Tegucigalpa (Especiales Proceso Digital/Por Verónica Castro) – Los caficultores se aprestan a iniciar el año cafetalero 2025-2026 con una cadena de retos que pasan por recuperar la confianza del sector, pues debido a las diferencias estructurales sigue desunido; los embates del cambio climático que traen además de roya y broca, la plaga de antracnosis; los altos precios de los fertilizantes que hacen que cada vez se destinen más recursos a la producción del aromático; el acceso limitado al crédito; reforzar la política de volver al campo y mejorar las condiciones de infraestructura básica. Asimismo, los productores no pierden la esperanza de subir la producción a unos 8 millones de quintales para aprovechar los precios internacionales que siguen rozando los 300 dólares por quintal.
-Caficultores sueñan con subir a 8 millones de quintales la producción para aprovechar los buenos precios del aromático en el mercado internacional.
Honduras pudo obtener $ 3 mil millones

Para Fredy Pastrana, caficultor de la zona de El Paraíso, el departamento que aglutina el mayor número de familias dedicadas al rubro, si la producción hondureña hubiese estado en su mejor momento o por lo menos en el nivel de la cosecha 2016-2017, las divisas pudieron haber sobrepasado los 3 mil millones de dólares.
En ese año cafetalero, Honduras obtuvo la mayor cosecha de su historia, aproximadamente 9.4 millones de quintales de café oro, y si se multiplica por el precio promedio de la actual cosecha, de 352 dólares por quintal, la generación de divisas se hubiese colocado en 3 mil 300 millones de dólares.
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Con la actual cosecha, en base a las cifras reportadas por el Instituto Hondureño del Café (Ihcafe) se proyecta 6.26 millones de sacos de 46 kg, que es el total de los contratos de venta al 27 de agosto, a un precio promedio de 352.29 dólares el quintal y un ingreso de 2 mil 102.69 millones de dólares. La meta que habían anunciado las autoridades era de 7 millones de quintales.
Pastrana señaló durante una entrevista a Proceso Digital que la lucha porque las más de 120 mil familias que se dedican a la caficultura en Honduras tengan precios justo, que fue una de las causales de la división en el sector cafetalero, se mantienen.
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“En la bolsa de New York vemos un precio alto, 400 dólares por ejemplo, pero a lo interno hay mucho sin sabor del productor que no se refleja”, dijo. En Honduras, debido a las deducciones que hacen las gremiales, cuando el precio del café se ubicaba en 400 dólares en la bolsa de New York, a los cafetaleros se les restaban unos 100 dólares por quintal.
Además recordó que los precios buenos, como el que hay en la actualidad, es esporádico, “se miran uno o dos años y el resto de 10 o 20 años no los volvemos a ver”, acotó el productor independiente quien considera que con estas características la cadena debe ponerle más interés al tema.


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Sin embargo, la petición de una política de comercialización para establecer un precio de referencia y no libre, como ocurre en la actualidad, no hizo eco entre las autoridades, ni de las gremiales y mucho menos entre el gobierno, todo con el propósito de que toda la cadena obtenga precios justos.
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Recordó que desde 2017 hasta 2023, los precios del café fueron muy bajos, donde prácticamente a los productores únicamente les tocaba recuperar su inversión y quedaba con las deudas. “Ahora cultivar el café es más caro, tenemos que combatir roya, broca, antracnosis; el cambio climático nos exige invertir más”, mencionó.
Asimismo, el financiamiento, la reestructuración de la deuda ante el alto nivel de la misma que tiene en la actualidad, la escasez de mano de obra siendo en este listado de retos. Pastrana mencionó que una tasa más baja a largo plazo y unos tres años de garantía podrían permitir que las metas de producción sean alcanzables.

