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Bolivianos varados en Chile esperan mientras su país alista alguna solución

La Paz – La situación de los bolivianos varados en Chile en su intento de regresar a su país genera un intenso debate en Bolivia, entre quienes como el Gobierno interino defienden el cierre de fronteras para frenar el coronavirus y los pedidos para que puedan ingresar compatriotas por motivos humanitarios.

Unos doscientos bolivianos llevan días en un campamento de acogida en la localidad chilena de Huara, esperando que las autoridades de su país permitan el ingreso por la frontera en Pisiga.

La Cancillería de Bolivia aseguró este miércoles que gestionó ante la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) la asistencia alimentaria y protección a los bolivianos «que momentáneamente se encuentran en territorio chileno», con el fin de «mejorar las condiciones circunstanciales en las que se encuentran (…) hasta que ingresen al país.

«Los niños y mujeres embarazadas fueron trasladados a un alojamiento», afirmó en un comunicado, en el que garantizó «una inversión diaria de 5.000 dólares» para ayudarlos «mientras dure esta momentánea situación».

El Ministerio de Defensa informa por su parte de que en seis días espera tener centros de cuarentena en la frontera para acogerlos, donde deberán permanecer catorce días para evitar posibles contagios.

Defensa subraya en un comunicado que también estudia soluciones para otros bolivianos que quieren regresar de distintos países, a la vez que advierte de que «no es el momento de buscar rédito político ni hacer campaña política con la pandemia».

El Gobierno interino de Bolivia había descartado el pasado lunes el ingreso desde Chile, al argumentar que no existían condiciones para que cumplan la cuarentena y que la presidenta transitoria del país, Jeanine Áñez, es firme en el cumplimiento de medidas como el cierre de fronteras decretadas dentro del estado de emergencia sanitaria.

Expresidentes bolivianos como Evo Morales, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez Veltzé, la presidenta del Parlamento boliviano, Eva Copa, y entidades como la Defensoría del Pueblo de Bolivia, entre otras, demandan la entrada de sus compatriotas por razones humanitarias con base en normas internacionales de derechos humanos.

La llegada al país la pasada semana de bolivianos desde países vecinos, antes del cierre estricto de fronteras, generó algunas protestas en un centro de cuarentena, de vecinos temerosos de contagios por la COVID-19, mientras que hubo algunos vuelos humanitarios para que salieran de Bolivia extranjeros con destino a países como Alemania, Estados Unidos y Francia, aunque el espacio aéreo esta cerrado salvo para emergencias.

Bolivia tiene 115 casos confirmados de la enfermedad, con siete fallecidos, según datos oficiales. 

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