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Inducen en laboratorio la conversion sexual del parásito de la malaria

Investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han logrado inducir en el laboratorio la conversión sexual masiva del parásito de la malaria Plasmodium falciparum, lo que abre la posibilidad de diseñar nuevas herramientas para bloquear la transmisión de la enfermedad.

Este logro, que publica este miércoles la revista Science Advances, se ha hecho in vitro con uno de los cinco parásitos de malaria capaces de infectar al humano, el Plasmodium falciparum, que es el más letal.

Según ha explicado Alfred Cortés, investigador del ISGlobal, centro impulsado por La Caixa, este parásito tiene un ciclo de vida complejo, en el cual la fase asexual en la sangre es responsable de causar los síntomas de la enfermedad, mientras que la fase sexual (o gametocito) es la única capaz de infectar al mosquito.

Por eso, la transmisión del humano al mosquito requiere la diferenciación de algunos parásitos asexuales a gametocitos, un proceso llamado conversión sexual.

«Entender cómo se regula la conversión sexual nos dará pistas valiosas para bloquear la transmisión de la enfermedad,», ha señalado Cortés, cuyo equipo ha estado caracterizando dicho proceso durante varios años.

Edición genética para generar parásitos

El equipo de Cortés ha usado el sistema de edición genética CRISPR-Cas9 para generar parásitos P. falciparum en los cuales la expresión de la proteína PfAP2-G, que regula la conversión sexual, se puede inducir con la adición de un fármaco llamado rapamicina.

Los resultados muestran que el 90 % de los parásitos transgénicos se convirtieron a la fase sexual tras la inducción con la rapamicina, lo que permite estudiar las primeras fases sexuales sin necesidad de purificarlas.

«Nuestro sistema inducible de conversión sexual genera grandes cantidades de parásitos sincronizados en las primeras etapas de desarrollo sexual, con una pureza que no se había logrado con otras estrategias«, ha precisado Oriol Llorà-Batlle, primer autor del estudio e investigador de ISGlobal, de la Universidad de Barcelona y del Hospital Clínic.

La comparación de parásitos cultivados con o sin rapamicina permitió identificar 370 genes cuya expresión aumenta o disminuye con la conversión sexual.

La mayoría de los genes cuya expresión aumentó son dianas directas del gen PfAP2-G y muchos de los genes cuya expresión disminuyó no se habían asociado previamente al desarrollo sexual, y podrían representar potenciales marcadores de las formas asexuales.

Los experimentos también revelaron alteraciones funcionales que ocurren al momento de la conversión sexual.»Este sistema se podría usar para caracterizar a los parásitos sexuales a nivel proteómico o metabólico y para probar su susceptibilidad a diferentes fármacos», ha concluido Cortés. EFE

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