Comercios se blindan y hondureños se abastecen previo a comicios

Tegucigalpa – Abastecimiento de alimentos y blindaje de comercios en las principales ciudades como San Pedro Sula y Tegucigalpa, precede a los comicios en Honduras. Esto es parte del ambiente que se vive en el país centroamericano que se apresta para celebrar sus undécimas elecciones generales tras 40 años de  haber retomado la democracia (1981).

Durante la semana las calles de la capital hondureña han estado colapsadas, largas filas de vehículos generan tráfico lento, sus conductores intentan salir de la ciudad, llegar a una gasolinera para abastecerse, a uno de los mercados, supermercados o bien a los centros comerciales. En los moles los parqueos están repletos y es casi imposible transitar.

Faltan escasas horas para celebrarse las undécimas elecciones generales, donde prima un ambiente de crispación y zozobra política, este escenario es cada día más visible y como rastro amplía su desencanto en votantes que podrían ser decisivos el 28 de noviembre, esto ante la falta de discursos que escasos de propuestas especialmente en los nuevos electores.

El desaliento rodea a gran parte de la población, los hondureños salen cada día de sus viviendas en busca de oportunidades o bien para ganarse algo de dinero que les permita pasar el día, es un comportamiento cotidiano que no va más allá de lograr aunque sea lo justo para comer, esto denota que no hay esperanza de que las cosas puedan cambiar aunque se esté a las puertas de las elecciones generales.

La población tiene la percepción que las elecciones no serán pacíficas, hay voces entre las personas que aseguran que el desorden primará, a todo ello no hay que desconocer que la violencia instalada en el país centroamericano, ha tocado a participantes de la política, más de 30 víctimas previo a los comicios, registra el Observatorio de la violencia de la UNAH.

Pese a que las manifestaciones se diluyeron en Honduras, ese fantasma del desorden tras los procesos electorales es aún palpable o pensable entre los ciudadanos. Las últimas protestas que dejaron confrontaciones entre protestantes y autoridades se dieron en junio de 2019 con el movimiento social Plataforma por la Defensa de la Salud y Educación.

Los acontecimientos registrados en las elecciones de 2017, cuando se reeligió en el poder Juan Orlando Hernández, dejó como resultado protestas, enfrentamientos, saqueos, arrestos y hasta víctimas mortales. Esos sucesos no parecen haberse superado, pues la población cree que podría haber hechos que lamentar tras las elecciones.

Los negocios situados en las zonas más comerciales de Tegucigalpa, comenzaron a ubicar vallas, como una medida de prevención para cuidar su propiedad y sus pertenencias; aunque la ciudadanía realiza sus actividades, pero tomando sus precauciones de abastecimiento.

Sin embargo desde la comunidad nacional e internacional, sociedad civil, iglesias y organismos multilaterales, abogan por unas elecciones justas, transparentes, pacíficas y creíbles. A este llamado se ha sumado el Consejo Nacional Electoral (CNE), el árbitro del proceso. 

Hoy justamente el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), general Tito Livio Moreno Coello, dijo que la institución castrense está lista para resguardar el orden en todos los centros de votación a nivel nacional, por lo que instó a la ciudadanía presentarse libre y tranquilamente a las urnas a ejercer el sufragio.

Voces de la población

“Yo la verdad no tengo ganas de ir a votar y creo que no iré, todos los políticos son iguales, solo buscan el poder para robar, es muy claro, estos cuatro años que entiendo un poco más la realidad del país, me doy cuenta, que ellos están bien, mientras nosotros ni trabajo tenemos”, dijo Wendy Arévalo (24) una joven recién egresada de administración de empresas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Ella realiza sus compras de la cocina en el mercado municipal de Talanga, mientras conversa a medias y brevemente con un enviado de Proceso Digital quien insiste en consultarle: ¿Qué tal las opciones en la alcaldía? Y ella responde: imagínese que aquí solo tenemos dos opciones, estamos destinados a escoger entre liberales y nacionalistas y todos sabemos lo que ha pasado en los últimos años con esos dos partidos.

Y no es solo el caso de ella, Karla Madrid, es otra joven capitalina de 22 años pasante de la carrera de psicología en la UNAH, expresó que su familia ha sido afín al Partido Liberal y otra parte al Partido Nacional, pero considera que “no hay mucha motivación en su hogar (siete personas) en ir a votar, mire ni las identidades pudimos reclamar”, dijo.

La universitaria cree que el día de las elecciones generales podría haber relajo –conflicto-, ya que el mismo ambiente se sentía antes de los comicios de 2017,  “no sé mucho de política, tampoco tengo un partido, las elecciones pasada no quise ir a votar y este años creo que sería igual, porque siempre es lo mismo, promesas, más promesas, me pidieron votar por un partido político y preferí no ir”.

Madrid dijo que su hermano mayor- 27 años-, participó como integrante en la Mesa Electoral Receptora (MER), ahora Juntas Receptoras de Votos (JRV), bajo la promesa que le conseguirían un trabajo, pero no le cumplieron pese a que ganaron las elecciones, él es perito mercantil pero trabaja como ayudante en un bus de la ruta urbana en Tegucigalpa.

Proceso Digital quiso continuar indagando sobre la percepción que tienen los pobladores sobre el proceso democrático, pero a las personas que se les consultaba evitaron hablar del tema, es el caso de don Alejandro Irías, camina por la peatonal de Tegucigalpa, con una caja de madera colgada entre su cuello y sostenida por sus brazos, el vende dulces.

Mientras camina se le consulta si está listo para ir a las urnas y tajantemente responde “si es de política no vale la pena hablar, mire cómo andamos aquí tratando de vender algo para comer, así es la vida del hondureño, si no trabaja no come”, externó. Educadamente añadió: gracias pero no hay nada que decir sobre ese tema, tenga buen día.

Y es que esa percepción, no solo es palpable en algunos pobladores, sino también los expertos en el tema aseguran que el abstencionismo es una amenaza fuerte para el proceso electoral, primeramente porque los líderes políticos que aspiran al poder no han logrado convencer al electorado, además hay un partido gobernando 11 años que se desgastó.

El anterior punto de vista, fue expuesto a Proceso Digital por la socióloga Julieta Castellanos, exdirectora del Instituto Universitario en Democracia Paz y Seguridad (Iudpas), ya que la ausencia de las personas en las urnas no es nada nuevo en los comicios hondureños, pues este podría ser mayor al 40% ocurrida en las elecciones pasadas de 2017.

La académica, exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) cree que la ausencia de propuestas y campañas de alturas, generaron este convulsivo ambiente y alerta que los discursos vacíos de quienes tienen posibilidades de ganar, podría ser un estímulo para libertar aún conflictos y estos podrían ser no verbales.

Más de 5.3  millones de hondureños están habilitados para votar este domingo 28 de noviembre para elegir un nuevo presidente o presidenta en Honduras, además tres designados presidenciales, 298 alcaldes municipales y 128 diputados al Congreso Nacional.

Honduras se apresta a celebrar sus undécimas elecciones generales, con la participación de 14 partidos políticos y 15 candidatos presidenciales, dos alianzas en el nivel presidencial, una legal y otra de hecho, además dos candidaturas independientes al Poder Ejecutivo.

En los comicios se instalarán 5 mil 755 centros de votación y 18 mil 293 Juntas Receptoras de Votos (JRV), de las que 20 serán para el ejercicio del voto en el exterior, distribuidos en consulados de Honduras en 14 ciudades de Estados Unidos y en seis países de Centroamérica.  JP

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