Por Alberto García Marrder
Para Proceso Digital, La Tribuna y El País de Honduras
Ese dramático titular del respetado diario neoyorquino refleja muy bien lo que está pasando en Cuba por el asalto norteamericano en el Caribe de los petroleros que llevan petróleo venezolano a una isla en crisis.
La captura de Nicolas Maduro por fuerzas norteamericanas traerá enormes consecuencias a Cuba.
No hay alimentos, pero si apagones eléctricos a diario que duran unas 20 horas día, debido a las anticuadas y mal mantenidas plantas eléctricas.
“El colapso es total y si no hay petróleo venezolano a precio subsidiado, esto se va al carajo”, me dice un periodista venezolano que vive en Miami y quien insiste qué si cae Venezuela, Cuba “es la siguiente”.
Por eso no extraña que el Partido Comunista de Cuba, a instancias del que manda, el general Raül Castro, acaba de suspender el congreso de cada cinco años y previsto para abril próximo, “para resolver los problemas actuales”.
Mejor dicho, no hay nada que debatir ni proponer, porque no se quiere reconocer lo que todo el mundo sabe: tras más 65 años de dictadura castrista, ha fracasado la revolución cubana.
Se busca un culpable de la suspensión del congreso y los dardos se dirigen a Miguel Díaz -Canel, el ingeniero electrónico puesto como presidente por Raúl Castro, que a sus 94 años de edad ejerce el poder desde la sombra de su supuesto retiro.
Díaz-Canel, a pesar de vestirse de verde olivo para hacer la comparsa de revolucionario, nada puede hacer por enmendar leyes que han destrozado a la economía del país. Imponiendo el sector estatal al privado.
Y ya están los cubanos cansados de que el gobierno que los oprime siga echando la culpa de todos los males que tiene la isla al «bloqueo del imperio” norteamericano”.
Los cubanos siguen huyendo del país, ya sea por balsas a Miami o por medio de vuelos a Managua (donde rige otra dictadura amiga) para cruzar Honduras y México hacia la frontera con Estados Unidos.
¡Y las remesas de los exiliados a sus familiares en Cuba (que representa casi el 25 por ciento del PIB cubano) están disminuyendo, así como el ingreso del programa de “médicos en el exterior!

Maduro de Venezuela
¡¡¡¡Lo que se siente en La Habana ante lo que se avecina no solos es miedo…ES PANICO!!!!
A los que también debe preocuparles es a aquellos de la familia Castro que han estado ocupando cargos estatales para vivir de lujo. Una solución podría ser la de comprar mansiones en la vecina República Dominicana.
Para los cubanos de ahora la relación de leales con el derrocado presidente de Venezuela, Nicolas Maduro, se había convertida en “tóxica”. Agradecen, eso sí, el petróleo venezolano, pero no lo querían de exiliado.
Y temen que el conflicto de Estados Unidos y Venezuela le salpique. Más le va afectar cuando se sepa que el petróleo que le sobra y envía casi regalado, tanto Venezuela como México, lo revenden a China para obtener ingresos desesperados.
Entonces, apagones eléctricos en la isla a cambio de ingresos de divisas.
El presidente Donald Trump ha impuesto, en realidad, un bloqueo a los buques petroleros que entran o salen de Venezuela, llenos o vacíos. Ya sea hacia Cuba o a Irán. Y tiene a Maduro.
Y en sus primeros actos de su segundo mandato, Trump reinstaló a Cuba en una lista de “patrocinadores del terrorismo”, revirtiendo una decisión del ex presidente Joe Biden a cambio de la liberación de presos políticos.
En la Oficina Oval de la Casa Blanca hay ahora un Secretario de Estado (Asuntos Exteriores), el cubanoamericano Marco Rubio, (ex senador de Florida), que no acepta que exista un país comunista a apenas 90 millas de Key West, en punta de Florida.








