San Salvador- Las autoridades de Seguridad de El Salvador reconocieron hoy un aumento de al menos 85 homicidios en este mes en relación a noviembre de 2012, aunque la cifra acumulada en lo que va de este año sigue siendo baja.
 

El ministro de Seguridad, Ricardo Perdomo, declaró a periodistas que el repunte es producto de pugnas entre pandillas, a pesar de que desde marzo de 2012 mantienen una «tregua» que ha bajado los homicidios en alrededor de 52 %, según el Gobierno.

«Llevamos acumulados para el año 2013, en el mes de noviembre, 176 homicidios, en razón de 91 homicidios que tuvimos en el año 2012; es decir, tenemos 85 homicidios más en lo que va del mes de noviembre», indicó el director de la Policía Nacional Civil, Rigoberto Pleités.

Sin embargo, matizó que «la cifra acumulada refleja, para el año 2012, 2.340 homicidios, y para el año 2013, 2.204; es decir, 136 homicidios menos».

Pleités precisó a periodistas que en noviembre de este año se registra «un promedio diario de 10,4 homicidios», mientras que en el mismo mes de 2012 fueron «5,4 homicidios» por día.

En tanto, en lo acumulado, «el promedio por día para el año 2012 fue de 7,3 y para el año 2013 lo tenemos para 6,9», apuntó el director de la Policía salvadoreña.

El ministro Perdomo reiteró que el repunte de homicidios es producto de una «guerra estéril» entre las pandillas, a pesar de la «tregua», consistente en que los miembros de esos grupos no se maten entre sí.

Perdomo añadió que entre las pandillas «hay esquemas de confrontación y de venganza», así como «de autodepuración», e indicó que algunos homicidios están vinculados «con el negocio de la narcoactividad».

El repunte en los homicidios registrado en las últimas semanas supone un «debilitamiento» de la «tregua» entre las pandillas, según dijo recientemente a Efe la directora del Instituto de Opinión Pública de la jesuita Universidad Centroamericana, Jeannette Aguilar.

Por su parte, el gobernante salvadoreño, Mauricio Funes, dijo a periodistas el pasado día 12 que las pandillas buscan aumentar la violencia para obligar a los candidatos presidenciales para las elecciones del 2 de febrero de 2014 a «negociar» con ellas y apoyar la «tregua».

Funes niega que su Gobierno haya negociado la «tregua» con las pandillas y sostiene que sólo ha sido «facilitador».