La muerte de periodistas, una historia que no termina de contarse

Tegucigalpa – El asesinato de periodistas en Honduras es una historia que no termina de contarse debido a la impunidad que les rodea en al menos 90 por ciento de los casos que superan los 40 desde 2003 a la fecha.

Los atentados contra comunicadores se han ejecutado en el lapso de los últimos 25 días.  Dos jóvenes periodistas fueron asesinados bajo circunstancias aún no esclarecidas. “Los crímenes están bajo sendos procesos investigativos”, reiteran los diferentes operadores de justicia, quienes se cobijan bajo una frase que se torna trillada.
sepelio-periodistaApenas este viernes, centenares de personas acompañaron las honras fúnebres del periodista de canal 23, Nery Soto (32), en su natal Olanchito. Nadie daba crédito a lo ocurrido debido a la saña con que se cometió el asesinato. Al menos seis balazos impactaron en la humanidad del malogrado periodista, la mayoría de ellos en su rostro, describen fuentes relacionadas.
Los dos últimos crímenes contra periodistas, ocurren en el preciso momento que el Congreso Nacional socializa la Ley de Protección para Periodistas.
Fuentes legislativas han expresado que la aprobación de esta ley busca asegurar el ejercicio de los comunicadores sociales, activistas de derechos humanos y operadores de justicia en el país.
Sobre esta potencial normativa, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su satisfacción pero, en su opinión, presenta varias debilidades que «pudieran afectar la puesta en práctica y eficacia».
Personeros de la SIP en Washington advierten que esta ley hondureña «deja fuera aspectos que podrían convertirla en una norma difícil de operar e ineficaz».
«Tampoco existe claridad sobre el presupuesto suficiente e idóneo, ni se da cuenta sobre la suficiente capacidad de operación y de supervisión», critica la SIP.
En una reunión entre directivos del Congreso Nacional para socializar la ley con periodistas, el jefe de redacción de diario Tiempo , Giovanny Domínguez, y otros de sus colegas, hicieron énfasis en la falta de practicidad de la ley ante la eventual necesidad de protección para algún periodista.
 
“Es probable que mientras se estudie el caso de un colega, ocurra cualquier hecho lamentable”, dijo una de las periodistas que participó en el encuentro.
 
Mientras urgieron por aprobar una ley coherente, el presidente del Colegio de Periodistas Juan Ramón Mairena, se comprometió a enviar a la Cámara las recomendaciones gremiales para que el instrumento jurídico responsada con propiedad a la realidad que cada día ronda a los comunicadores hondureños.
 
Las investigaciones de últimos asesinatos
 
SotoEn el caso del periodista Nery Soto, asesinado esta semana en medio de un apagón de energía en la ciudad de Olanchito, Yoro, las autoridades aseguran tener algunas líneas de investigación avanzadas.
 
El jefe de la Policía Militar y de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), en el noroccidente del país, coronel Germán Alfaro, dijo que “tenemos informaciones importantes en el sector que nos hace orientarnos a que el asesinato del periodista (Nery Soto) ocurrió a manos de un individuo que fue visto cuando salía de su casa de habitación incluso cubierto con un pasamontañas”.
 
Aportó que este crimen es investigado a nivel de Fiscalía, al tiempo que reflexionó: “la información posterior a este hecho es importante, pero más importante hubiera sido una denuncia previa de las personas que pudieron haber visto al asesino cuando entró a la casa de habitación (de Soto)”.
Comentó que indagan el entorno profesional y personal del malogrado periodista yoreño.
Alfaro refirió que aún no hay personas detenidas por este asesinato y justificó que cuando mataron al periodista televisivo Herlyn Espinal, hace apenas unas semanas en esa misma región hondureña,  “hubo mucha información que salió a los medios de comunicación y eso causó alertas para provocar algunos movimientos rápidos de los criminales”.
Pidió dar el espacio a los cuerpos que investigan este asesinato.
 
En tanto, sobre los posibles autores del crimen contra Herlyn Espinal, lo último que se sabe es que uno de los victimarios abandonó el país, según lo dijo el propio ministro de Seguridad, Arturo Corrales.
 
El titular de la Seguridad, quien horas después del hallazgo del cuerpo sin vida de Espinal, declaró ante los medios que el caso lo tenían resuelto en más de un 90 por ciento, sin embargo sólo se ha capturado a una persona en calidad de cómplice del crimen.
 
No se conocen otros detalles, ni nombres de quiénes o por qué habrían matado al periodista del coordinador en la zona norte del telenoticiero  “Hoy Mismo”.
 
Muerte de profesionales de la comunicación
 
ConadehEste 2014, siete periodistas y comunicadores sociales perdieron la vida violentamente en cuatro departamentos del país, según un informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
De estos siete malogrados profesionales, tres murieron violentamente en el departamento de Yoro, dos en Olancho, uno en Francisco Morazán y uno en Copán.
Son éstos: el locutor y productor de televisión José Roberto Ugarte; el coordinador de mercadeo de radio Progreso, Carlos Hilario Mejía; el comunicador social de radio Opoa, Hernán Cruz Bárnica; Óscar Antony Torres Martínez, locutor de Radio Patuca Stereo y Doble M Stereo; el locutor de Radio Patria de Catacamas, Luis Alonso Fúnez Duarte: el coordinador del noticiero Hoy Mismo en San Pedro Sula, Herlyn Espinal; y el último Nery Soto, comunicador social de canal 23 de Olanchito, Yoro, asesinado el pasado jueves.
Entre noviembre de 2003 y agosto de 2014, el Conadeh registró la muerte violenta de 47 personas vinculadas con los medios de comunicación entre ellos propietarios, periodistas y comunicadores sociales.
 
 

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