Hondureños no simpatizan con FNRP, según encuesta

Tegucigalpa – El 56.9 por ciento de los hondureños no simpatizan nada con el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) que coordina el ex gobernante desde su lujosa residencia en la República Dominicana, según un sondeo de opinión publicado en Tegucigalpa.
 

  • Dicen estar en desacuerdo con la forma en que Zelaya salió del poder, “pero que era necesario”.
  • Las iglesias católica y evangélica tienen los mayores niveles de aceptación y confianza.
  • Consideran el Bono 10 mil como el principal logro de la administración Lobo.

Según el mismo sondeo, los hondureños, si bien en un “alto porcentaje (50.7%) califican la salida de Zelaya como un golpe de Estado y dicen no estar de acuerdo con la forma en la que el ex gobernante fue sacado del poder”, consideran que lo sucedido el 28 de junio de 2009 “era necesario”.

Un 34.8 % dijo estar muy de acuerdo con que la manera en que sacaron a Manuel Zelaya fue incorrecta, pero necesaria para país; el 14.1 % dijeron estar algo de acuerdo, el 11.1 % algo en desacuerdo, y el 35.7% muy en desacuerdo.

Tras la defenestración de Zelaya, surgió el FNRP que condenó su salida, demandó su retorno incondicional al poder y llamó a no participar en el proceso electoral que estaba fijado para noviembre de 2009.

Los hondureños mayoritariamente (56.9%) dijeron no simpatizar con esta organización, frente a un 12.2 por ciento que expresó su simpatía por la agrupación.

Es de resaltar que el 51.1% de los consultados considera que este Frente representa a la población que se opuso a la expulsión de Manuel Zelaya.

Sobre la convocatoria a una asamblea nacional constituyente como lo reclama Zelaya y sus seguidores, las opiniones están dividas: un 21.4% dice estar nada de acuerdo; el 19.1% poco de acuerdo; el 15.7% algo de acuerdo, y el 40.4% muy de acuerdo.

Quienes están de acuerdo con la convocatoria a la asamblea nacional constituyente, son de la opinión de que la convocatoria a la misma debe hacerla el actual presidente de Honduras (19.3%).

Más de la mitad de los consultados dicen estar de acuerdo con el retorno de Zelaya al país, así como que su sucesor y correligionario Roberto Micheletti Baín debería ser juzgado.

La encuesta fue realizada por el instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), de El Salvador, en conjunto con el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), de Honduras.

Tanto la universidad salvadoreña, como el ERIC están vinculados a la orden religiosa Compañía de Jesús, conocidos popularmente como Jesuitas.

El sondeo tuvo como propósito conocer la opinión de los hondureños sobre el trabajo realizado por el presidente Porfirio Lobo Sosa, en su primer año der gestión (que se cumple el próximo 27 de enero), y recoger las percepciones ciudadanas sobre la situación política del país.

La encuesta se llevó a cabo entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre de 2010, con una muestra nacional de 1,538 entrevistas a personas adultas, y con un error muestral de más o menos 2.5%.

Ambivalencia frente a Lobo

Los hondureños no hacen un buen balance de la gestión del presidente, Porfirio Lobo: Un 8.6% la califica de muy mala; un 20.3% de mala; un 24.2% de regular, contra un 37.7% que dice que es buena y un 6.6% que la considera muy buena, sin embargo, cuando se indaga a la gente sobre si la gestión de Lobo representa un cambio positivo o negativo para el país, las opiniones para el país, las opiniones son más favorables. Cerca de la mitad (49.0%) asegura que es un cambio positivo.

Como el principal logro de la actual administración señalan la ayuda al pueblo/entrega de bonos (23.6%), y como principal fracaso, la mayor inseguridad y la violencia (13.4%).

Además, tienen la percepción de que en el actual Gobierno la corrupción ha aumentado (43.0%), frente a un 11.4% que creen que ha disminuido.

Hay la percepción de que la actividad del narcotráfico ha aumentado en el último año y que la Policía está involucrada en la delincuencia.

En el campo político, la opinión de los consultados es que Lobo no ha cumplido con sus promesas de campaña (59.6%), y tampoco ha cumplido con su promesa de lograr la unidad de la familia hondureña (59.6%).

Los partidos políticos tampoco salen bien evaluados. Los niveles de confianza en esas instituciones no son alentadores. Un 51.8% dijo no tener ninguna confianza en esas organizaciones y el 30.3% dijo tener poca confianza.

Los empresarios se llevaron una de las peores partes, ya que un 54.2% dice no tener ninguna confianza en ellos y un 29.8 dice tener poca confianza.

Los más altos grados de confianza son para la iglesia Católica con un 39.5%. El nivel de confianza en las iglesias evangélicas se situó en 31.5%.

Las Fuerzas Armadas (25.7%), los medios de comunicación (26.5%), y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (17.0%), ampliamente cuestionadas por su papel durante la crisis, cuentan con más altos índices de confianza que los seguidores de Zelaya, aglutinados en el FNRP (12.9%).

Elecciones generales de 2009

Es importante destacar las opiniones de los hondureños sobre el proceso electoral de noviembre de 2009, en el que resultó electo Lobo Sosa.

A pesar de la campaña impulsada nacional e internacionalmente en contra del proceso, y de la negativa de muchos países y organismos internacionales de reconocer el proceso y la afluencia masiva al mismo, el 60.1 por ciento de los consultados dijo haber votado en ese proceso, frente a un 39.9 % que dijo que no lo hizo.

Un 26.3 por ciento dijo no haber votado por no tener la cédula de identidad, un 12.7% por problemas personales, un 5.7% por falta de transporte, y un 4.1 por ciento por temor.

Un 19.2% dijo no haber votado por no considerar confiable el proceso y un 16.7% por no creer en los candidatos.

El 32.2% dijo que los resultados de esos comicios fueron muy confiables, el 20.5 algo confiables y el 29.2% nada confiable.

Desempleo e inseguridad, los principales
problemas de los hondureños

Para los hondureños, los principales problemas no son los de índole política, sino la economía, el desempleo y la inseguridad.

Dos terceras partes de los hondureños (63.4%) creen que la delincuencia aumentó en 2010, un 25.2% asegura que siguió igual, y un 11.4% opina que ha disminuido.

Para el 51.7% de los entrevistados la presencia del narcotráfico ha aumentado en el país, y un 50.8% cree que la policía está involucrada con la delincuencia.

Los hondureños creen que la economía nacional empeoró en el último año, y que la pobreza aumentó.

Siete de cada 10 hondureños consideran que en el mismo período el costo de la vida aumentó algo o mucho, frente a tres de cada 10 hondureños que dijo que ha aumentado poco o nada.

No obstante, el mismo estudio dice que estas apreciaciones son más alentadoras al preguntar sobre las perspectivas económicas del país para 2011. Cuatro de cada 10 hondureños consideran que la situación económica mejorará.

Otros hallazgos

La encuesta tiene otros hallazgos importantes, como el que los hondureños, a pesar de los problemas que reconocen se viven en el país, no quieren migrar. Un 69.5% de los consultados respondió no a la pregunta ¿desearía usted migrar (o irse a vivir) a otro país?

Ratifica, además, que la población es predominantemente de fe cristiana, los católicos son el 49.3% y que un 34.0% son evangélicos.

Consideran además que el papel que jugaron la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), durante la crisis política de 2009, no beneficiaron en nada a Honduras.

El 37.1% de los hondureños se define ideológicamente como derecha, el 18.8 como centro, el 9.2 como izquierda.

El 66.3% de los hondureños dijo ver el futuro del país con esperanza y el 32.8 con temor.

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