París – La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) condenó hoy el asesinato de Carlos Mejía Orellana, trabajador de la emisora hondureña Radio Progreso, hallado muerto en su casa el pasado día 11, y pidió que las autoridades no descarten el móvil profesional a la hora de esclarecer los hechos.
 

«La investigación que se lleva a cabo aún no ha podido determinar cuál fue el móvil del asesinato. La policía formula desde ahora la hipótesis de que se trata de un crimen pasional. Pedimos que no se descarte desde un inicio que el móvil pudo estar relacionado con la actividad profesional de la víctima», señaló RSF en un comunicado.

Mejía Orellana, que fue apuñalado varias veces en el tórax, trabajaba como responsable del departamento de publicidad para una emisora de radio que se opuso al golpe de Estado de 2009.


«Desde entonces, unos quince empleados han recibido amenazas de muerte», subrayó RSF, que recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había pedido al Gobierno de Honduras que otorgara medidas cautelares a Mejía Orellana en 2009, 2010 y 2011.

RSF lamentó que el Gobierno ignorara esas demandas y solicitó que se cree y se implemente «un mecanismo de protección eficaz para todos los periodistas y colaboradores de los medios de comunicación que se encuentran en peligro y piden protección».

Honduras ocupa el puesto 129 de 180 países de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que elabora cada año Reporteros Sin Fronteras.