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Velo de misterio cubre muerte violenta de 61 policías hondureños

Tegucigalpa – La muerte violenta de 61 elementos de la Policía Nacional en 2011 y la falta de investigación en la mayoría de los casos ponen un velo de misterio a ese tipo de acontecimientos, según revela un informe del estatal Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
 

– “Si los policías no investigan adecuadamente la muerte de sus compañeros, menos para que puedan darnos investigación acertada sobre el resto de homicidios”, indicó Custodio.

El mismo informe detalla que la población percibe y está convencida que el principal problema de los hondureños es la inseguridad.

El encargado del Conadeh, Ramón Custodio, añadió que “los niveles de inseguridad alcanzados a lo largo y ancho del territorio nacional, nos hace infelices a todos”.

La inseguridad, según Custodio, afecta tanto a las víctimas, sus parientes y amigos como a los mismos miembros de la Policía Nacional, encargados de proveer seguridad pública como lo señala la Constitución de la República.

Delincuencia es pareja

En su criterio, la violencia delincuencial y homicida en Honduras nos afecta a todos y es, por tanto, un problema nacional porque ya alcanzó, incluso, hasta los miembros de una institución como la Policía que están siendo ejecutados en circunstancias aún no esclarecidas.

Custodio dijo desconocer quién o quiénes son los responsables de esas ejecuciones ya que la misma institución no ha dado un informe público del por qué esos miembros han muerto en forma violenta.

Según el informe remitido al Congreso Nacional, el Conadeh registró y le da seguimiento investigativo a la muerte violenta de 61 miembros de la Policía a nivel nacional, ocurridas entre enero y diciembre del 2011.

Eso demuestra el grado de inseguridad que también se vive al interior de ese cuerpo encargado de la seguridad en el país, expresó Custodio.

¿Dónde mueren más policías?

El documento, que revela una serie de hallazgos en torno a la muerte de 61 miembros de la Policía Nacional, establece que el 62% de los hechos violentos se registraron en los departamentos de Francisco Morazán y Cortés.

Añade que alrededor del 82% de las víctimas son parte de la Policía Preventiva, aunque también han perdido la vida en forma violenta miembros de la Policía Penitenciaría, Policía de Tránsito, de Frontera y de Investigación Criminal, todos integrados en la Policía Nacional.

De acuerdo al organismo de derechos humanos, la mayor parte de las víctimas mueren entre las cinco de la tarde y las 12 de la noche.

En muchos casos, según se desprende del informe, los victimarios se ensañaron con las víctimas, al extremo de impactarles entre 10, 20 y hasta más de 30 disparos en su cuerpo, como ocurrió, el 8 de enero de 2011 con el policía Luis Alonso Domínguez, asignado a la jefatura departamental 4, que perdió la vida luego de recibir 32 impactos de arma de fuego.

El 28 de junio también fue acribillado con saña el policía clase I, Germán Danilo Reyes, que murió a causa de 17 disparos que le impactó un desconocido en la primera calle de Comayagüela. Casi de igual forma murió, el 09 de mayo, el policía Maximiliano Torres que recibió en su cuerpo 18 impactos de arma de fuego en el sector de Chamelecón, departamento de Cortés.

En la impunidad crímenes contra miembros policiales

Uno de los hallazgos que más preocupa al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos es el alto grado de impunidad en que se encuentra la mayoría de los crímenes cometidos contra los miembros del ente encargado de la seguridad en el país.

Se estima que en más de un 90% de los casos, las autoridades policiales, encargadas de la investigación, desconocen al o los responsables de privar de la vida a sus propios compañeros, lo cual retrata en cuerpo entero el velo de misterio que rodea a este tipo de crímenes.

Custodio cuestionó que la muerte de policías, en circunstancias violentas, no es investigada adecuadamente por las autoridades encargadas de dar con los responsables de estos hechos delictivos y de allí, el alto nivel de impunidad.

