Guatemala – Luego de la detención en México de Roberto Barreda, supuesto responsable de la desaparición y asesinato de su esposa Cristina Siekavizza el 6 de julio de 2011, la justicia de Guatemala inicia un nuevo reto, el de establecer el paradero de la víctima, pues el reo dice que no lo sabe.
 

Barreda huyó del país centroamericano junto a sus dos hijos, Roberto José y María Mercedes, sin dejar rastro alguno, hasta que las investigaciones conjuntas entre Guatemala y México dieron ayer con su paradero en Mérida (Yucatán).

En breves declaraciones a periodistas en la torre de tribunales a donde fue llevado bajo fuertes y estrictas medidas de seguridad desde la Fuerza Aérea tras su deportación hoy desde México, el detenido dijo que no sabía del paradero de su cónyuge.

«Sólo Dios sabe» se limitó a decir Barreda, y agregó que escapó con sus hijos por temor a perder la custodia.

El guatemalteco, que era el más buscado por la justicia, es acusado por el Ministerio Público (MP) de los delitos de feminicidio, obstrucción a la justicia y violencia contra la mujer.

A pesar de que en Guatemala casi a diario se registran asesinatos de mujeres y de violencia intrafamiliar, el caso de Cristina Siekavizza reviste de importancia por estar implicada la madre de Roberto, Beatríz de León, expresidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

La exmagistrada es acusada de obstrucción a la justicia por supuestamente haber ayudado a su hijo a escapar de Guatemala, y en la actualidad permanece en libertad bajo una fianza de 1.200 dólares.

Además de iniciar la batalla legal por lograr la custodia de sus nietos, la familia Siekavizza Molina espera que los tribunales apliquen la justicia con apego al derecho y sin manipulaciones y que el responsable de la desaparición de su hija sea castigado.

María Fernanda Gallegos, de Voces por Cristina, una organización social que surgió a raíz de la desaparición de la fémina, aseguró a periodistas que por este caso no ha habido ninguna condena debido al tráfico de influencias.

Gallegos dijo que pedirán a la Procuraduría General de la Nación (PGN) que entregue a los dos menores a sus abuelos maternos por seguridad física y psicológica.

De hecho, un juzgado de turno resolvió hoy de forma provisional que los menores se queden con Juan Luis Siekavizza y Angelís Molina, padres de la víctimas.

La familia de Cristina reveló que Roberto Barreda había hecho creer a sus hijos que su madre se había ido con otro hombre a Estados Unidos y los había abandonado.

El titular de la PGN, Vladimir Aguilar, explicó que los niños serán atendidos por psicólogos especializados y que en los próximos días decidirá a quien se entregan en custodia.

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, quien en horas de la madrugada llegó a la Fuerza Aérea para recibir a los niños que llegaron en compañía sus abuelos maternos, quienes viajaron expresamente a Mérida para reencontrarse con sus nietos, dijo que espera que no haya ninguna manipulación en el proceso.

«La captura de Barreda fue un paso importante en materia de justicia, y ahora toca al Ministerio Público ir aclarando toda la situación que rodea en caso», expresó el mandatario.

Y es que hasta ahora se desconocen las circunstancias de cómo los niños fueron sacados del país por su padre, que los mantenía con nombres falsos en Mérida.

Pérez Molina dijo que ahora que Barreda está detenido, también se esperan que se puedan contar con indicios de dónde puedan estar los restos de Cristina Siekavizza, cuya familia es de clase media alta en este país centroamericano

Los niños, según comentó su abuelo materno a su arribo a Guatemala, están bien, pero preguntan por su mamá.

La rápida repatriación de los menores fue posible luego de una conversación que mantuvo el mandatario guatemalteco con su colega mexicano, Enrique Peña Nieto, también para agradecer la cooperación de su Gobierno en el rescate de los niños y la captura de su padre.

El ministro guatemalteco de Gobernación, Mauricio López, por su lado, dijo a los periodistas que Barreda es considerado como un preso de «alto riesgo» y que están preparados para tenerlo en la cárcel que designen los juzgados.

Fuentes del Ministerio Público explicaron que el detenido trabajaba para una empresa de exportaciones e importaciones en Mérida y que con frecuencia viajaba a Belice.