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Inauguran instalaciones de la Villa de las Niñas de las Hermanas de María

Tegucigalpa – El Presidente Porfirio Lobo Sosa y la Primera Dama, Rosa Elena Bonilla, asistieron este miércoles, a la inauguración del edificio Doty, talleres, gimnasio y áreas deportivas, del colegio Hermanas de María, “Villa de las Niñas”, en el kilómetro 8 carretera a Olancho.
 

– “Tienen todo mi respaldo en lo que podamos serviles, está es una edificación extraordinaria, sería bueno traer a mucho hondureño acá, que capacidad económica para ser la obra de caridad, para que vean y sientan que ayudar a alguien es servir a Dios”, manifestó el mandatario.

La “Villa de las Niñas” en Tegucigalpa inició en marzo de 2011, con la congregación Hermanas de María, la que tuvo su origen por la visión de monseñor Aloysius Schwartz en 1964, para servir a los pobres en el nombre de Cristo.

En ese sentido, las Hermanas de María han establecido estos centros educativos que funcionan como hogar y escuela para niños y niñas necesitados, en Corea del Sur, Filipinas, México, Brasil, Guatemala y Honduras.

La obra es posible gracias a la visión y participación del Gobierno y de la iglesia Católica, en conjunto con los benefactores y la cooperación de Corea del Sur, con el fin de brindar educación a las niñas de las áreas más pobres del país.

Cabe mencionar que la donación del terreno es gracias a la contribución de la alcaldía municipal del Distrito Central y en la segunda etapa de ese proyecto se contempla próximamente la construcción de Villas de los Niños, a fin de que los jóvenes también puedan tener educación de calidad.

La directora de “Villa de las Niñas”, Hermana María Cho, explicó que las estudiantes permanecen internas, lo que permite disponer del tiempo necesario para recibir una educación integral en el área académica, técnica, y en formación moral y espiritual. “Lo que ustedes miran es una obra de amor, pues ponemos nuestro corazón para servir a las personas más pobres que ansían de una oportunidad de estudio”.

Añadió que las alumnas de forma gratuita reciben una alimentación balanceada, albergue, vestido, materiales escolares, servicios médicos y odontológicos, así como la instrucción en ciclo común y una preparación técnica de calidad en computación, corte y confección, entre otros.

De su lado, la estudiante de Texiguat, El Paraíso, Reina Ramírez, agradeció a Dios y a las Hermanas de María por tener la vocación, el cariño y el deseo que con la educación que se brinde en “Villa las Niñas”, una vez terminado sus estudios puedan convertirse en mujeres de bien.

Por su parte, el obispo auxiliar de Tegucigalpa, Monseñor, Juan José Pineda, afirmó que “cuándo las cosas se hacen con el corazón, las cosas son ordinariamente más fáciles, pues inicialmente la obra fue difícil, pero con la participación de benefactores, el Gobierno y la Iglesia Católica, es una realidad”.

“Nuestros ojos están viendo que en Honduras las cosas se pueden hacer bien, ustedes están viendo a los amigos del país, que nos han ayudado hacer las cosas bien, en cinco meses; moraleja, prepárense porque con estas hermanitas no hay reloj, ni calendario, sólo corazón”, expuso Pineda.

Asimismo, refirió que esa congregación ha buscado a los más pobres, que no es difícil encontrarlos, con la visión de rescatar la dignidad de la mujer, así como en esa edificación se mira al Gobierno y a la Secretaría de Educación, con la impartición de más de 200 días de clases.

“Está demostrado que se pueden construir bellas obras, sin corrupción. Jesús nos dijo siempre que a los pobres siempre los tendrán ustedes, hay de nosotros si nos olvidamos de ellos, sin darles una oportunidad de darles alimento, educación, ropa, calzado y sobre todo amor”, acotó.

Mientras tanto, el Mandatario Lobo Sosa, manifestó que es meritorio reconocer la labor de las Hermanas de María, pues no existen fronteras en extender sus manos, para ayudar a las personas más necesitadas.

Señaló que la educación que se brinda a las niñas es integral y se congratuló con la labor que realizan las Hermanas de María, pues tienen la vocación de servicio y de amor.

“Tienen todo mi respaldo en todo lo que podamos serviles, está es una edificación extraordinaria, sería bueno traer a mucho hondureño acá, que capacidad económica para ser la obra de caridad, para que vean y sientan que ayudar a alguien es servir a Dios y no se trata de recibir ninguna recompensa, más de quedar bien ante los ojos del Señor, cuándo se construye la educación, se construye familia”, indicó Lobo Sosa.

En el evento además participaron la esposa del alcalde capitalino, Lucrecia de Álvarez; el gobernador político de Francisco Morazán, Rigoberto Herrera; los ministros de Trabajo, Felicito Ávila y de Seguridad, Pompeyo Bonilla; la viceministra de Educación, Eli Del Cid y el benefactor, Bill Doty.

Igualmente, el embajador de Corea en Tegucigalpa, Wong Chong-on y otros miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país, filantrópicos de distintas partes del mundo e invitados especiales.

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