo está relacionado con el clima de seguridad que impera en Roatán, Islas de la Bahía, tras la puesta en marcha del proyecto implementado por el gobierno para garantizar confianza a nacionales e internacionales, así como la apertura del puerto marítimo en Trujillo, Colón.
Inconvenientes en Trujillo
No obstante, debido a los cobros altos, la mala atención y la inseguridad, han generado que una de las compañías de cruceros, haya decidido suspender las llegadas al histórico puerto de Trujillo, en el mar Caribe, aunque las autoridades de Turismo, aseguran que ya han tomado cartas en el asunto para tratar de revertir esa situación a fin de evitar que caiga el auge de los barcos de lujo en ese sector del país.
Y es que la internacional cadena de cruceros Norwegian Cruise Line, suspendió por 40 días la llegada de sus barcos a Trujillo, arguyendo la mala atención, pésima infraestructura y abusos en los cobros que sufrieron los turistas.
La asesora del IHT, Syntia Solomon, indicó que en Trujillo no existía la estructura suficiente para acoger la cantidad de personas que llega en cada crucero y eso genera que los turistas no obtengan la experiencia que andan buscando porque no están los productos suficientemente desarrollados.
Sin embargo, Solomon arguyó que este es un proceso y se trata de una sola empresa que tampoco ha dicho que no va a volver a Trujillo, sino que hay que llegar a ciertos estándares.
A través de una encuesta aplicada por Norwegian, se constató la inconformidad de los viajeros, aunque destacaron la belleza natural de la bahía, sin embargo, evaluaron con mayor énfasis la seguridad, la infraestructura, las atenciones, la variedad de productos y reprocharon la cantidad de basura en las playas y en la ciudad.
Solomon insistió que los factores son la falta de productos desarrollados y además la ciudad estaba pasando por una etapa de renovación en el sentido que está cambiando todo su sistema de alcantarillado y las calles no estaban en las óptimas condiciones, lo que influyó mucho en el resultado de la encuesta porque era incómodo para los turistas poder caminar.
Añadió que otro tema es la falta de preparación que tiene la gente que atiende a los cruceristas como los guías y los prestadores de servicios y venta de productos.
Consolidación es un proceso
No obstante, son 50 mil turistas los que ya no llegarán a ese paradisíaco sitio del Caribe hondureño, que deberá mejorar la infraestructura, el trato de las personas a los turistas y evitar los abusos en los comercios y el sector transporte.
La gerente de mercadeo del ITH, Ana Muñoz, indicó que Trujillo está en proceso apenas, está comenzando a desarrollarse y no es Roatán a la que le tomó un proceso de unos 10 años para poder recibir cruceristas de forma óptima.
Añadió que la consolidación de Trujillo no es un proyecto de corto plazo ni de mediano plazo, hay que esperar que se desembolse la siguiente etapa del proyecto para poder desarrollar un ambiente más óptimo para los cruceristas.
Por su parte, los pobladores de Trujillo tienen el reto de aprender el idioma inglés en forma masiva y tener una fluida comunicación con los visitantes.