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Secretario general ONU celebra el arresto del empresario Félicien Kabuga

Naciones Unidas – El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, celebró este sábado la detención en Paris del empresario Félicien Kabuga, quien fue uno de los prisioneros más buscados por la justicia internacional por genocidio y crímenes contra la humanidad.

El arresto de Kabuga envía «un poderoso mensaje de que aquellos que presuntamente cometieron tales crímenes no pueden evadir la justicia y eventualmente serán responsables, incluso más de un cuarto de siglo después», indicó Guterres, de acuerdo con su portavoz de prensa, Stéphane Dujarric.

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado por el Consejo de Seguridad de la ONU, lo acusó en 1997 de siete cargos de genocidio, complicidad de genocidio, incitación directa y pública de genocidio e intento de genocidio. Todos los crímenes se habrían cometido entre el 6 de abril y el 17 de julio de 1994.

Kabuga, de 84 años, será juzgado por su papel en la financiación del genocidio de Ruanda de 1994 en el que fueron asesinados unos 800.000 tutsis y hutus moderados a manos de milicias extremistas hutus.

Las autoridades francesas arrestaron al octogenario empresario en una operación «sofisticada y coordinada con búsquedas simultáneas en varios lugares», de acuerdo con lo informado por el Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales (MTPI).

El hombre de negocios, por quien EE.UU ofreció en 2002 una recompensa de cinco millones de dólares para dar con su paradero, es considerado el banquero del genocidio de Ruanda, pues se le acusa de instaurar el denominado Fondo de Defensa Nacional que proporcionó machetes, azadas, vehículos y uniformes a la milicia interahamwe, responsable de gran parte de los asesinatos.

Unos 800.000 tutsis y hutus moderados fueron masacrados en Ruanda entre abril y junio de 1994, según cifras de la ONU, por milicias extremistas hutu, población civil de esta etnia y el Ejército.

Kabuga fundó y presidió la emisora, Radio Télévision Libre des Mille Collines, que se utilizó para diseminar un discurso de odio contra los tutsis, proporcionar sus ubicaciones y pedir su eliminación.

Guterres elogió la cooperación entre el MTPI y las autoridades francesas para su arresto y recordó que todos los Estados tienen la obligación de cooperar con este organismo «en la ubicación, arresto, detención, entrega y transferencia de los acusados que aún están en libertad», señaló además su portavoz de prensa en un comunicado.

Indicó además que los pensamientos de Guterres están, ante todo, con las víctimas de los presuntos delitos de Kabuga, las víctimas de otros delitos internacionales graves y sus familias.

«Poner fin a la impunidad es esencial para la paz, la seguridad y la justicia», sostuvo el secretario general de la ONU.

El acusado comparecerá en los próximos días ante un tribunal francés para confirmar su identidad y escuchar los cargos a los que se enfrentará en el MTPI, institución sucesora del Tribunal Penal Internacional para Ruanda.

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