Tegucigalpa –“La Plaza de un Héroe en el Olvido” titula Los Ángeles HOY un artículo del colega Soudi Jiménez, un escrito que duele a cualquier centroamericano, especialmente si es hondureño. Por su importancia lo compartimos con nuestros lectores:
 

La plaza de un héroe en el olvido

Francisco Morazán promovió la integración de Centroamérica, pero en Los Ángeles todavía no se unen para restaurar su espacio

La rimbombante develación de la efigie y la plaza en honor a Francisco Morazán, prócer centroamericano, en el área de Pico-Union en Los Ángeles, contrasta con los pedazos de piedras que quedaron de una banca destruida, una estatua sin placa que identifique al héroe y un monumento dañado por los descuidos de la gente o las inclemencias del tiempo.

Lo cierto es que, a 15 meses de su inauguración, la plaza del líder que luchó por la unificación centroamericana ha quedado en el olvido, lejos de ser aquel lugar con el que se soñó para representar orgullosamente a las comunidades de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala y Costa Rica.

“Es triste ver el parque abandonado”, afirma Xiomara Ayes-Fields, presidenta de la Casa del Hondureño.

“Estamos preocupados al ver al pobre paladín centroamericano sin una placa que lo identifique; está convertido en un urinario público”.

Esta plaza fue iniciativa de la organización El Rescate, apoyada por la excomisionada de asuntos migratorios hondureña Vivian Panting y por el exconcejal Ed Reyes, quien la inauguró el 20 de abril de 2013, días antes de las elecciones municipales donde el candidato del concejal en turno perdió ante Gil Cedillo.

Cuando Cedillo tomó las riendas de la zona, los activistas y miembros de la comunidad que lucharon por la plaza esperaban que el nuevo edil siguiera con la segunda fase del proyecto que incluye el cierre de la calle Valencia para crear la Plaza de las Banderas Centroamericanas.

Sin embargo, lejos de seguir su construcción, al busto del líder le robaron la placa, y a principios de año hubo un accidente que destruyó una de las bancas, dejando en estado lamentable el lugar; hasta la fecha, no se han hecho los esfuerzos para por lo menos arreglarla, limpiarla y eliminar los pedazos de concreto.

“No está en abandono, porque [la plaza] se limpia y se le echa agua a las plantas toda la semana. Lo que pasa es que no hay dinero para reparar lo que el accidente de tránsito causó”, indica Salvador Sanabria, director de El Rescate, en referencia a la banca destruida y al reemplazo de la placa.

Respecto a las reuniones con el personal del Distrito 1, Sanabria subraya que no ha recibido una respuesta concreta para avanzar en la obra, ni tampoco para terminar lo que dejó incompleto la administración pasada, que fue un sistema de irrigación y el alumbrado.

PERFIL

La Plaza Morazán está ubicada en la esquina de las calles 8 y Valencia, con una extensión menor a los 300 metros cuadrados. El busto de bronce del prócer es una obra del escultor hondureño Mario Zamora Alcántara. Contiene un mapa de Centroamérica, bancas de concreto y pequeños árboles.

El activista dijo que ya se tienen aprobados 260 mil dólares por parte del Departamento del Transporte de California (CALTRANS), además de que la misma ciudad dijo que otorgaría 100 mil para el proyecto.

No obstante, Cedillo parece no darle mucha importancia a la Plaza Morazán, y menciona que por ahora se tiene en mente otras plazas en el área.

“Tenemos varios proyectos que vamos a realizar sobre varios países; queremos hacer [más] plazas en esta área, así como existe en Nueva York, para que sean áreas públicas”, manifestó el concejal a HOY.

Arturo Chávez, jefe de la oficina de Cedillo, confirmó que hay solicitudes de espacios culturales centroamericanos que la comunidad ha solicitado, pero tendrán que seguir un proceso de aprobación.

En el caso de la Plaza Morazán, Chávez dice que los fondos todavía no están disponibles y eso ha generado retraso en remodelación.

“Ahorita estamos viendo los diferentes tipos de recursos que se pueden tener entre la ciudad y el estado”, afirma. “Queremos estar seguros de tener esos fondos, antes de decir esto es lo que vamos a hacer”.

Mientras tanto, en la esquina de las calles 8 y Valencia seguirá, sin saber hasta cuándo, el busto herido del líder centroamericano, en medio de transeúntes que seguramente ignorarán quién es.

Sin embargo, hay activistas que se resisten a esperar a la ciudad.

“Llevaremos una cuadrilla de personas para restaurarla y darle mantenimiento, para que [la plaza] sea utilizada en actos cívicos de la comunidad; estamos con la mejor disposición”, concluye la activista Ayes-Fields.