China y EEUU, muchas palabras amistosas, pero queda pendiente el espinoso y recurrente tema de Taiwán

Por Alberto García Marrder 
Para Proceso Digital, La Tribuna y El País de Honduras

Tras la transcendental visita oficial del presidente Donald Trump a China, hay que preguntarse, ¿Que han logrado los líderes de las dos súper potencias? 

Algunos acuerdos económicos (muy pocos !!! y el hecho que Washington preste ahora más atención a Pekín que a Moscú. (Ya era hora!!!). 

Pero me ha dejado inquieto las palabras finales del líder chino XI Jinping… que son una clara advertencia: “Sobren Taiwán, nuestra separada provincia, podrían haber choques y hasta conflictos, si este asunto no es tocado de una manera apropiada”. 

En pocas palabras, advierte que Taiwán es prioritario en las relaciones de China con Estados Unidos. 

Pero el problema está en que Estados Unidos siempre se ha comprometido a defender a Taiwán de las aspiraciones chinas de anexionarla, por la fuerza si es necesario. 

(La cercana isla de Taiwán es ahora una democracia –lo que no lo es China- con un gran potencial económico debido a sus exportaciones tecnológicas). 

Si tomamos en cuenta las posiciones erráticas del presidente Donald Trump ¿sería comprensible pensar que no haría nada ante un predecible ataque chino a Taiwán? Por lo menos Washington no hizo nada ante los recientes bloqueos navales chinos de la isla. 

Pero las recientes advertencias del líder chino Xi Jinping van más allá de un simple ataque. Le advierte a Trump que cuidadito con hacer declaraciones en apoyo de una soberanía para Taiwán y que le gustaría ver una suspensión de la venta de armas a la isla. 

Es curioso observar el encuentro entre esos líderes de esas dos superpotencias (olvidemos al ruso, Vladimir Putin, que también hizo el obligado peregrinaje a Pekín está semana). A Trump le gusta la cercanía, pero Xi prefiere la distancia. El norteamericano billonario busca acuerdos para seis meses, pero al chino, son para seis milenios. 

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, durante el encuentro que celebraron en Zhongnanhai, el complejo cercano a la Ciudad Prohibida de Pekín, que acoge a la cúpula del Partido Comunista de China. El Pais»-EFE)-

Es claro deducir que Xi se ha aprovechado de un Trump en sus horas bajas por la interminable guerra con Irán, su baja popularidad y el creciente aumento del petróleo. 

Luego en un encuentro con periodistas, Trump dijo que su país no quiere “otra guerra”. 

“Lo último es pensar en ir a una guerra”, dijo Trump. 

Y preguntado si consideraba a Xi como un dictador, dado que lleva más de dos mandatos presidenciales, Trump esquivó la pregunta y solo dijo que lo consideraba “Un buen amigo”. 

Trump no le dijo a Xi si Estados Unidos defendería a Taiwán, “lo último que queremos es otra guerra”, según la CBS News. 

El viaje de Trump a China no ha alterado formalmente ni una coma la política oficial de la Casa Blanca sobre la isla, según Carlos Franganillo, columnista del diario “El Mundo” de Madrid. 

“El consenso entre los estrategas de Estados Unidos es que Washington debe fortalecer al máximo la disuasión para que el coste del asalto sea demasiado elevado para China”, agrega Franganillo. 

En este polvorín no hay que olvidar a dos países aliados de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, que siguen con ansiedad lo que le puede pasar a Taiwán. Y podrían preguntarse ¿seremos los próximos”. 

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