- Bancos podrían ser afectados y empresarios no aceptarían recursos de plan anticrisis debido a la inseguridad jurídica.
%26nbsp;La medida se une a otras peticiones de aclaraciones que han realizado inversionistas internacionales a sus homólogos hondureños, ya que temen que la medida del presidente hondureño siga el ejemplo que práctica el mandatario venezolano Hugo Chávez de nacionalizar una serie de empresas internacionales a quienes obliga a vender a precios bajo la amenaza de expropiarlos.
La medida del gobierno de Manuel Zelaya busca concretizar un viejo sueño de liquidar a los empresarios del sector térmico a quienes ha criticado durante toda su gestión, aunque su administración nunca ha resuelto los problemas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Pero la medida del martes de introducir un proyecto de decreto para su aprobación por el Congreso Nacional a fin que autorice la nacionalización de las plantas térmicas de las generadoras Elcosa, Lufussa, Enersa y Emce disparo las alarmas de un sector del sector privado, pero especialmente de los inversionistas internacionales.
El director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Benjamin Bográn, dijo hoy en las cadenas radiales noticiosas que la intención del gobierno busca liquidar toda inversión externa en el país.
También, apunto Bográn, que los inversionistas nacionales se verían temerosos de tomar riesgos empresariales, ya que en cualquier momento el gobierno podría tomar medidas de nacionalización.
Paro algunos expertos de la industria se encuentran sorprendidos por la iniciativa del gobierno, ya que se lanzan contra las empresas térmicas establecidas, pero hacen caso omiso a las compañías con las cuales la administración Zelaya firmó contratos para generar 250 megavatios de electricidad a base de carbón.
Las empresas Cehsa, Vetasa y Envasa fueron beneficiadas con contratos que tendrán como base el carbón, aunque todavía no han entrado en operaciones.
Lo que menos entienden, es la afirmación de la gerente de la ENEE , Rixi Moncada, en cuanto a que tiene personal para operar las empresas térmicas, mientras privatizaron el mantenimiento y generación de las térmicas de Alsthon y Sultzer de Puerto Cortés y que son propiedad de la estatal.
Las dos plantas, que en conjunto generan 55 megawatts, serán operadas por una de las empresas beneficiadas por la administración Zelaya.