Tegucigalpa- Tras el anuncio del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un aumento del 10% en los aranceles aplicados a varios países, incluyendo a Honduras y las demás naciones que forman parte del Tratado de Libre Comercio y EEUU (CAFTA). Esta medida ha generado preocupación en el Gobierno hondureño, que ahora evalúa la necesidad de renegociar los términos del tratado.
El canciller de Honduras, Eduardo Enrique Reina, calificó la situación como un «tema puntual muy importante» para la economía y el comercio del país con uno de sus principales socios comerciales. «Esto nos obliga a tomar nuevas decisiones y negociar», afirmó el funcionario.
Reina señaló que el aumento arancelario representa un incumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos dentro del CAFTA y marca una diferencia sustancial en las relaciones comerciales no solo con Honduras, sino también con la Unión Europea y otras naciones.
«El Gobierno de Honduras ya había venido hablando de la necesidad de revisar el CAFTA por el impacto que tenía en productos alimentarios como el maíz blanco y el arroz. Ahora, esta decisión de Estados Unidos obliga a una revisión más amplia del tratado», indicó el canciller.
Asimismo, destacó que si bien la medida traerá un impacto en costos para Honduras, también afectará a los consumidores estadounidenses, quienes deberán pagar precios más altos por ciertos productos importados. Además, subrayó que la imposición de aranceles a otros países competidores, como los del sudeste asiático, podría generar oportunidades para la región.
El Gobierno hondureño, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, iniciará conversaciones con Estados Unidos para evaluar las mejores opciones y explorar nuevas estrategias comerciales, apuntó el canciller Reina.
Finalmente, el insistió en que este cambio en la política comercial de EEUU obliga a todos los países del CAFTA a tomar decisiones y negociar para proteger sus intereses económicos.LB