Por Alberto García Marrder, desde Madrid
Para Proceso Digital, La Tribuna y El País de Honduras
Esta crónica no es sobre fútbol. Pero si sobre los negocios millonarios que se hacen alrededor de este lindo deporte. Y más si es sobre La Copa Mundial.
Y, desde Madrid, escribo indignado cómo Marruecos quiere robarle a España la sede de la final de la Copa Mundial, en 2030. Y para eso está construyendo en Casablanca el estadio más grande del mundo, de 115,000 asientos. Y lo construye. A un costo de mil millones de dólares, como si lo tuviera ya asignado oficialmente. Y aún no lo está.
Pero si asusta un titular del diario londinense “The Times” que el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, había concedido ya la final de la Copa Mundial del 2030 a Marruecos, a cambio que le ayuden a reelegirse. Esta información fue desmentida inmediatamente, pero las sospechas siguen.
¿Quién es el presidente de la FIFA, el máximo organismo del fútbol?
Antonio Lucas, columnista del diario EL MUNDO de Madrid, lo describe bien:
“Infantino espectaculariza cuanto toca.
Va de país en país en jet privados, igual que saltaba Tarzán de rama en rama. Reside en Qatar. Es una trepa de manual. Capaz de decir una cosa y hacer otra, según le convenga. Igual se entrega de felpudo a los delirios de Trump que masajea al siniestro Putin O se embarca en una tremolina de reverencias serviles ante Mohamed VI”, añade.
Y Lucas concluye:
“El presidente de la FIFA ha emergido de un fondo muy oscuro hasta las cumbres del poder del fútbol y amortiza su posición para enredar sin fin con una clara servidumbre ante Trump y el dinero. Organiza mundiales a tres bandas y ahora tiene a Marruecos apretándole el nudo de la corbata!
España, actual campeona de la Copa Mundial de Fútbol, tiene todo el derecho de ser la sede de la final del 2030, ya sea en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, en la capital, o en el Nou Camp del Barcelona.
Para ser honestos, ninguno de esos dos estadios españoles, tienen la capacidad del Hassan II de Casablanca. El Bernabéu de Madrid acoge solo a 85,000 seguidores y el nuevo Spotify Nou Camp de Barcelona a 105,000

Cinco errores de Infantino
Entre estos cinco, hay uno fatal y que le podría costar el puesto: el supuesto intento de privatizar el Mundial y abortado antes de lanzarlo a inversión privada.
La FIFA pidió disculpas, pero al mismo tiempo mostró su apoyo a Infantino, quien ya no cuenta con el apoyo de las Confederaciones de Europa y América Latina y el Caribe.
Error 2- El darle al presidente Donal Trump un premio que se inventó: El Premio FIFA de la Paz, en consolación por no haber recibido el Nobel de la Paz.
Error 3-Permitir que Trump, su nuevo amiguete, anulara una tarjeta roja arbitral contra el delantero estrella de la Selección de Estados Unidos, Balogun.
De nada sirvió, fue goleada 4-1 por Bélgica y eliminada del Mundial.
Error 4- Ser calvo y arrogante.
Error 5- Ha aprendido de Trump, su fiel amigo, de doblar hacia arriba el dedo pulgar como signo de triunfo. ¿Cuál triunfo?









