Londres- El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo este sábado que su gobierno quiere «una transición pacífica hacia un gobierno legítimo (en Venezuela) que refleje los deseos del pueblo», y añadió que no derramará «ni una lágrima por el fin del régimen» que encabezaba Nicolás Maduro, al que calificó de «presidente sin legitimidad».
En su cuenta de X, reiteró su apoyo a «la legalidad internacional», pero se abstuvo de condenar el ataque de EE.UU. de la pasada noche que terminó en la captura de Maduro y su esposa, a pesar de que líderes políticos de derecha e izquierda así se lo habían pedido durante el día.
Starmer añadió que piensa «tratar la situación cambiante (en Venezuela) con los socios estadounidenses en los días venideros», dando a entender que no ha hablado todavía con el presidente estadounidense Donald Trump.
En la mañana, y entrevistado por la BBC, Starmer quiso aclarar que su país no había participado «de ninguna manera» en la operación estadounidense, como sí ha sucedido anteriormente en otros escenarios y conflictos como Yemen o el Estrecho de Ormuz.
El Reino Unido y Estados Unidos mantienen una cooperación de seguridad que va más allá de la OTAN -de la que son socios fundadores- y que suele traducirse en una coincidencia de intereses en cuestiones geopolíticas que se ha mantenido tanto con gobiernos laboristas como conservadores. EFE/ir








