Tegucigalpa – El analista político de origen venezolano, Marco Porras, señaló que la administración de Estados Unidos de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro puede interpretarse como una emocionalidad dada en un contexto de triunfo estadounidense, aunque en realidad no tiene un sustento.
Porras señaló que los venezolanos decidieron en un proceso electoral realizado en julio de 2024 que quien dirija el país sudamericano sea Edmundo Gonzalez Urrutia y María Corina Machado como su vicepresidente.
En tal sentido, para el analista venezolano, “no puede ser que un presidente en medio de una emoción por haber logrado un objetivo militar, ahora se pretenda como que va gobernar”.
El venezolano es del criterio que este alcance debe ser analizado en la profundidad del contexto que ha ocurrido con toda la movilización que ha ocurrido, durante la captura de Nicolás Maduro y ahora que el presidente Donald Trump está regocijándose del triunfo obtenido, algo que aseguró “para mí y para los venezolanos no es bien visto y tampoco está en la legalidad”.
Afirmó que, tras ese golpe, la izquierda sale bien afectada al reflejarse que sus actuaciones están fuera del contexto de las necesidades de las naciones, pero no significa que pierdan su espacio, pero sí que van a tener que repensar sus estrategias.
Porras refirió por otra parte que las industrias petroleras que están en Venezuela el Estado venezolano tienen que pagarle regalías e impuestos por la extracción de petróleo, algo que no ha ocurrido hace 20 años por lo que hay una deuda rezagada y es a lo que se refiere el presidente Trump.
“Cuándo él dice que ese petróleo es de EEUU se refiere a las deudas que tiene Venezuela con su petróleo”, explicó al agregar “pero no es apropiarse del petróleo”. VC








