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Papa Francisco y cardenal Rodríguez llaman a vacunarse contra el COVID “porque es un acto de amor”

Tegucigalpa/Roma – El papa Francisco y el cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez, así como varios cardenales y obispos de América se adhirieron  a una campaña para invitar a todas las personas a vacunarse contra el COVID-19, «porque es un acto de amor» para sí mismos y los demás «sobre todo los más vulnerables», en un momento en el que el sector ultraconservador de la Iglesia se muestra contrario a vacunas y pasaportes sanitarios.

«Con espíritu fraterno, me uno a este mensaje de esperanza en un futuro más luminoso. Gracias a Dios y al trabajo de muchos, hoy tenemos vacunas para protegernos de la COVID-19-, ellas traen esperanza para acabar con la pandemia, pero sólo si están disponibles para todos y si colaboramos unos con otros, dijo Francisco en su mensaje en español.

El papa, se vacunó el pasado febrero, afirmó que «vacunarse, con vacunas autorizadas por las autoridades competentes, es un acto de amor. Y ayudar a que la mayoría de la gente lo haga, es un acto de amor. Amor a uno mismo, amor a los familiares y amigos, amor a todos los pueblos».

En el mensaje aparecen también el arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), José Horacio Gómez Velasco; los cardenales mexicano Carlos Aguiar Retes; hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga; brasileño Cláudio Hummes; el salvadoreño Gregorio Rosa Chávez y el arzobispo de Trujillo (Perú), Héctor Miguel Cabrejos Vidarte.

La terrible pandemia del coronavirus ha causado enfermedad, muerte y sufrimiento al mundo entero que Dios nos conceda la gracia de afrontarla con la fuerza de la fe asegurando que las vacunas estén disponibles para todos y que todos podamos vacunarnos, dice en su participación el arzobispo José Gómez.  

De igual manera el cardenal mexicano, Carlos Aguiar Retes, indicó que a medida que preparamos un futuro mejor como comunidad global interconectada queremos brindar esperanza a todos sin exclusión del norte a sur de América apoyamos la vacunación para todos.

El arzobispo hondureño, Óscar Andrés Rodríguez manifestó que “aún tenemos mucho por aprender sobre este virus pero una cosa es segura las vacunas autorizadas funcionan y están aquí para salvar vidas son claves para un camino de sanación personal y universal”.

Los heroicos esfuerzos de los profesionales de la salud nos han ofrecido vacunas seguras y efectivas para proteger a toda la familia humana por lo que vacunarse es una opción de amor para todos, especialmente por los más vulnerables, añadió el cardenal brasileño Claudio Hummes.

La vacunación nos ayuda a proteger a los demás indefensos, nuestra decisión de no vacunarnos afecta a otros, es una responsabilidad moral un acto de amor para toda la comunidad, manifestó el purpurado salvadoreño Gregorio Rosa Chávez.

Estamos unidos, norte, centro y sur de América latina y el Caribe para promover y apoyar la vacunación de todos, los animó a actuar responsablemente como miembros de la gran familia humana procurando y protegiendo nuestra salud integral y la vacunación universal, externó el  arzobispo peruano Miguel Cabrejos.

Vacunarse con fármacos autorizadas por las agencias competentes es un acto de amor y ayudar a que la mayoría de la gente lo haga es un acto de amor, a uno mismo amor a los familiares y amigos amor a todos los pueblos el amor está bien social y político ay amor social y amor político es universal siempre desbordante de pequeños gestos de calidad personal, concluye el video mensaje de la Iglesia Católica, liderada por el  papa Francisco

Cabe recordar que mientras se lanzaba dicho llamado, el cardenal estadounidense Raymond Burke, representante del sector ultraconservador y que había expresado su posición contra las vacunas, se encuentra sedado y con un respirador en un hospital de Wisconsin tras haber contraído la COVID-19.

Con este videomensaje, Francisco se unió a la campaña “De Ti Depende” del Ad Council y COVID Collaborative para inspirar confianza en las vacunas.

Los ultraconservadores

En Italia, hace unos días, Maurizio Blondet, párroco en Monterosso, en Liguria (noroeste de Italia), colgaba un cartel a la puerta de la iglesia en la que minimizaba los riesgos del COVID y se mostraba abiertamente en contra de las vacunas.

El gesto del párroco no es algo aislado en Italia donde asociaciones católicas también se han mostrado contrarias a la vacunación obligatoria o a los pasaportes sanitarios al igual que algunos partidos de la ultraderecha como la Liga del Norte o Hermanos de Italia.

En Estados Unidos, según datos publicados por el Public Research Institute, los antivacunas son sobre todo cristianos evangélicos blancos y los bautistas afroamericanos, que viven principalmente en el sur y que votaron en gran mayoría por Donald Trump.

Pero también desde la archidiócesis de Nueva Orleans y desde los obispados de Canadá llegó una invitación a los fieles a rechazar vacunas, debido al amplio uso de células derivadas de abortos.

Una posición contraria incluso a nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe en la que se aclaraba que «es moralmente aceptable utilizar vacunas anticovid-19 que utilizan líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción».

Cardenal Burke, muy grave por COVID

El cardenal Burke se encuentra desde hace días conectado a un ventilador por sus graves condiciones tras haberse contagiado con el coronavirus, según informaron en su cuenta oficial de Twitter del obispado de Wisconsin.

En los primeros meses de la pandemia, el cardenal, uno de los mayores opositores de Francisco, animó a los católicos a que no hicieran caso de las recomendaciones sanitarias y se mostró contrario a las vacunas haciéndose eco además de uno de los bulos que circulan entre los ultraconservadores estadounidenses sobre la inoculación de “una especie de microchip con el que en cualquier momento el Estado puede controlar la salud de las personas». JP

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