Tegucigalpa.- Un grupo de hondureños protestó este domingo frente a la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa para condenar «enérgicamente» lo que calificaron como una «agresión militar de Washington contra Venezuela y denunciar «el secuestro» del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
«Estos hechos constituyen una grave y flagrante violación del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos», dijo Yamileth González, presidenta de la Asociación de Solidaridad y Amistad Honduras-Venezuela.
La captura de Maduro y Flores representa, además, “el avance del llamado corolario Trump a la Doctrina Monroe, una reedición abierta y descarada de la política de dominación colonial sobre nuestra América”, afirmó González durante la lectura de un comunicado frente a la sede diplomática, donde se congregó más de un centenar de hondureños.
El protesta fue convocada por la Asociación de Solidaridad y Amistad Honduras-Venezuela y el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), organización surgida tras el golpe de Estado de 2009 al entonces presidente de Honduras Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la presidenta hondureña, Xiomara Castro.
González sostuvo que la «agresión» contra Venezuela es una «agresión contra todos los pueblos de América Latina y el Caribe que se atreven a construir caminos soberanos», y expresó su «solidaridad irrestricta» con el pueblo venezolano, el gobierno «legítimo» y su «derecho a decidir su propio destino sin injerencias externas».
Respeto absoluto a su soberanía
La organización hizo un llamamiento a movimientos sociales y fuerzas solidarias para que se pronuncien de manera «firme y activa» en defensa de la paz y la soberanía del país suramericano, y a rechazar «toda forma de intervención militar o política».
«Exigimos el cese inmediato de la agresión de Estados Unidos, el respeto absoluto a la integridad territorial de Venezuela y al derecho soberano de su pueblo sobre sus recursos naturales y bienes comunes», destaca el comunicado.
Tras sus detenciones, Maduro y Flores fueron trasladados fuera de Venezuela en un avión militar Boeing 757 con destino a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar ubicado en el norte del estado de Nueva York, donde fueron recibidos por decenas de agentes de diversas agencias federales, entre ellas el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración para el Control de Drogas (DEA).
El mandatario venezolano está acusado en Estados Unidos de cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
Las imputaciones, formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y ratificadas el sábado, indican que Maduro habría encabezado durante años una estructura que empleó el narcotráfico como arma contra Estados Unidos.
Maduro y su esposa comparecerán mañana lunes ante un tribunal federal de Nueva York, en la que será su primera audiencia en EE.UU. tras su captura y traslado al país, confirmaron este domingo fuentes judiciales a EFE.
Ambos permanecen desde la noche del sábado recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad. EFE/ir








