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Triduo Pascual, corazón y misterio de la Semana Santa

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Tegucigalpa – El termino Triduo Pascual hace referencia a la práctica devocional católica de los tres días de Semana Santa (Jueves, Viernes y Sábado de Gloria), los cuales son corazón y misterio de la Semana Mayor.

– Actos litúrgicos y otros devocionales así como tradiciones y costumbres acompañan los misterios del Triduo Pascual.

– Algunos actos devocionales pueden variar según sea la región del mundo, pero la liturgia es la misma en todas partes.

En otras palabras el Triduo Pascual refieren litúrgicamente a las celebraciones de la muerte, pasión y resurrección de Jesús, Hijo de Dios, explicó a Proceso Digital el sacerdote Rodolfo Varela, director de la oficina de comunicaciones de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.

Al ser los días más importantes también se les llaman corazón de la Semana Santa que esta ocasión corresponde a los día del 13 al 16 de abril.

Pero también hay quienes les denominan días de misterios ya que día cuenta con una liturgia y un significado que sienta las bases de la fe católica.

Jueves Santo

“El Jueves Santo para la Iglesia Católica es muy especial y muy particular, este día se divide en dos tiempos litúrgicos”, caviló el sacerdote Rodolfo Varela.

Detalló que hasta el mediodía del Jueves Santo aún se celebra el tiempo de cuaresma, después se da paso al tiempo de preparación de pascua o al Triduo Pascual.

En la mayoría de diócesis del mundo, incluida la Tegucigalpa -dijo- durante la mañana se celebra la Misa Crismal, que no es otra cosa que la celebración presidida por el obispo y concelebrada con los presbíteros de la diócesis en la que se consagra el santo crisma y los restantes óleo.

Durante esta solemne Eucaristía se consagra el Santo Crisma (de aquí el nombre de Misa Crismal) y bendice además los restantes óleos o aceites (para los enfermos y los que se van a bautizar y quienes realizarán el sacramento de la Confirmación).

Cena del Señor

Por la tarde, se celebra la Misa de la Cena del Señor o última cena, cómo algunos la llaman, indicó el religioso.

El misterio que precede esta celebración es la institución de la Eucaristía ya que fue durante la última cena en la que Jesús instituyó la bendición del pan y el vino como un acto ministerial en el que a través de la transustanciación dichas sustancias se convierten en el cuerpo y sangre de Cristo.

“Además es la institución del sacerdocio, Jesús se pone a lavar los pies a sus discípulos e instituye el sacerdocio como servicio a los demás”, externó el también vicario de la diócesis de Tegucigalpa.

El Jueves Santo es de suma importancia porque se instituyen dos sacramentos: La Eucaristía y el sacerdocio, apuntó el entrevistado.

Monumento y prendimiento

Posteriormente a la celebración de la Cena del Señor se procede a trasladar todas las reservas del Santísimo o del Cuerpo de Cristo a un lugar que se debe preparar con antelación y al cual se le denomina Monumento.

Una vez en el Monumento los fieles católicos permanecen en oración durante la noche con Jesús Eucaristía, y este es el inició de la pasión del Señor, reflexionó el sacerdote.

Adicionalmente, en las parroquias en las que se cuentan con grupos de teatro se procede a dramatizar el prendimiento del Señor.

El prendimiento del Señor hace referencia al momento en que Jesús subió a orar a Getsemaní dónde fue arrestado después del beso de traición de su discípulo Judas Iscariote.

En algunas iglesias simplemente se realiza una procesión en silencio en memoria de este momento.

“El Jueves Santo es un día cargado de muchas actividades y signos importantes para la fe católica”, zanjó el sacerdote Varela.

Viernes Santos

Al igual que el Jueves Santos el Viernes Santos cuenta con una serie de actos litúrgicos y signos que ayudan a avivar más la fe, señaló a Proceso Digital el sacerdote Cecilio Rivera, vicario de la Basílica Menor Nuestra Señora de Suyapa.

“El centro del Viernes Santo es la acción litúrgica, se celebra a las tres de la tarde ya que los estudios bíblicos a esa hora es que Jesús entregó su vida”, acotó.

Tres momentos importantes acompañan esta celebración: la entrada al templo sin cantos y la postración en el suelo del sacerdote, la lectura de la Pasión del Señor del evangelio de San Juan (ya que es la lectura más extensa) y la adoración a la cruz, precisó el religioso hondureño.

Añadió que no se trata de la celebración de una Eucaristía ya que es el único día en la que la Iglesia Católica no celebra, ya que conmemora la muerte del Señor.

Pero la acción litúrgica si puede ser acompañada con la comunión, misma que guarda de la consagración del día anterior.

