San Pedro Sula – Miembros de la Fuerza Interagencial de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, capturaron la mañana de este lunes a cuatro supuestos pandilleros entre ellos un salvadoreños en operativos practicados en un sector de San Pedro Sula, norte de Honduras.
 

El comandante de la Fuerza Interagencial y de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), coronel Germán Alfaro, informó que se practicaron allanamientos y operativos en el sector de la colonia Rivera Hernández y Asentamientos Humanos de San Pedro Sula, donde hasta el momento se ha logrado capturar a los ciudadanos salvadoreños.

Según Alfaro de los cuatro detenidos uno es originario de El Salvador y se buscan otros tres que habrían llegado a esa zona norte, desde el vecino país y pertenecen a una de las maras o pandillas que operan en ambas naciones.

Añadió que esas personas se dedican a reclutar niños y adolescentes a quienes entrenaban para cometer todo tipo de delitos.

Hasta el momento, había logrado reclutar a medio centenar de jóvenes hondureños que han sido entrenados y utilizados para cometer actos ilícitos, indicó.

El 9 de marzo pasado, la Policía Nacional detuvo a cuatro supuestos integrantes de la Mara 18, entre ellos dos salvadoreños, quienes fueron arrestados en Nueva Ocotepeque, Ocotepeque en el occidente de Honduras.

Los detenidos fueron identificados como José Manuel Reyes Carbajal (18), Jonatan Alexander Guzmán Rodríguez (18), de nacionalidad hondureña, y Carlos Ernesto Ortega Villa (33) y Juan Ernesto solano (25), originarios de Usultán, El Salvador.

Según fuentes policiales, los pandilleros fueron detenidos en un hotel de la ciudad en el que se hospedaban desde hace varios días.

Al momento de la detención, a los presuntos pandilleros se les decomisaron tres armas de fuego y un vehículo que está bajo inspecciones para determinar si ha sido utilizado para cometer acciones ilícitas en el occidente de Honduras.

Según las autoridades policiales, los detenidos estarían ligados a varios actos violentos que se han registrado en los últimos días en ese departamento.

Asimismo, el 18 de marzo, se informó que para el tráfico de drogas y sicariato ingresaron a Honduras 13 peligrosos sicarios provenientes de El Salvador, destinados a ejecutar acciones delictivas de un poderoso cartel mexicano que impera en ambas naciones, según reportes de la prensa salvadoreña.

Se indicó que los delincuentes son integrantes de la Mara “Salvatrucha” (MS-13) que en semanas anteriores recibieron entrenamiento en la ciudad de San Alejo, municipio de La Unión, El Salvador, sobre tácticas militares, donde resultaron electos 13 maleantes dentro de un grupo de 60 y de inmediato enviados a Honduras, señaló el periódico.

La información fue divulgada días después de que fueran capturados en Ocotepeque, occidente del país, tres pandilleros salvadoreños y un hondureño quienes portaban armas y municiones; además se cree que preparaban un “fuerte golpe” en el país.

Tres cabecillas de la MS-13 ahora forman parte de un cartel mexicano que para finales de febrero preparaban un envío grande de drogas hacia México que les dejaría una ganancia, por el transporte, de 200 mil dólares (más de cuatro millones de lempiras).

La mara “Salvatrucha” y la pandilla 18 son los dos grupos criminales más fuertes que operan en El Salvador, que desde hace dos años ha fortalecido su incursión en el tráfico de drogas, según el ministro de Seguridad y Justicia del vecino país, Ricardo Perdomo, quien ha confirmado que se investigan dichos entrenamientos militares, de acuerdo a la información en línea.

Meses después de que se hiciera pública la tregua entre el gobierno salvadoreño y las pandillas, la MS-13 reescribió sus reglas o su código en el cual ya contemplaba la formación de un grupo operativo especial, resalta el diario.

El Diario de Hoy obtuvo una copia de esas nuevas disposiciones que debían regir los miembros de la MS-13 citando en el número 24 lo siguiente:»Organizar un grupo de reacción de la «MSX3″; contratar ex guerrilleros o ex militares resentidos, a ambos grupos pagarles y que capaciten homeboys (mareros) con estrategias militares, es de aprovechar que esta gente se encuentra resentida», detalla parte del documento.

La orden girada por los «12 apóstoles» o «Ranfla Nacional» (como se conoce a los 12 principales cabecillas en El Salvador), es que eligieran a los mejores cuadros dentro del grupo a capacitar.

Dentro de los 60 mareros incluyeron 14 “palabreros”, es decir, 14 cabecillas, jefes de clicas locales; dos mareros provenientes de la comunidad Iberia; así como dos de Apopa y así sucesivamente del oriente y occidente de El Salvador, entre otros, que asistieron a la capacitación, indica el diario.

Los MS-13 hicieron un ofrecimiento irrechazable a los veteranos de guerra que se sentían abandonados por el Estado luego de dejar toda su juventud o parte de su integridad física en el campo de batalla.

Vehículos todo terreno y 30 fusiles, en su mayoría “AK-47”, fueron utilizados en la instrucción de los mareros.