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Capital: Vulnerabilidad, un peligro inminente para 300,000 personas

Tegucigalpa – El alcalde, Ricardo Álvarez, dijo este domingo que la vulnerabilidad de la capital hondureña ante fenómenos naturales representa un peligro inminente para la vida de más de 300,000 capitalinos que viven en las zonas de alto riesgo.
 

Álvarez explicó que la capital hondureña está sentada sobre un terreno volcánico con 17 fallas que ponen en riesgo permanente 128 barrios y colonias donde están sentadas 50,000 viviendas.

Detalló que recientemente el director de la Escuela Centroamericana de Geología, Rolando Mora hizo un recorrido por las zonas más vulnerables de la ciudad, constatando que la mayor parte del suelo esta conformado por roca volcánica y por arena blanca, lo que condiciona más deslizamientos en la zona.

Los especialistas aseguran que la solución a la vulnerabilidad esta plasmada en dos vías, dijo. Una, a construcción de obras de mitigación que contrarresten el problema, y la otra es declarar inhabitable algunas zonas y reubicar las familias en terrenos más seguros.

Por lo tanto, la municipalidad contrató geólogos especialistas en la materia para que hagan un estudio específico en las colonias La Obrera y Los Pinos, para que determinen si las zonas deben declararse inhabitables, ya que el fin primordial es salvar vidas y si esto implica reubicarlas en otro sector haremos las acciones necesarias para lograrlo.

El edil informó que a solicitud de la municipalidad, los japoneses reactivaron los estudios en el cerro El Berrinche que determinará las acciones urgentes a ejecutar para la prevención de desastres, especialmente durante la época de invierno.

Agregó que en los próximos días con el apoyo de gobierno de Japón estarán anunciando una buena noticia referente a la ejecución de un proyecto que vendrá a contrarrestar el peligro que representa la falla de El Bambú.

“La prioridad es salvar la vida de las personas que viven en riesgo permanente, para lograrlo, además del apoyo del gobierno, necesitamos que la población sea consiente y acepte las recomendaciones dictadas por los especialistas en la materia”, manifestó el jefe edilicio.

La municipalidad ha detectado varios terrenos que serán utilizados para ubicar las personas que vivan en alto riego, por lo que desde ya está haciendo gestiones con el gobierno, organismos internacionales y organizaciones sin fines de lucro para financiar la construcción de viviendas.

Recordó que recientemente se firmó un convenio con Food for the Poor, organismo que a través de la Fundación CEPUDO, financiará la construcción de 250 viviendas que serán adjudicas a igual número de familias que habitan zonas que serán declaradas inhabitables por el alto riesgo que representan.

El alcalde dijo que el interés de la municipalidad es ejecutar las recomendaciones que la Agencia de Cooperación Internacional de Japón plantea en suEstudio Sobre Control de Inundaciones y Prevención de Deslizamientos de Tierra en el Área Metropolitana del Distrito Central.

Los japoneses proponen que se invierta en dos tipos de proyectos prioritarios calificados como obras estructurales y no estructurales. En las estructurales en las que se contempla la mejora del río Choluteca, solución al deslizamiento del cerro El Berrinche y otros proyectos que solucionen los problemas en El Reparto, la laguna del pescado, el Bambú entre otros.

Los proyectos no estructurales se refieren más a planesde manejo de las cuencas, campañas de educación,sistemas de alerta temprana, capacitación a laciudadanía, fortalecimiento institucional y el montaje de un sistema de información de administración de desastres, informó.

Aseguró que parte de las obras no estructurales ya se han puesto en marcha, un ejemplo de eso es los piezómetros e inclino metros, sistemas de alerta temprana que permitieron salvar la vida de todas las familias que vivían en El Edén y que fueron evacuadas a tiempo gracias a que esto aparatos detectaron movimientos de tierra.

De la misma manera se ha capacitado a los Comité de Emergencia Local y con el apoyo de JICA mediante el proyecto Bosai se les ha enseñado a vivir con el riesgo que representa la vulnerabilidad de sus comunidades capacitándolos con los talleres de Gestión para la Reducción de Riesgo, Análisis de Vulnerabilidades y Capacidades, Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades, Administración y Manejo de Albergues Temporales, y Primeros Auxilios a Nivel Comunitario.

A estas acciones se suma el dragado y canalización de ríos y quebradas y la construcción de obras de mitigación como el canal de alivio de la quebrada El Sapo, obra que ha contrarrestado las inundaciones que año con año se presentaban en los mercados de Comyagüela.

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