Tegucigalpa – La fiscal Especial de la Mujer, Grissel Amaya, lamentó la “indiferencia” de las actuales autoridades del Ministerio Público, así como de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DGIC), en torno al fortalecimiento investigativo para lograr sentencias condenatorias.
 

– No se cuenta con analistas de investigación en San Pedro Sula, Islas de la Bahía, Santa Rosa de Copán y La Ceiba.

La funcionaria de la Fiscalía dijo que las más de 300 muertes violentas de mujeres reportadas por el Observatorio de la Violencia de la UNAH en este 2013, no son datos nuevos y que la cifra sólo demuestra la escalada de violencia contra este sector de la población.

Relató que decenas de denuncias llegan diariamente a la Fiscalía Especial de Mujer. “Trabajamos en la prevención y sólo en este año se han decretado más de 300 medidas de seguridad”, señaló.

Aceptó que muchos crímenes cometidos contra las mujeres se debe al involucramiento directo de éstas con sectores delictivos, pero ejemplificó que muchas de las que guardan prisión en el Centro de Adaptación Femenina (Cefas) en Támara se debe a que ellas han sido utilizadas para introducir armas o drogas a cárceles de varones.

Amaya detalló que han pedido colaboración a las nuevas autoridades de la Fiscalía hondureña para fortalecer la investigación, pero que la misma aún no llega.

La fiscal especial de la Mujer apuntó que hay 1 mil 753 denuncias que han ingresado al Ministerio Público, pero se trabaja con los casos que salen a diario. También lamentó que la DGIC se mantiene “paralizada” desde hace cinco meses.

“Si no hay responsabilidad de las máximas autoridades en el tema de fortalecimiento e investigación de los delitos de las mujeres, los casos seguirán en la impunidad. Todos los casos de violencia sexual, violencia intrafamiliar y violencia doméstica deben ser tratados a tiempo”, remarcó.

Urgió la colaboración de investigadores para agilizar la mora judicial que mantiene esa unidad del MP, al tiempo que denunció que apenas tienen dos analistas de investigación y cuatro asignados por la DGIC, aunque éstos últimos no están a un cien por ciento abocados en la Fiscalía Especial de la Mujer.

Enfatizó que “trabajamos con lo poco que tenemos y exigimos que se fortalezca la investigación”.

“Se nos prometió apoyo, pero eso es urgente y tiene que venir ya. No es justo para las mujeres de este país que se debilite en tema de la investigación en el caso de las mujeres”, finalizó Amaya.