“Si los policías no investigan adecuadamente la muerte de sus compañeros, menos para que puedan darnos investigación acertada sobre el resto de homicidios y eso es un mal mensaje”, sostuvo el ombudsman hondureño.

Ese tipo de acciones que van de la mano con la impunidad, según Custodio, son una muestra de la falta de investigación y de la ineficiencia en el desempeño policial.

Ante esa realidad, el ombudsman hondureño exhortó a las autoridades encargadas de la seguridad a investigar la muerte violenta de cada policía y evitar que estos crímenes también se sumen a la larga lista de casos impunes en el país.

“Sus compañeros tienen la obligación de investigar estos crímenes hasta dar con los responsables y se les aplique todo el peso de la Ley”, sentenció el titular del organismo de derechos humanos.

Muchos policías mueren violentamente cuando gozan de franquicia

De acuerdo al informe del Conadeh, alrededor del 20% de las víctimas fallecieron en el cumplimiento del deber.

Otro de los aspectos mencionados en el informe es que un alto porcentaje de los policías habrían perdido la vida mientras se mantenían gozando de franquicia o de fin de semana.

También se detalla que de los 61 policías que perdieron la vida en forma violenta, durante el 2011, cinco se registraron en enero, cuatro en febrero, cuatro en marzo, cinco en abril, tres en mayo, diez en junio, cinco en julio, dos en agosto, dos en septiembre, nueve en octubre, seis en noviembre y seis en diciembre.

Añade que, al menos, 57 policías, que representan el 93% de los casos, perdieron la vida víctimas de las armas de fuego, dos con arma blanca, uno con varilla de hierro y uno supuestamente por estrangulamiento.

Francisco Morazán y Cortés, los más peligrosos

La Policía Nacional cuenta con 18 jefaturas departamentales, distribuidas en los 18 departamentos del país, y dos jefaturas metropolitanas, una en San Pedro Sula y otra en Tegucigalpa.

En el informe se describe que los crímenes contra miembros de la policía se cometieron en 12 de los 18 departamentos del país.

Según el Conadeh, 20 policías perdieron la vida violentamente en Francisco Morazán, 18 en Cortés, cuatro en Comayagua, tres en La Paz, tres en El Paraíso, dos en Colón, dos en Choluteca, dos en Valle, dos en Yoro, dos en Copán, uno en Atlántida y uno en Santa Bárbara.

Urgen proyectos habitacionales para policías

Una vez más queda demostrado, dijo Custodio, que el ejercicio policial es una profesión de alto riesgo, que amerita ser bien remunerada y que a sus miembros se les dote de buenos implementos y de un buen régimen de seguridad social.

El titular del organismo humanitario consideró que la seguridad pública debe ser garantizada a cualquier costo, privilegiándola como uno de los componentes básicos del Estado de derecho.

Finalmente, Custodio recomendó a quienes tienen el poder de decisión, la importancia de construir proyectos habitacionales para los miembros del cuerpo policial ya que, en las actuales circunstancias, muchos agentes tienen que utilizar la misma unidad de transporte y convivir en el mismo barrio o colonia con los delincuentes, lo cual es una situación de alto riesgo para ellos.

El defensor de los derechos humanos ha sido un crítico permanente del accionar de la policía, por lo que ha exigido en innumerables ocasiones la intervención y depuración de ese cuerpo encargado de la seguridad en el país.

Violencia en cifras

Honduras registró entre los años 2000 y 2011 la muerte violenta de 46,450 personas, víctimas de las armas de fuego, armas blancas y otras armas contundentes.

Sólo en los primeros 23 meses de gestión del gobierno que preside Porfirio Lobo (26 enero 2010/2011) se registró la muerte violenta de 12,838 personas, es decir, un promedio de 19 víctimas diarias.

En el 2011, se reportó la muerte de violenta de 7,104 personas, es decir una víctima cada 74 minutos.

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