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Pequeños gigantes vencen diagnósticos de cáncer infantil

Tegucigalpa – La Sala de Oncología Pediátrica de la Fundación Hondureña del Niño con Cáncer tiene el común denominador de almas inocentes que todos los días luchan por salvar sus vidas.

– Gracias al aporte de hondureños solidarios la Fundación ofrece tratamiento gratuito a pacientitos con cáncer.

– Siete de cada 10 niños se pueden curar si reciben a tiempo el tratamiento contra el cáncer.

Cancer4Este 15 de febrero, Día consagrado a la lucha contra el cáncer infantil, Proceso Digital visitó la sala de oncología, ubicada en el Hospital Escuela Universitario, para conocer de viva voz la experiencia de familiares, pacientes, voluntarios y doctores sobre esta enfermedad que no significa un diagnóstico de muerte, coinciden sus actores.

La Fundación cuida cinco mil 589 niños a nivel nacional a través de cinco filiales: San Pedro Sula, La Ceiba, Olancho, Danlí y Tegucigalpa, ésta última ciudad con servicio de hospitalización y consulta externa.

En la sede de Tegucigalpa atienden los doctores Ligia Fú, Carolina Arambú, Alejandra Zacapa y Armando Peña, apoyados por una decena de enfermeras, a un universo de 50 menores que padecen la enfermedad.

Cancer2El cáncer ocurre porque el cuerpo está formado por células, las que crecen, se reproducen y mueren. En el caso de las células cancerosas no siguen este patrón y llega un tiempo en que se multiplican y no mueren hasta que llegan a formar un tumor.

Para que una célula se transforme en maligna se atribuye a muchos elementos como: la contaminación ambiental, absorción de sustancias químicas, consumo de algunos alimentos y hasta factores genéticos. Es una suma de muchas condiciones.

Es importante mencionar que el tratamiento en el caso de una leucemia -tres años- anda por un valor de medio millón de lempiras.

Cancer3“Gracias a la Fundación Hondureña del Niño con Cáncer se tiene abastecido de medicamentos la Sala de Oncología Pediátrica del Hospital Escuela”, señaló la relacionista pública Merlyn Aplícano.

El fuerte del financiamiento de la Fundación son los padrinos -los que hacen una aportación mensual de 30 lempiras-, además se obtienen fondos mediante actividades como “La Megacolecta” que se realizará el próximo sábado con la instalación de botellones en todo el país; también con la “Caminata Héroes por la Vida” que será el último sábado de este febrero.

El coraje de Cristopher

TiaEl menor de un año, Cristopher Josué Burgos, espera su turno para ser atendido en la Sala de Oncología Pediátrica, al tiempo que su tía le tiende la mano y relata cómo ha sido su tratamiento.

La tía del pacientito con diagnóstico de tumor cerebral, dijo que han sido cinco meses difíciles los que han tenido que atravesar para lograr su recuperación.

“No ha sido fácil todo el tratamiento, él era un niño normal hasta que a los siete meses nos dimos cuenta de la enfermedad, pero va mejorando y confiamos en Dios que saldrá bien”, dice la joven que tiene que trasladarse hacia de la capital hondureña desde La Libertad, Comayagua para recibir la atención médica.

La vivaracha Cinthia sueña con ser ingeniera

Otra de la pacientitas que recibe atención oncológica es Cinthia Paola Cárdenas Jiménez (15), quien le contó a Proceso Digital que “no ha sido fácil, pero con la ayuda de Dios y de los médicos ahí vamos”.

ConthiaEl diagnóstico de cáncer en Cinthia no es motivo suficiente para apagar el brillo de su mirada. Contó que tiene 15 meses de tratamiento y calificó de “excelente” el trabajo de la Fundación y ayuda de los médicos.

La pequeña padece de Linfoma de Hodgkin -es un cáncer del tejido linfático- y le fue detectado desde hace 14 meses, pero fuerzas le sobran para enfrentar con estoicismo la enfermedad. “A pesar de ser recaída, sé que con la ayuda de Dios, voy a curarme porque Él tiene un propósito con cada uno de nosotros”, señaló.

Cinthia viene desde Nacaome, Valle, sur de Honduras y comentó que está ocho días en la Sala de Oncología en Tegucigalpa, otros ocho días retorna a su pueblo y así lleva el proceso médico.

“No es fácil, pero toca luchar. Los médicos me dicen que al tratamiento le faltan seis meses”, dijo con optimismo reflejado en su inocente rostro.

Adicionó que quiere seguir estudiando para culminar su sueño de convertirse ingeniera para hacer un detalle en su vivienda. -“¿Qué detalle?”, preguntamos- Cinthia sonrió y se lo guardó en su corazón.

No es un diagnóstico de muerte

Doctora ZacapaLa oncóloga Alejandra Zacapa citó que el cáncer infantil siempre ha existido en el país, lo que ocurría era que los menores morían y sus familiares no sabían las causas.

Reflexionó que este mes es importante para hacer conciencia en la población acerca de la importancia de conocer sobre las causas, síntomas y tratamiento que debe seguir un pacientito con cáncer.

“Esta es una enfermedad real, grave, pero también es curable fuera de los que muchos piensan que tener cáncer es tener un diagnóstico de muerte y no es así, todavía hay mucho posibilidad de vivir y cumplir las metas de los padres y los niños”, recalcó.

Prosiguió que el cáncer se puede parecer a cualquier otra enfermedad. “Los síntomas muchas veces son inespecíficos, entonces se necesita tener una alta sospecha y que las personas miren a sus niños que si tiene alguna cosa que no les gusta o algo raro puede ser una manifestación de cáncer”.

Señaló que la enfermedad no discrimina ni sexo, ni raza, ni posición económica, ni nivel educativo; “esto le puede suceder a cualquier persona, todos tenemos en nuestra familia a alguien que ha sido azotado por el cáncer”, explicó.

La galena remató que “siete de cada 10 niños se pueden curar, nosotros no podemos predecir quienes van a lograr curarse y quienes no, pero creemos que todos tienen derecho a luchar por esa oportunidad”.

Zacapa enfatizó que entre más temprano se diagnostica una enfermedad, el pronóstico de sobrevivencia es más halagador. “Además siempre podemos ayudar, no necesitamos grandes cantidades de dinero para solidarizarnos con estos chicos, todos podemos contribuir a que estos niños tengan la oportunidad de vivir”, puntualizó.

Testimonio personal

Merlyn AplicanoDe su lado la comunicadora social Merlyn Aplícano contó que desde hace algunos años participa en las actividades de la Fundación, pero el momento que más marcó este servicio que presta a la organización fue cuando un hijo suyo fue diagnosticado con leucemia.

“Mi hijo es paciente de esta Sala de Oncología Pediátrica, soy testimonio de lo que la Fundación ha hecho y todo el esfuerzo que se hace para que más niño se salven de morir”, manifestó.

Continuó que cuando supo la enfermedad de su hijo lo tomó como una sentencia de muerte, pero las vivencias en la Sala de Oncología cambiaron su percepción. “Mi hijo está bien, está en vigilancia, ya no recibe quimioterapias y venimos cada dos meses para control”, agregó.

Aseguró que la Fundación es apolítica y se atiende a los niños que requieren el tratamiento sin distinción de su clase social, económica o raza.

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