Miami (EE.UU.) – La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) urgió hoy a las autoridades de Honduras a «esclarecer» el secuestro del periodista Aníbal Barrow y a implementar medidas eficaces para garantizar su protección, así como para contrarrestar la violencia contra la prensa que se sufre en ese país.
 

El periodista Aníbal Barrow, del canal Globo TV en San Pedro Sula, desapareció el lunes en esa ciudad, situada al norte del país, después de que la camioneta en la que viajaba junto a varios familiares fuera interceptada por al menos tres sujetos.

El conductor, la nuera del periodista y un nieto menor de edad fueron abandonados en distintos puntos de la ciudad, pero el periodista permanece desaparecido desde entonces.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, expresó hoy su solidaridad con los familiares y colegas del periodista y pidió a las autoridades que «de manera urgente se implementen medidas y mecanismos de investigación y protección para garantizar la seguridad de los periodistas y la libertad de prensa» en ese país.

La familia del periodista dice no haber sido contactada por los secuestradores, al tiempo que anoche se encontró la camioneta abandonada, en la que descubrieron rastros de sangre y un impacto de bala en una ventanilla.

Barrow, ingeniero agrónomo y catedrático de Economía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en San Pedro Sula, conduce de lunes a viernes el programa matutino «Aníbal Barrow y nada más», transmitido por Globo TV.

Una delegación de la SIP visitó Honduras hace menos de un mes y planteó al presidente del país, Porfirio Lobo, y a miembros de su gabinete su preocupación por la falta de avances sobre su compromiso de «crear una unidad especial de investigación de crímenes contra periodistas», tal como se acordó en una conferencia de la SIP celebrada en Tegucigalpa el pasado agosto.

La SIP también denuncia la «impunidad en la que se encuentra la mayoría de los casos de violencia contra periodistas» y asegura que desde 2009 han sido asesinados 21 profesionales en ese país, considerado uno de los más peligrosos del mundo para el ejercicio del periodismo.

La familia de Barrow reclamó hoy su pronta liberación a través de Facebook y aseguró estar viviendo una situación de «angustia e incertidumbre».

«Tenemos fe en que nuestro papá, esposo, abuelo, hermano y amigo estará pronto con nosotros sano y salvo», subraya el mensaje de la familia, que ha sido respondido con un gran número de mensajes de solidaridad y apoyo.

El secuestro se produjo el lunes por la tarde en las cercanías del Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, donde reside el comunicador.

El vehículo fue hallado «con indicios hemáticos (sangre) en el interior del automotor, específicamente en el lado del conductor», indicó hoy la Policía Nacional en un comunicado, en el que asegura haber «aunado esfuerzos de investigación para dar con el paradero de la víctima y los supuestos responsables» del secuestro.

En Honduras el periodismo se ha convertido en una profesión de alto riesgo por los frecuentes asesinatos de comunicadores, sin que las autoridades investiguen y capturen a los autores intelectuales y materiales.

Entre 2010 y 2013 en el país centroamericano han sido asesinados 28 periodistas.