Tegucigalpa – Centroamérica carece de instrumentos para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, flagelos que han aumentado la violencia en la región, dijo a hoy en Honduras el ex fiscal general de Costa Rica Francisco Dall’Anese.
 

«No tenemos los instrumentos para diagnosticar y darnos cuenta de la profundidad de estos fenómenos», dijo Dall’Anese en Tegucigalpa.

Agregó que estos flagelos son «como el viento», porque «se sienten las consecuencias pero nadie los puede ver» e insistió en que en la región «no tenemos los instrumentos para ponerle rostro a los delincuentes».


El ex fiscal costarricense participó hoy, junto a expertos de Colombia, El Salvador, México y Nicaragua, en el Foro «Construyendo un Consejo Político para la Seguridad y Justicia en Honduras».

Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono en EE.UU., este país «fortaleció su perímetro de seguridad», lo que causó un aumento en la región de las bandas de narcotraficantes y del crimen organizado, indicó Dall’Anese.

«Esto ha hecho que los cárteles mexicanos busquen países más vulnerables institucionalmente y con menos poder que los propios cárteles, y los países centroamericanos son sus objetivos ahora», subrayó.

El exfiscal costarricense señaló que ninguno de los países centroamericanos «estaba preparado para enfrentar» el narcotráfico y el crimen organizado, y exhortó a los gobiernos a «articular a los estados para poder combatir en igualdad de condiciones».

Dall’Anese alertó también que los gobiernos centroamericanos que «se han mantenido ausentes en determinados sectores sociales dejan un vacío, que ha venido a ocupar los capos del narcotráfico, del trafico de armas y de la trata de personas».

Lo anterior, añadió, está «generando un tejido social que está viendo al crimen organizado como una alternativa a la democracia y esa es la parte más peligrosa».

El crimen organizado y el narcotráfico «tienen muchísimo dinero y eso es lo que les da poder. Son una empresa sin escrúpulos para matar, esclavizar, enfermar y hacer cualquier cosa con tal de lucrar», comentó.

Estos flagelos son «empresas con muchísimo dinero contra estados que no tienen dinero, son empresas muy organizadas contra estados desorganizados», expresó Dall’Anese, tras señalar que los estados deben buscar mecanismos para «reducir el tiempo de reacción» frente al crimen y el tráfico de drogas.

Por Centroamérica transita hasta el 90 por ciento de las aproximadamente 700 toneladas de cocaína que ingresan en ese país procedentes de Colombia, según Estados Unidos.