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¿Quiénes comprarán los bonos soberanos?

Tegucigalpa – La aprobación de parte del Congreso Nacional al gobierno central para que busque endeudarse con 750 millones de dólares (15,000 millones de lempiras) con la emisión de bonos soberanas el 2013 despertó las interrogantes de los expertos en cuanto a los agentes del mercado que comprarán dichas emisiones.
 

– El mercado financiero y el político (China y Venezuela) serían un probable destino, aunque se desconoce las condiciones en que se contratarían y las condiciones a adquirir.

– Preocupa a los expertos el destino que se dará a los 750 millones de dólares, ya que las urgencias en el gasto corriente y bonos son apremiantes y hasta la fecha no se mencionan proyectos concretos de inversión.


Lo anterior se debe porque Honduras carece de experiencia en el mercado de la deuda soberana, ya que históricamente su deuda externa la ha contraído con organismos financieros internacionales y a nivel de gobiernos (deuda bilateral), además del mercado doméstico.

Pero justamente la decisión de los bancos e institutos de previsión de abandonar la compra de bonos para financiar al gobierno central y la falta de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que permite el acceso a los créditos con los entes financieros internacionales, dejó al gobierno desprotegido de financiamiento de los gastos gubernamentales el año entrante.

La receta de adelgazamiento del sistema gubernamental provino del presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Roldán Duarte, quién recomendó una rebaja del presupuesto de unos 9,000 millones de lempiras para el 2013, pero la misma no parece ser bien recibida por el Gabinete Económico, que incluso envió un proyecto de presupuesto donde la obesidad del gasto público continúa ensanchándose.

De ahí que la decisión del gobierno, antes de aprobarse el presupuesto del 2013 aumentado en 20,000 millones de lempiras respecto al 2012, fuese asegurarse las fuentes de financiamiento del mismo.

Las alternativas

Una vez decidida la búsqueda de compradores para colocar 750 millones de dólares, las alternativas que tiene el gobierno se reducen a dos: acudir al mercado de bonos, donde operan todo tipo de actores financieros y la otra es acudir al mercado político.

Acudir al mercado financiero sería la primera opción del equipo gubernamental, pero deberán contar con el asesoramiento de un banco de inversión a fin de lograr que los que accedan a adquirir bonos sean actores institucionales (fondos de inversiones y fondos de pensiones), que buscan más seguridad, más una ganancia razonable.

En caso de haber problemas para pagar los compromisos, dichos actores son los más propensos a llegar a acuerdos como aceptar una reducción del valor de los bonos.

Los otros actores del mercado financiero son los fondos de profesionales que buscan maximizar sus ganancias y usualmente tratan de adquirir deuda segura y en caso de amenazas o tormentas, se deshacen rápidamente de los bonos y los venden con descuentos a fin de recuperar parte de su dinero.

Aquí se encuentra una de las desventajas, ya que la plaza de descuentos es sitio de operaciones de los fondos “buitres”, llamados así porque adquieren deuda soberana de países con descuentos y su meta es cobrar el 100 por ciento de la misma, rechazando negociaciones de reducción, llamadas también quitas.

En el mercado financiero los bonos se transan a seis meses, un año y como máximo tres, aunque el último lapso es para gobiernos con larga tradición de operar en el mercado de bonos soberanos y con alta calificación de riesgo.

Mercado político

La otra opción del gobierno hondureño, poco discutida púbicamente, es el ortodoxo mercado político.

Aunque el mismo no es un mercado tal, es conocido que varios actores gubernamentales, operan adquiriendo bonos soberanos con la finalidad de comprar lealtades políticas o sumar apoyo a causas ideológicas.

Los principales actores en este mercado son la gigante China, que normalmente apoya financieramente a las naciones listas para abandonar el reconocimiento a Taiwán y otorgárselo a Pekín.

El último acontecimiento conocido fue Costa Rica cuando San José abandonó Taiwán durante la gestión del expresidente Oscar Arias.

A cambio Pekín compró 300 millones de dólares en bonos costarricenses a 12 años y con tasas de interés menor al cuatro por ciento. Igualmente les financió gratis el estadio Nacional a un costo de más de 70 millones de dólares.

A inicios de la actual administración del presidente Lobo se negoció que China construyera y financiara la represa de Patuca II, pero tras varios viajes y meses de negociaciones el proyecto se encuentra estancado y hasta la fecha no ha ingresado un dólar de la empresa china al proyecto.

El otro actor en el mercado político es Venezuela, el presidente Hugo Chávez es muy “activo” en impulsar su proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) a base de petrodólares.

Incluso Honduras ya tuvo su primera experiencia en la administración del exmandatario Manuel Zelaya cuando se adhirió a Petrocaribe, Chávez ofreció y cumplió con la compra de 50 millones de dólares de bonos denominados Alba y 30 millones de dólares del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes).

Pero la realidad venezolana cambió radicalmente y un enfermo Chávez parece concentrar sus luchas para preservar su vida mas que para derrotar políticamente a Estados Unidos en Latinoamérica, una de sus metas al constituir la Alba.

Garantías y usos

El otro escenario problemático planteado por conocedores del tema señala la referencia a las garantías y usos de los 750 millones de dólares, una vez que los bonos sean adquiridos por los agentes de los mercados.

Las garantías que ofrecerá Honduras a los compradores de bonos serán cruciales para que puedan ser adquiridos.

Las teorías van desde poner como garantías los abundantes recursos naturales, las empresas estatales (aunque estás son deficitarias) y las reservas internacionales.

Justamente cuando las reservas hondureñas vienen en picada, presionando el tipo de cambio del lempira con relación al dólar estadounidense, poner las reservas internacionales como garantía preocupa a los expertos consultados por Proceso Digital.

Buena parte de las reservas internacionales se encuentran en bancos del exterior, ya que es el mecanismo seguido por el Banco Central para tener seguridad de las mismas.

El ministro de Finanzas Wilfredo Cerrato, admitió a los periodistas que si los “bonos soberanos se colocan a corto plazo, el impacto en las (reservas de) divisas sería fuerte”.

Asimismo, la preocupación del uso de los 750 millones de dólares inquieta a los conocedores.

El presidente de los economistas indicó que es preocupante el destino que se darán a los 750 millones de dólares, especialmente si es para gasto corriente.

Duarte indicó recientemente a la prensa nacional que es “malo endeudarse en el exterior” para gastos superfluos.

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