Tegucigalpa (Por Lilian Bonilla) – Una nueva polémica está en el tapete de la discusión en el país, la que surgió luego que el secretario de la presidencia, Rodolfo Pastor de María y Campos, no descartó una nueva revisión al salario mínimo debido a que la inflación alcanza los dos dígitos, aunque después reculó.
– Gobierno ahora aclara que no habrá revisión, mientras obreros insisten que la revisión si se justifica.
“Una vez superados los dos dígitos (inflación), eso es un factor a considerar”, había dicho el funcionario, no obstante, en otra declaración a través de un video aclaró que desde el Gobierno no habrá revisión al salario mínimo “nosotros no estamos desde el Gobierno analizando, ni anunciando, ni pretendiendo, revisar el salario mínimo”.
Seguidamente dijo que antes solo respondía una consulta sobre la inflación, pero en el video explicó que “no se ha alcanzado un grado de inflación mayor al 12 %, que es lo que establece la Ley de Salario Mínimo”, y en todo caso esa revisión sería hasta julio de 2023, indicó.
Inflación de dos dígitos
Los hondureños están asfixiados por una inflación no vista, en los últimos años, el último informe del Índice de Precios al Consumidor del Banco Central de Honduras (BCH), detalla que la inflación interanual a junio de 2022 fue de 10.22 %, pero aclara que la contribución de la inflación importada es de alrededor de 41.4 %.
El mismo informe del BCH, indica que este resultado es producto del aumento en el precio de alimentos de origen agropecuario e industrializados; así como de los pasajes internacionales de transporte de pasajeros y combustibles.
El índice de inflación y la anuencia que había mostrado el Gobierno, ha sido aprovechada por el sector obrero para señalar que efectivamente más que oportuno es urgente una nueva revisión a la base salarial ya que los hondureños han perdido mucho el poder adquisitivo y lo que ganan no da ni para los alimentos básicos.

Justificación
El dirigente obrero, José Luis Baquedano, dio a conocer a Proceso Digital, que ya ellos habían pedido una revisión “porque ya la inflación supera los dos dígitos, hace más de 10 años que no llegábamos al extremo de cómo estamos en este momento a mediados de año”.
Entonces eso requiere que se haga una revisión conforme a lo que establece la ley nos parece importante que el gobierno este anuente a eso, ahora solo quedaría que la empresa privada estuviera de acuerdo y que el Gobierno a través de la ministra de Trabajo convoque a los sectores y ver los datos estadísticos, arguyó.
Seguidamente, argumentó que la revisión se justifica porque los porcentajes que se negociaron a principio de este año ya quedaron por bajo de la inflación que se ha generado en los 6 meses y hay que ver que la inflación sigue hacia arriba y no se detiene; mientras “los trabajadores han perdido más o menos entre un 12 y un 15 % la capacidad adquisitiva lo que quiere decir que el trabajador gasta más y consume menos”, zanjó.
Inseguridad alimentaria y canasta básica impagable
Según la dirigencia obrera la revisión del salario mínimo está más que justificada, porque ya se conoce que hay distintos estudios que hasta han alertado sobre la inseguridad alimentaria.
Para el caso se cita que este año 2022, 148 mil personas estarán en Crisis o Emergencia de inseguridad alimentaria aguda durante el período de junio a agosto, llamado de Hambre Estacional.
La estimación fue realizada el pasado mes de junio 2022 y fue coordinado por la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa (MTFRL) con el apoyo técnico del Programa de Sistemas de Información para la Resiliencia en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Región del SICA segunda fase (Progresan-SICA II).
Asimismo, justifican que Honduras, es uno de los países de la región con la canasta básica más alta cifrada en 285.5 dólares, es decir unos 7,137.5 lempiras, que según el ránking de Bloomberg es la tercera más cara de Latinoamérica.

Demagogia y populismo
Las reacciones del sector privado ante la noticia de una posible revisión, no se hicieron esperar Proceso Digital consultó ejecutivos del sector privado y se limitaron a contestar que la posición gira en torno a lo ya declarado por el director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho.
“Están locos, dejen de jugar al populismo”, fue lo que dijo de forma tajante Urtecho, respecto al tema.
El directivo también fue claro al recordar que hay una Ley de Salario Mínimo vigente y la misma se debe respetar, y refirió que las empresas pasan por una situación económica difícil ya que vienen de tiempos difíciles por la pandemia y la economía recién se empieza a dinamizar.
Sin embargo, reconoció que a final de año de acuerdo a ley si la inflación pasa los dos dígitos se estudiaría la posibilidad.
Pero, según Baquedano, no es necesario esperar a final de año porque ya existe una salvaguarda que permite la revisión en casos como el actual que la inflación llegó a los dos dígitos.

Se debe considerar varios factores
Para el economista del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), Ismael Zepeda, para una revisión del salario mínimo se deben de considerar varios factores.
Zepeda dijo a Proceso Digital, que se debe recordar que el salario es un costo para las empresas y al incrementar el mismo se incrementan los costos de las empresas; “y esto es trasladado en los precios al consumidor final (…), entonces se debe de tocar con sumo cuidado el tema del salario.
El especialista en economía considero que las medidas tienen que ir más encaminadas a apoyar la producción nacional, para que se abaraten los costos de los productos alimenticios y los bienes y servicios y se den mejores precios a los consumidores.
En ese orden, de momento resultaría contraproducente una revisión al salario mínimo, porque también el tema de salario se puede ligar al tema del desempleo y si el salario se sube algunas empresas se pueden ver obligadas a realizar despidos o a contratar menos de lo planificado concluyó.

Desilusión por lo pronto no volverá el estira y encoje
Aunque en los últimos días hubo ilusión por un aumento en el salario mínimo, al parecer el estira y encoge acostumbrado en las negociaciones, no será posible en el corto plazo.
Ya es conocido que cada año la empresa privada, la clase trabajadora y el Gobierno de Honduras se reúnen para llegar a un acuerdo sobre el incremento al salario mínimo.
Generalmente este se vuelve una estira y encoge porque el ponerse de acuerdo en el tema siempre resulta difícil para las partes, el ejemplo más claro fue el último acuerdo alcanzado este mismo año cuando costó mucho que los sectores lograran un consenso.
Se recuerda que, durante varios meses, estos tres sectores estuvieron reunidos, evaluando varias propuestas, y fue así como a comienzos del mes de abril lograron acordar un aumento salarial que oscila entre 5.32 % y 8.00 % para 2022-2023, cabe indicar que estos porcentajes en el aumento salarial están sujetos a la cantidad de empleados y del rubro al que se dedica la empresa.
En ese sentido hablando en términos monetarios, los aumentos realizados fueron desde los 374 lempiras en promedio para las empresas de 1 a 10 empleados y 407 lempiras para las de 11 a 50 empleados. Mientras que para las compañías que tienen de 51 a 150 trabajadores el ajuste fue de 518 lempiras y para las de 151 en adelante el aumento se dio en 640 lempiras en promedio.
El incremento se hizo efectivo de forma retroactiva desde el 1 de enero y es vigente para 2022 y 2023. LB