Gremio desunido
La desunión sigue marcando al gremio cafetalero, y las acciones del gobierno acentúan esta situación según la denuncia del alcalde de Las Lajas, Comayagua, Manuel Urbina, quien alzó la voz cuando la Secretaría de Gobernación inscribió una junta directiva paralela a la que él preside en la Asociación Nacional Del Café (ANACAFE).
Urbina ha denunciado que el objetivo que tiene el gobierno al imponer una planilla sin ir a elecciones, es tocar los 20 millones de lempiras que son fondos que están ahorrados y que nadie ha tocado porque la ANACAFE ha estado acéfala.
El dirigente cafetalero advierte que esos fondos irían a parar a las campañas políticas, “algo que nosotros los cafetaleros no queremos y no lo vamos a permitir”, advirtió.
Además, los dirigentes locales reclaman una falta de empatía desde el Ihcafe en la definición de una política de comercialización, así como en la renovación de las directivas de los gremios cafetaleros y del mismo gobierno.
La petición está orientada a que se revise el decreto de conformación del Ihcafe, del Fondo Cafetero y de Consejo Nacional del Café (Conacafe) para que la elección de los dirigentes, que según el reclamo de los productores les cuesta alrededor de 500 millones de lempiras anuales, deje atrás las dictaduras.

Reglamento de la UE
Con el inicio del año cafetalero 2025-2026, también inicia el cumplimiento del reglamento de la Unión Europea en base a exportaciones vinculado con tema de deforestación.
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“Aunque en la UE entra en vigencia el 1 de enero de 2026, para nosotros entra el primer día que empecemos a cosechar el café, que es el 1 de octubre”, dijo Pastrana.
El reglamento, conocido como el Reglamento de la UE sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), exige a las empresas garantizar que los productos importados no hayan sido cultivados en tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020.
Si un exportador intenta ingresar a la UE algún producto agrícola, como café o palma de aceite, se expone a que se le cancele el mercado o a alguna sanción económica.
En este renglón, el director del Instituto de Conservación Forestal (ICF), Luis Soliz detalló que como parte de mapeo de zonas cafetaleras con miras al cumplimiento del reglamento de la Unión Europea ya se tienen identificadas unas 268 mil hectáreas dedicadas a la caficultura han sido reforestadas a partir de 2020.

Proyecciones 2025-2026
Las proyecciones de la cosecha que está por iniciar son similares a las reportadas en el periodo actual: 6.5 millones de quintales, aunque algunos actores de la cadena cafetalera tienen la expectativa de rozar los 7 millones de quintales.
En el caso de los productores, las expectativas es igualar esa cosecha, pues toman en cuenta que la floración no fue mala, en algunos lugares la lluvia ha sido limitada y eso hace que el grano se quede más pequeño por ende pesa menos y a la hora de la pesa, es menor en el volumen total de exportación.
A corto plazo, la aspiración es subir la producción a unos 8 millones de quintales para aprovechar los precios internacionales.
Mientras que en lo referente al precio, tras un año de buena racha en las cotizaciones a nivel internacional del aromático, que permitió que el café oro se vendiera en promedio a 360 dólares el quintal, las recientes variaciones, que vuelven a encaminar el precio a los 300 dólares, generan expectativas esperanzadoras.

En 2024, el precio tocó el máximo de 440 dólares, en 2025 se mantuvo entre 260 y 280 dólares, pero el 27 de agosto cerró en 385 dólares en la bolsa de New York, lo que devuelve la esperanza de que regresen los 400 dólares por quintal.
Otro de los aspectos esperanzadores para el gremio es la renovación de cafetales, un proyecto que espera llevar unas 100 millones de plantas a las fincas cafetaleras que están agotadas y cuyos resultados se verán en unos dos años, según lo indicado a Proceso Digital por el viceministro de Caficultura, Carlos Murillo.
Para el 2028, las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) proyectan recuperar la producción reportada en el país hace 8 años, cuando la cosecha sobrepasó los 10 millones de quintales y las exportaciones llegaron a 9.4 millones de quintales.
Para los productores estas metas son alcanzables siempre y cuando se atiendan los retos que enfrentan los caficultores, los que están detrás de la producción del principal producto agrícola de exportación del país y que aporta más del 5 % al Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras y representa cerca del 30 % del PIB agrícola, según datos oficiales, lo que confirma la importancia de apoyar a este gremio. VC



