Policía de Nicaragua desalojó la comunidad jesuita de UCA encapuchados y con armas bélicas

San José – Encapuchados y con armas de guerra, más de 15 policías con uniformes de campaña allanaron y desalojaron la residencia de la comunidad jesuita de la Universidad Centroamericana (UCA) de Nicaragua hace 19 días, según una crónica publicada por la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús.

La crónica, fechada el 6 de septiembre y compartida hoy a la prensa nicaragüense, narra el allanamiento perpetrado por la Policía de Nicaragua el pasado 19 de agosto en la residencia Villa Carmen, ubicada en Managua, donde vivían seis sacerdotes que estaban a cargo de la UCA, que había sido clausurada y expropiada días antes tras ser acusada por las autoridades de ser un «centro de terrorismo».

En el relato, titulado «¿Cómo sucedió la confiscación de la comunidad jesuita de la UCA en Nicaragua?», los religiosos cuentan que ese día celebraron una eucaristía y un almuerzo para despedir a uno de los sacerdotes que partiría para España a sus estudios de Teología y al volver a la residencia «se encontraron con una patrulla de la policía».

«Al llegar a la casa se encontraron con alrededor de 15 policías más con uniformes de campaña, encapuchados y con armas de guerra», aseguraron.

El jefe del comando policial preguntó por el sacerdote Rolando Alvarado, rector de la UCA, quien no se encontraba en el inmueble, mientras uno de los sacerdotes trató de explicar que la residencia no pertenecía a la universidad jesuita «pero éste les dijo que era propiedad del Estado de Nicaragua».

Posteriormente les dijo «que podían entrar a sus cuartos a retirar sus objetos personales acompañados cada uno de dos policías con su armamento de guerra: uno se quedaba en la puerta del cuarto y el otro entraba con el jesuita».

«Si bien no hubo ni golpes, ni gritos o empujones, los compañeros han manifestado que la violencia emocional y psicológica de verse despojados de su casa de esa forma es algo que continúan procesando», según el escrito, que asegura que el padre Adolfo, de 99 años, «permaneció en el carro encendido y con el aire acondicionado y, por tanto, no logró sacar nada».

RECTOR DE LA UCA SE EXILIÓ

«Ya habíamos determinado que el padre Rolando Alvarado, rector de la UCA, tenía que salir del país y el día planificado para hacerlo era ese mismo sábado», explicaron.

Según los jesuitas, unas religiosas dieron posada al rector de la UCA y a otros dos sacerdotes en las afueras de Managua para emprender «rumbo al sur para poner a salvo al padre Rolando».

«La narración de la travesía queda pendiente para otra ocasión, pero sí queremos dejar constancia del apoyo del SJM (Servicio Jesuita para Migrantes) de Costa Rica, quienes estuvieron presente a lo largo de toda la ruta dándonos indicaciones», destacaron.

En Nicaragua, según la nota, quedaron 11 jesuitas «viviendo en la comunidad San Ignacio e imaginando distintos escenarios de lo que pueda ocurrir en los próximos días».

«Somos conscientes de que es una gracia que el Señor nos da el poder experimentar lo que buena parte de nuestro pueblo está experimentando: la total indefensión ante el abuso del poder por parte del Gobierno», remarcaron.

ABOGAN POR «PRESOS POLÍTICOS»

Pidieron «que no se olviden de orar por quienes llevan la peor parte en esta crisis nacional: los presos y presas políticas, que ya son 78 y es una lista que tristemente no deja de crecer».

El Gobierno que preside Daniel Ortega disolvió el 23 de agosto pasado la filial nicaragüense de la Compañía de Jesús, la orden católica romana a la que pertenece el papa Francisco, y ordenó además expropiar su patrimonio.

Esa decisión se dio una semana después que la Justicia nicaragüense, controlada por los sandinistas, ordenara a la UCA -considerada uno de los últimos bastiones de libertad de pensamiento en Nicaragua- traspasar sus activos muebles e inmuebles y sus cuentas bancarias al Estado, tras ser acusada de terrorismo.

Las relaciones del Gobierno del presidente Ortega y la Iglesia católica viven momentos de gran tensión, marcados por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, la prohibición de actividades religiosas, y la suspensión de sus relaciones diplomáticas.

(vc=

spot_img
spot_img

Noticias recientes

spot_img
spot_imgspot_img