Durante la celebración del acto que se conoce como Pasión del Señor, las cruces del templo se tapan y el altar debe estar desnudo. Es un acto simple ya que es la esencia del día por el luto que existe en la feligresía a causa de la muerte del Señor.

En el acto de adoración de la cruz, se simboliza el respeto por la acción de Jesús de morir en una cruz aun siendo rey e hijo de Dios, resaltó. Antes de la pandemia se besaba la cruz, pero ahora solo se hace una reverencia.

 Viacrucis y testamento

Otro signo que acompaña los misterios del Viernes Santo es la celebración del viacrucis, el cual se suele realizar por la mañana.

El viacrucis es la escenificación de la Pasión de Jesús en 14 estaciones, es una tradición que cada vez adquiere mayor popularidad.

Sin embargo, dependerá de la zona geográfica ya que en otros lugares es común celebrar un acto devocional denominado el testamento.

El testamento refiere a las siete palabras que Jesús dijo cuando estaba en la cruz:

«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». – Pater dimitte illis, non enim sciunt, quid faciunt (Lucas, 23: 34).

«Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso». – Amen dico tibi hodie mecum eris in paradiso (Lucas, 23: 43).

«¡Mujer, ahí tienes a tu hijo! [Luego dijo al discípulo] ¡Ahí tienes a tu madre!». – Mulier ecce filius tuus […] ecce mater tua (Juan, 19: 26-27).

«¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?». – ¡Elí, Elí! ¿lama sabactani? (Mateo, 27: 46) – Deus meus Deus meus ut quid dereliquisti me (Marcos, 15: 34).

«Tengo sed». – Sitio (Juan, 19: 28).

«Todo está cumplido». – Consummatum est (Juan, 19: 30).

«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». – Pater in manus tuas commendo spiritum meum (Lucas, 23: 46).

Santo Entierro

Otro signo que acompaña al Viernes Santos es la procesión del Santo Entierro, en Honduras es un acto devocional que cada vez goza de mayor popularidad.

Durante este signo se dramatiza el camino del cuerpo de Jesús al sepulcro dónde es dejado para después resucitar.

En Tegucigalpa es un acto que puede durar varias horas e incluso extenderse hasta las primeras horas del sábado.

Durante este acto los Caballeros del Santo Entierro cargan la vitrina con la imagen del cuerpo de Jesús y en una procesión recorren las calles de Tegucigalpa y Comayagüela, una actividad que requiere de mucha exigencia física, por lo que este grupo católico se prepara todo el año para este momento.

Sábado Santo

El Sábado Santo rememora especialmente a María Madre de Dios tras la pérdida de su hijo, por lo que es un día de dolor y tristeza, destinado al silencio, luto, y reflexión.

Durante el día se recuerda el dolor de María como madre, por lo que se da paso a actos marianos como el rezo del Santo Rosario.

También se suelen celebrar la liturgia de las horas también llamada oficio divino o breviario, es el conjunto de oraciones oficiales de la Iglesia Católica fuera de la misa, articuladas en torno a las horas canónicas.

Sin embargo, el día se destina a la reflexión, en algunas comunidades religiosas se realiza un retiro espiritual para reflexionar sobre la muerte de Jesús para la salvación de la humanidad.

 Vigilia Pascual

Al anochecer, durante el Sábado Santo se celebra la Vigilia Pascual, también llamada la “madre de todas la vigilias” ya que la principal celebración cristiana del año según el calendario católico.

Varios signos acompañan este festejo que a su vez da paso al Domingo de Resurrección y culmen de la Semana Santa.

Uno de los primeros signos de la noche es el de la bendición del fuego o lucernario en el que el sacerdote enciende una fogata y de ella toma una chispa o brasa con la que enciende el Cirio Pascual. Una vez encendido se procede a entrar a la iglesia en procesión y con las luces completamente apagadas hasta que se vuelve a entonar el canto del Gloria esa noche.

Luego se procede a la Liturgia de la Palabra en la que a diferencia de un rito normal del tiempo ordinario en esta ocasión se leen siete relatos del Antiguo Testamento referentes a la salvación de Dios. Las lecturas son acompañadas por un salmo.

También se celebra la Liturgia Bautismal en la cual se bendice el agua, se bautiza a los nuevos cristianos de ese año y se renuevan los compromisos bautismales de quienes ya recibieron el sacramento que es la introducción de toda persona a la vida cristiana.

Y finalmente se procede a la Liturgia de la Eucaristía la cual no es común y es considerada especial porque se acompaña de júbilo y alabanzas.

Tras los actos litúrgicos en algunos lugares la vigilia se extiende con presentaciones artísticas que prepara los miembros de la comunidad para festejar la resurrección de Jesús. (RO)

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