Tegucigalpa – La saña es inédita. El crimen llegó a su máxima expresión contra un miembro de la prensa hondureña. El cuerpo que presuntamente corresponde al periodista Aníbal Barrow fue encontrado incompleto, en condiciones horrendas, deleznables. Ya en las últimas horas del día, un jefe policial dijo que los brazos, la cabeza y otras partes de la humanidad fueron también halladas.
 

– A las cuatro capturas se suman igual número de requerimientos fiscales en las últimas horas.

– Aunque el jefe de la Policía y la coordinadora de fiscales dicen que las pruebas que identifican el hallazgo “son contundentes”, aún falta certificarse científicamente que el cuerpo pertenece al periodista

El jefe de la Policía hondureña, Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, afirmó que “indicios contundentes indican que es el cuerpo del periodista Aníbal Barrow”.

Después de 16 días en los que por lo menos se realizaron ocho macabros hallazgos de cuerpos en las periféricas zonas del Valle de Sula donde se le buscaba, por fin y con la ayuda de un testigo protegido, la operación de búsqueda parece culminar.

Este martes la agenda mediática hondureña se estremeció y aunque los periodistas están acostumbrados a transmitir los hechos violentos que son el pan nuestro de cada día en Honduras, una nación marcada por constantes muertes y agresiones contra periodistas, en las últimas horas el horror pareció desbordarse.

El límite entre la cobertura profesional de la información se entremezcló con el dolor de los colegas que cruzaban la línea en medio de dramáticas transmisiones en vivo en las que narraban la forma en que los elementos de seguridad hacían excavaciones y pericias que les llevaron a dar con una parte del cuerpo desmembrado e incompleto, con señales de cruentas torturas.

Transmitían desde una laguna ubicada en el sector de Siboney en el municipio de Villanueva, Cortés, donde los espeluznantes hallazgos en torno al periodista Aníbal Barrow afectaban directamente a sus colegas y mantenían en vilo a la audiencia.

Desde la escena de los hechos, el corresponsal de la cadena radial HRN, Jorge Oseguera, relataba detalles de lo que calificó como un “macabro hallazgo”, y que con su voz resquebrajada, se preguntaba: “¿por qué tanto odio contra los periodistas?”.

En la zona pantanosa el jefe de la Policía, Juan Carlos Bonilla, y la unidad élite se movieron a una zona alta buscando encontrar el resto del cuerpo, que aún no se sabe científicamente si es el del comunicador Aníbal Barrow, desaparecido hace 16 días en la norteña San Pedro Sula, describe Oseguera. Detalla como en el sector se encontraron prendas personales del comunicador y vuelve a preguntarse el porqué de la saña.

Una libreta bancaria con el nombre de Barrow también fue encontrado en la escena.

Oseguera reflexiona y dice: “nosotros que estamos en los medios de comunicación nos hemos acostumbrado a esta vorágine de violencia, pero cuando le toca a un personaje cercano o familiar, es terrible, es macabro, sí señor…”, y nuevamente la voz se le entrecorta, no puede seguir la narrativa.

El fin de semana, la Policía realizó cinco capturas de las cuales cuatro de los imputados quedaron bajo detención judicial.

Un testigo protegido ha sido la clave para desenmarañar medianamente el crimen del que aún no se detalla el trasfondo o los autores intelectuales.

La coordinadora del Ministerio Público en la zona norte, Diana Elvir, afirmó que debido a las investigaciones científicas, relatos de testigos y pruebas técnicas se determinó extender el requerimiento fiscal contra tres hombres y un menor de edad. Detalló los nombres y dijo que se trataría de los autores materiales del hecho contra el comunicador.

Con firmeza la fiscal expresó: “De todas las investigaciones realizadas y resultados técnicos y científicos, diligencias de informantes y testigos, podemos establecer y se asume que lo que se encontró es el cuerpo de Aníbal Barrow… la falta de los dientes en los miembros encontrados, así como la libreta de ahorro a su nombre”.

Parcamente el presidente hondureño, Porfirio Lobo, lamentó el crimen, pero dijo que prefería no detallar información debido a una “experiencia desagradable” que vivió en el caso de otro periodista. Lobo se refirió sin citarlo específicamente al caso del periodista Alfredo Villatoro, secuestrado y posteriormente asesinado en mayo de 2012.

En el caso de Villatoro, el presidente reveló saber detalles sobre su secuestro. Unas horas después el periodista apareció muerto en el sector sur de la capital hondureña.

Para el ombudsman hondureño los datos revelados hasta este momento son realmente que se trata de un crimen abominable, hay excesiva crueldad en quienes además de quitarle la vida han querido quitar cualquier indicio racional para tener plena prueba de que se trata del cuerpo de Aníbal Barrow, señaló.

Sostuvo que en Honduras “hay una violencia que quienes la cultivan buscan intimidarnos a los que estamos todavía actuando en esta sociedad”.

En tanto, el presidente del Colegio de Periodistas (CPH), Juan Ramón Mairena, repudió el hecho y pidió a sus colegas no dejarse intimidar. “Estos hechos tocan lo más profundo de los corazones”, manifestó.