Los periodistas españoles Javier Espinos y Ricardo García pudieron regresar hoy a su país después de haber pasado algo más de seis meses en Siria en manos de un grupo radical yihadista.
 

Javier Espinosa, del diario El Mundo, y el fotógrafo «freelance» Ricardo García pasaron 194 días secuestrados en poder del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL), una organización yihadista cuyo bastión principal en territorio sirio es la provincia de Al Raqa, en el norte.

La noticia de su liberación la dio a conocer en la noche de ayer sábado El Mundo, a través de su edición digital y después de una llamada a la redacción del propio Espinosa.

Según informó el diario, un contingente de soldados turcos recogió a los periodistas en un punto de la frontera siria desde donde fueron trasladados a un aeropuerto en Turquía.

A última hora de la mañana de hoy los reporteros volaron desde Turquía en un avión oficial español y en la base de Torrejón, a las afueras de Madrid, recibieron el abrazo emocionado de sus familiares.

Estaban presentes, entre otros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y el director de los servicios de inteligencia españoles, Félix Sanz, así como responsables de El Mundo.

Tanto Espinosa como García mostraban físicamente los signos del secuestro, especialmente el fotógrafo, que luce pelo largo y barba abundante.

Tras su llegada a la base aérea los reporteros fueron a la redacción de El Mundo, donde hicieron un breve comentario a la prensa tras recibir el aplauso unánime de la redacción.

«Estamos perfectamente», dijo Javier Espinosa tras apuntar que no podía dar detalles del secuestro.

Por su parte, Ricardo García agradeció el apoyo recibido y se excusó por no poder «decir nada más. No está en nuestros manos».

De las circunstancias en que se produjo la libertad de ambos periodistas no trascendió nada.

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría quiso mostrar el reconocimiento del Gobierno hacia «tantísimos españoles que se han esforzado en ayudar a sus compatriotas» para lograr la liberación de Espinosa y García, sin dar más detalles.

Por su parte, el director de El Mundo, Casimiro García Abadillo, alegó razones de seguridad para no poder contar «muchas cosas» y señaló a Efe que «el Gobierno se ha portado estupendamente» y «ha puesto todo de su parte» en la liberación de los reporteros.

Los dos reporteros habían sido secuestrados a pocos kilómetros de Turquía, junto con cuatro combatientes de una de las brigadas FSA (Free Syrian Army, en sus siglas en inglés), que les ofrecían protección, y que fueron liberados doce días después.

Fueron capturados el 16 de septiembre de 2013 cuando intentaban abandonar Siria tras dos semanas informando sobre las consecuencias de la guerra civil.

Este grupo es el autor de numerosas acciones en el norte del país y en la actualidad se enfrenta a otros movimientos rebeldes que lo acusan de haber cometido agresiones contra el pueblo sirio, como secuestros y asesinatos, y que quieren expulsarlo de Siria.

Su origen es el llamado Estado Islámico de Irak, una alianza de organizaciones radicales nacida bajo el paraguas de Al Qaeda en el territorio iraquí en octubre de 2006 durante la ocupación estadounidense.

En abril pasado, el Estado Islámico de Irak añadió a su nombre «y del Levante» («Sham») y anunció que comenzaba a operar en Siria.

El nuevo grupo no tardó en hacerse fuerte en el norte de Siria, donde sus acciones radicales suscitaron sospechas de otras facciones, incluso de las que habían jurado lealtad a Al Qaeda.

El objetivo principal y declarado del EIIL es crear un emirato islámico en Siria, lo que es desaprobado por otros grupos que opinan que los esfuerzos deben concentrarse en la lucha contra el régimen de Bachar al Asad.

La noticia de la liberación de los dos periodistas, veteranos en la cobertura de conflictos, fue bien recibida por las asociaciones de periodistas españolas y por Reporteros sin Fronteras.