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La política no es una industria, la política es un servicio, recuerda el cardenal Rodríguez a aspirantes

Tegucigalpa – “Queremos que en el servicio público estén los mejores hondureños y no personas que quieren vivir del Estado”, recriminó este viernes el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, quien recordó a los aspirantes a cargos de elección popular que “la política no es una industria, la política es un servicio”.

El prelado calificó la compra de siete hospitales móviles como una “página dolorosa”, pero esos sanatorios “échenlos a andar ya”.

En declaraciones al noticiero Hoy Mismo, el prelado apuntó que en este nuevo año el tiempo es nuestro, incluso ahora que hemos vivido en este tiempo de la pandemia, debemos reflexionar que se pueden comprar medicinas, pero no se puede comprar vida y salud, se puede comprar cualquier cosa material, pero no se puede comprar el amor.

Aludió las palabras del papa Francisco quien “señaló que podemos mirar la realidad de la pandemia, pero sin conflicto, si la miramos sin la luz del evangelio lo que estamos viendo es la autopsia de un cadáver y eso en realidad me hizo pensar mucho y es cierto, ahora si vemos la pandemia a la luz del evangelio, nos damos cuenta que en primer lugar no es una batalla perdida, en segundo lugar, que hay esperanza, y es precisamente el mensaje que yo quisiera dar al país”.

Aclaró que no es que no es que se ignore el dolor, la muerte y el daño que provocaron las tormentas tropicales y lo que está haciendo la pandemia, pero nos damos cuenta que tenemos todos una misión que cumplir, y la primera misión es cuidar la propia salud y la propia vida.

Indicó que si tomamos la pandemia superficialmente qué ha pasado en los países de Europa que tienen más educación, pero pueden tener instrucción, la educación viene cuando uno es dueño de su propio futuro y lo quiere construir y no vivir en la evasión, por qué es que ha vuelto una segunda oleada de contagios, porque no buscaron cumplir con las medidas de bioseguridad y se han vuelto a infectar, ahora hasta Alemania está con problemas muy serios.

“Yo creo que la primera llamada para nuestro país tiene que ser, por favor cada uno ponga de su parte para que esta epidemia no siga creciendo, pero hay esperanza, y aquí mismo fuimos testigos de 17 furgones que fueron ofrendas de la gente y que vinieron jóvenes a colaborar y todo eso alivió en determinado momento, ahora toca otra cosa”, apuntó el prelado.

En ese sentido, indicó que han estado buscando ayudas internacionales y ya el obispo de la diócesis de San Pedro Sula y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ángel Garachana tiene en sus manos un proyecto para iniciar viviendas para la gente que habitaba los bordos y que necesitan ayuda.

“Queremos que sea un proyecto piloto para que los donantes internacionales vean que se pueden utilizar bien los recursos y que podemos con toda transparencia hacer el bien”, comentó el purpurado.

Refiriéndose a la adquisición de los siete hospitales móviles, manifestó que esa es una “página dolorosa, pero no se puede dejar que se quede como durmiendo, de qué van a servir todos esos contenedores, tenemos que darle servicio, pues si ya vinieron, si se sobre pagaron, ahora que los hagan funcionar, sino que dicen tal día y tal día y es como una ilusión óptica, no, y mejor que se reconociera la verdad, cuando uno reconoce sus errores, puede enmendarlos, pero querer decir ya olvídense de eso, no se puede porque está mal hecho y ese es un mal ejemplo porque los donantes van a decir, miren en lo que usan la plata”.

“Ojalá que este año nos traiga una conversión, la conversión es un cambio de vida y sobre todo un cambio para que veamos que la política no es una industria, la política es un servicio, yo alabo a aquellos que quieren entrar en la política para servir al país, pero no como un botín para enriquecerse porque entonces se empobrece al país”, recriminó el líder espiritual.

En ese sentido, hizo un llamado a la reflexión y que ojalá este año nuevo se piense en el bien común y que todos aquellos que tienen la vocación política puedan cumplirla pensando en el bien común. “Los que entran por otras motivaciones no deben entrar y el pueblo tiene que pensar por quién va a votar, no se puede vivir en lo mismo, seguir en lo mismo, es seguir en la pobreza, en el despilfarro, en el saqueo de los bienes públicos en complicidad de tantas cosas y tantos problemas que hay en el país.

“Hay que entender que Dios nos ha conservado la vida en medio de esos huracanes y si en medio de la pandemia queremos salir de esto, tenemos que poner también de nuestra parte y sobre todo pensar en Honduras, pensar en la pobreza, pensar en el bien común y trabajar y entregar lo mejor que tenga la persona, queremos que en el servicio público estén los mejores hondureños y no personas que quieren vivir del Estado”, enfatizó el prelado.

(om)

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