Xiomara Castro y Sandra Ponce ¿opciones liberales en la izquierda?

Tegucigalpa.- Una ex primera dama y una abogada identificada con los derechos humanos, parecen ser las opciones que busca la izquierda hondureña para alcanzar el poder del país, por medio del partido en formación Libertad y Refundación (LIBRE) y la Unificación Democrática (UD). Ambas provienen de las entrañas del Partido Liberal.
 

Una de ellas es la ex primera dama, Xiomara Castro, esposa del depuesto presidente Manuel Zelaya. Ambos renunciaron al Partido Liberal, en la oposición, y optaron por conformar un nuevo partido político en formación denominado LIBRE.

La otra postulante es la ex fiscal de derechos humanos, Sandra Ponce, cuyo nombre suena con fuerza para presidir la candidatura presidencial de la UD. El vicepresidente del congreso, Marvin Ponce, informó que pedirán a Ponce que acepte la postulación y ésta ha dicho que se siente honrada con la nominación y si bien no han oficializado el planteamiento, en caso de concretarse, “estaría dispuesta” a pensarlo.

Ambas mujeres, de oficios diversos, son de momento las opciones que tiene la izquierda hondureña para disputar el poder al bipartidismo político que conforman los partidos Liberal y Nacional, así como las otras fuerzas minoritarias personificadas en el Pinu/Social Demócrata y la Democracia Cristiana.

Liberales se toman la Izquierda

Sus nombres buscan llenar el hueco por la falta de liderazgos creíbles que atraviesa la izquierda hondureña, que ahora se enfrentará entre sí para disputarse entre el 2.8 y el 6 por ciento que representa este grupo dentro del conglomerado político nacional, según las proyecciones de las encuestas.

Asimismo, para intentar atraer el voto independiente y el de las otras fuerzas políticas de cara a los comicios generales de 2013 cuando el país elija un nuevo gobierno, designados presidenciales, diputados, alcaldes y representación ante el Parlamento Centroamericano.

En el caso de LIBRE, todo indica que las cinco fuerzas internas que lo conforman han sido copadas por liberales que nunca tuvieron en el partido una opción real de salir nominados en un puesto electoral de relevancia.

De esta suerte, el movimiento Liberales en Resistencia 28 de Junio lo encabeza Carlos Zelaya, hermano del ex presidente Manuel Zelaya y de reconocida trayectoria liberal.

El Movimiento de Resistencia Progresista es liderado por el ex comisionado de Conatel, Rassel Tomé, de afiliación liberal, mientras que el movimiento Pueblo Organizado en Resistencia (POR) lo dirige la ex vice canciller zelayista y también liberal, Beatriz Valle.

El Movimiento 5 de julio, lo encabeza otro ex ministro de Manuel Zelaya, el liberal Nelson Ávila, que intentó buscar la candidatura presidencial en el liberalismo pero las bases partidarias no le favorecieron con el voto.

Finalmente, el movimiento Fuerza de Refundación Popular (FRP) que postula a Xiomara Castro y lo coordina el ex presidente Manuel Zelaya, quien funge también como el coordinador general de LIBRE.

Ahora o nunca: Xiomara Castro

Todas las cinco fuerzas internas de LIBRE son controladas por liberales en un claro desplazamiento de la vieja y antañona dirigencia popular y del movimiento social que por años soñó con tener una opción de poder partidaria para disputar la Presidencia de la República al actual sistema político de partidos.

¿Dónde está entonces la verdadera izquierda en LIBRE? Por ahora, no existe nadie dentro de LIBRE que represente a la izquierda hondureña o al movimiento social y popular. Los liberales les ganaron la partida y ahora ellos controlan ese nuevo partido político en formación.

Recién, la corriente de la FRP lanzó la candidatura de Xiomara Castro a la presidencia y existe al parecer consenso en todas las corrientes internas de LIBRE en nominar a la ex primera dama como su candidata “del consenso”, ratificando así la hegemonía zelayista en ese nuevo partido.

En su breve alocución, la ex primera dama dijo que “no les quepa duda a los enemigos del pueblo que vamos por el poder político y que vamos por la refundación de Honduras”.

E insinuó que LIBRE “no es un Partido tradicional demagogo, no es un Partido que tiene dueños o que tiene dueñas (…)”, pese a que su candidatura ha sido impuesta mediante el “consenso”.

“Iremos colocando una a una las piedras para formar el puente que nos llevará a la toma del poder y llevar a cabo lo que tanto anhelamos, un nuevo Estado, un nuevo ordenamiento jurídico, un nuevo sistema político a través de las reformas de la Constitución de la República. Nuestro gran objetivo Asamblea Nacional Constituyente”, acotó.

“Vamos con todo, pero con responsabilidad, con disciplina en no lastimar ni un alma humana, porque nosotros no somos como ellos ni como ellas, que tienen el desorden mental de asesinar seres humanos. Nuestras armas son y serán siempre las ideas”, dijo en una clara alusión a la población hondureña que no comparte sus ideas.

UD busca un rostro fresco

Por su parte, en la Unificación Democrática se consolida también la hegemonía de César Ham alrededor del partido, quien asignó también a su esposa como candidata a la alcaldía de El Progreso, Yoro, una de las zonas en donde la UD tiene mucha fuerza política.

Tanto Ham como Manuel Zelaya tienen en esta nueva fase de la izquierda hondureña la cualidad de ser jefes de partidos que colocan en puestos relevantes a sus esposas.

Para competir con Xiomara Castro, la Unificación Democrática estaría pensando en la ex fiscal de derechos humanos, Sandra Ponce, quien confesó que su filiación política ha sido liberal pero que tras los acontecimientos políticos de hace dos años, su forma de pensamiento cambió y ahora se “identifica” más con la izquierda.

Ponce se destacó en su carrera de derecho por ser una defensora de los derechos humanos “de escritorio”, señala sus críticos, y tuvo su mayor traspiés en el caso del asesinato de dos jóvenes universitarios, entre ellos el hijo de la rectora de la UNAH, Julieta Castellanos, quien la recusó de conocer el caso señalar que la fiscal defraudó su confianza y apoyo por la negligencia manifiesta en relación a la presentación de uno de los tres policías prófugos implicados en el crimen.

Asimismo, expertos en derecho sostienen que Ponce manejó mal el caso de los universitarios desde un inicio y que por falta de experiencia no emitió los requerimientos fiscales respectivos para evitar que se fugaran los policías ya que existía suficientes pruebas de “indicio racional” de culpabilidad.

Sandra Ponce goza de simpatía en algunos grupos sociales y su apuesta por querer impulsar cambios puede ser una de las opciones que tiene la UD para disputar la presidencia a los partidos tradicionales, pero también, por ser un contrapeso a la candidatura de Xiomara Castro.

Ponce puede dividir las simpatías en la izquierda que por ahora se mantiene anulada ante la avanzada de los liberales en resistencia, que ahora sin abandonar del todo el color rojo de su bandera, buscan desde las bases del movimiento social y popular de izquierda llegar a la toma del poder.

Dentro de la izquierda hondureña es probable que se desate a medida que se acerca el proceso una especie de “canibalismo” político para saber quién absorbe a quién: si la UD a LIBRE o viceversa.

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