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El Gobierno tailandés en guerra contra la mala educación en los smartphones

Bangkok – El Gobierno de Tailandia ha puesto fin a los «comentarios groseros» de un programa en los teléfonos inteligentes que interactúa con el usuario y al que acusaba de corromper a los jóvenes y los lazos familiares.
 

En un principio, el programa llamado Simsimi se desarrolló en 2002 para el aprendizaje de idiomas, pero en la actualidad muchos usuarios lo usan para mantener una conversación amena con una inteligencia artificial.

A principios de febrero, el Ministerio de Información y Comunicación Tecnológica indicó que había iniciado los contactos con la empresa surcoreana responsable con el objetivo de censurar los términos «inapropiados» en idioma tailandés y proteger los derechos de las personas.

Esta semana, la aplicación ha borrado todos los vocablos maleducados y apuntes gamberros sobre personajes relevantes del país con el lanzamiento de una nueva versión revisada.

Numerosos insultos y descalificativos figuraban en la lista presentada por las autoridades tailandesas, que también pedían que se eliminaran descripciones de personas públicas como los exprimer ministros de Tailandia Abhisit Vejjajiva, al que se llamaba «cucaracha», y Thaksin Shinawatra, calificado como «traidor».

La polémica surgió a raíz de las quejas presentadas por el Ministerio de Cultura sobre el lenguaje inadecuado que usa este sistema de conversación, catalogado por el departamento como «perjudicial» por la cantidad de vocablos vulgares que empleaba.

«Los usuarios tienen que ser inmunes a estas nuevas tecnologías y saber diferenciar lo que es positivo o negativo de ellas», indicó el portavoz de Cultura, Ladda Thangsupachai.

Simsimi simula mantener una conversación escrita con el usuario mediante un sistema de inteligencia artificial, que se apoya en una base de datos con más de 10 millones de preguntas y respuestas introducidas por los usuarios.

«Este programa refleja los problemas de la sociedad. En vez de hablar con amigos o familiares, como hace la gente normal, hoy se mantienen conversaciones con una máquina. Esto rompe los lazos familiares y la interacción humana», opinó la ministra de Cultura, Sukumol Khumploem.

Simsimi se encuentra desde hace semanas en la lista de las descargas más populares en Tailandia y se ha convertido en la última moda entre los jóvenes del país, quienes publican los diálogos más insólitos o divertidos en las redes sociales.

«Había visto varias conversaciones graciosas en el muro de Facebook de varias amigas, así que decidí descargar el programa en mi móvil», explica a Efe Asia Thongket, una joven estudiante de la universidad de Chulalonkon, en Bangkok.

«No creo que sea perjudicial para nadie. Que se utilicen malas palabras de vez en cuando no significa que nosotros las vayamos a utilizar en la vida real», indica Tarnzie Rulez, estudiante de la Facultad de Arte de la misma universidad.

La revista «Nation Weekend» ha aprovechado la popularidad de esta aplicación para parodiar a la primera ministra del país, Yingluck Shinawatra, en la portada de su último número.

En ella, se muestra a la jefa del Ejecutivo tailandés mientras realiza un saludo respetuoso, con las palmas de la mano unidas, con un rótulo con el nombre de la aplicación (Simsimi) cuya traducción del coreano es «persona aburrida o sin nada mejor que hacer».

Esta no es la primera vez que el Gobierno de Tailandia intenta censurar una aplicación informática.

A finales de enero, el Ejecutivo celebró la decisión de Twitter de autocensurar los contenidos ofensivos publicados en la red social y anunció que trabajará con el portal para bloquear todos los mensajes que vulneren las leyes tailandesas.

Simsimi cuenta con más de 2.7 millones de usuarios en Tailandia y utiliza más de una veintena de idiomas.

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