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Honduras debe recibir a Jesús que trae paz a una guerra sin nombre de crimen y muerte: Cardenal

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Tegucigalpa – Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, pidió este 25 de diciembre en su homilía dominical que Honduras debe recibir a Jesús -entender el sentido de la Navidad- con los brazos abiertos porque trae consigo la paz, en una población álgida de justicia, donde existe una guerra que generan las maras y pandillas quienes matan y cometen muchos crímenes solo por extorsión.  

“Y el verbo se hizo carne y acampó entre nosotros y hemos contemplado su gloria esta es la afirmación fundamental del evangelio de este día de Navidad en qué celebramos el nacimiento de Jesús qué no es un mero hecho histórico, sino mucho más, es Dios que viene a nuestro encuentro y nos recibe a todos en nuestra condición humana frágil, limitada, él asume la condición de un niño pequeño indefenso como todos”, inicia diciendo el cardenal.

Explicó que  la palabra griega: logos significa mucho más que el sentido de la misma palabra porque encierra en sí la razón de todo “en el principio estaba el amor qué es el sentido pleno que sustenta todo, antes no existía la nada, porque de la nada nunca nace nada, en el principio existía alguien y este era el misterio del amor y este es el origen de todo, de él surge el gran designio de Dios y del Padre  que se llama vida”.

Tenemos la capacidad de recibir o rechazar a Jesús 

Subrayó que en Navidad, toda la humanidad celebra la vida y   es que estamos sumergidos en un océano inmenso de amor que nos sobrepasa, qué nos rodea por todas partes y añade que San Juan, insiste en que el verbo era la luz verdadera que alumbra a todo hombre triste, es la luz interior que ilumina la oscuridad y el corazón con la claridad de su amor, que es más fuerte que cualquiera de las tinieblas y tormentos.  

“Jesús vino a su casa y los suyos no lo recibieron, no es una metáfora piadosa decir que Dios llegó a su casa pero no lo atendieron, eso quiere decir que en todos nosotros tenemos una dramática capacidad de poder rechazar el amor, elegir el camino que lleva a la vida o en el que podemos malograrla, significa nuestra propia ceguera en la que podemos confundir la luz con la oscuridad, puede ser que hoy incluso Dios, no encuentre casa entre tantas personas”, dijo.

El cardenal, refirió que Dios no puede encontrar casa donde domina el hambre, la violencia, la guerra, la mentira, el odio y la injusticia  en un mundo en que perpetúa este tipo de males, no le recibe porque no quiere recibirle por eso hoy en la fiesta de la Navidad debe ser  alegría, no simplemente de desvelo y resaca,  debemos tener espacio para Dios en nuestra vida, especialmente, cuando Él trata de venir a nosotros y  esta Navidad es una oportunidad para ello.

¿Tenemos en realidad tiempo para Él? ¿Cuántas veces se repite este pensamiento del apóstol?  dónde dice vino y los suyos no lo recibieron y ahí no termina todo, porque el mismo evangelista dice: el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, explicó que, a veces las traducciones ponen que el verbo se hizo hombre, no es de acuerdo al texto original griego, si no significa la condición existencial del ser humano, es decir que en Jesús, Dios ha asumido nuestra condición humana: frágil, con todas sus limitaciones, debilidades y vulnerabilidades, por eso podemos decir con alegría que la palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, Dios no fingió ser humano.

 Celebrar la Navidad es celebrar el misterio de la encarnación porque asume nuestra condición humana, no fingió serlo, es cuando Dios se atreve a hacerse carne, humanidad e historia y a tomar sobre sí, las miserias de los pecados los desvaríos de la humanidad pero también todo lo bueno y lo bello, Dios no asumió una humanidad abstracta, se hizo una persona histórica en Jesús de Nazaret, quien conoció personalmente la sed, el hambre, la soledad, la traición, las lágrimas por la muerte de un amigo, la alegría de la amistad, las tentaciones y el horror a la muerte; en Jesús, Dios aceptó la fragilidad y la impotencia nuestra, esto es profundamente liberador, tenemos que asumir siempre con madurez nuestra fragilidad y percibir que Él nos acepta y nos recibe justamente nuestra propia fragilidad tal como somos.

Recordó que el evangelio termina diciendo que han contemplado su gloria propia y única del hijo del padre lleno de gracia y de verdad. San Juan utiliza la pluralidad quiere decir qué es toda la comunidad que ha contemplado el resplandor de la vida en el nombre de Jesús el señor, la vida es más poderosa que la muerte, que la guerra de esos infiernos modernos, donde el mundo nos lleva por egoísmo,  por deseo de poder y de dominar.

Oración por cese de la guerra 

En tal sentido citó al Papa Francisco que en su mensaje de navidad, pidió oración para Siria, la guerra olvidada que supera los 10 años, Ucrania la guerra que lleva 10 meses, por las naciones del sur de la provincia Arábiga que viven en permanente guerra y también por nuestro Honduras dónde hay una guerra sin nombre, donde hay muchas pandillas que matan por extorsión y tanto crimen no es posible que aquel que trae la paz, venga a nosotros y nosotros no le recibamos.

 Por esa razón, la Navidad indica que el mundo ha sido visitado definitivamente por Dios en Jesús de Nazaret y por medio de Él nos dice que nos ama incluso, por sobre nuestras noches de falta de amor, Él enciende una luz que nunca se apaga porque la fuerza de la vida, triunfó definitivamente en la mañana de pascuas a los que lo recibieron les dio la posibilidad de ser hijos de Dios.

“Entonces ahí está el gran mensaje de la Navidad: somos hijos de Dios porque Él se acerca y se hace hombre para que nosotros nos acerquemos y seamos Dios en la vida divina de la gracia, ese es el niño pequeño que hoy veneramos nacido como uno de nosotros representa el amor infinito de Dios que ha llegado hasta cada uno de nosotros para quedarse”, refirió.  

 “Hoy qué es Navidad debemos abrirnos al misterio de Dios que ha aparecido en Jesús dónde podemos ver la vida brillar (…)  donde el mundo renovado por el amor y por la misericordia, especialmente ahí donde peligra la suerte de la humanidad, dónde hay quienes amenazan la vida con las armas nucleares que solo representan destrucción, ven Señor y toca esos corazones,  ven a esos que también son tuyos y se niegan a recibirte, ven porque tú representas la paz”, concluyó. JP

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